Enemigo permanente acecha: matar dos pájaros de un tiro

El SARS-CoV-2, para la gente común COVID-19 o simplemente la pandemia de coronavirus, es un peligroso visitante ocasional que nos ha removido la vida, por lo tanto, tenemos que ocuparnos y protegernos. Pero los cubanos tenemos otros enemigos que reclaman tanta dedicación como él: se trata de los permanentes mosquitos Aedes aegypti.

Como parte de las Américas estamos expuestos a ese diminuto insecto capaz de producir los llamados arbovirus, tan letales como otros agentes patógenos y su peligrosidad radica en que conviven con nosotros, nada aportan, pero pueden costar hasta la vida.

Es capaz de trasmitir el dengue, zika, chikungunya y hasta la fiebre amarilla, y para aparecer solo necesitan de mínimas condiciones que en estos momentos existen en Pinar del Río: elevada temperatura ambiental, lluvias y el descuido de la población.

Como la etapa primaveral y el verano propician todo eso, es necesario tomar previsiones y para eso conversamos con el doctor Andrés Villar Bahamonde, director del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología en Pinar del Río.

El especialista, a pesar de dedicarse a tiempo completo a la COVID-19, nos ofreció un espacio para este otro importante tema, porque, aunque no existe trasmisión de enfermedades de arbovirus en ninguna de las áreas de salud de los 11 municipios, el peligro es latente y la solución es controlar el mosquito y la población sabe cómo hacerlo.

La extrema dedicación a la pandemia actual no puede llevar a los ciudadanos a priorizar una sobre otra, pues las medidas sanitarias existen, se conocen y solo necesitan aplicarlas.

El mosquito está en los hogares, en unos más que otros como el caso del municipio capitalino, seguido por Consolación y San Luis, y se puede hacer un listado de localidades, pero el propósito es llamar la atención para que cada hogar contribuya con la campaña y exija calidad a los operarios porque no todos lo hacen bien.

Existen dos acciones tácticas: buscar y eliminar las larvas a tiempo y lógicamente sanear los recipientes y hacer el tratamiento al mosquito adulto, con la fumigación, pero el estado ideal es evitar llegar a eso, si cada uno es capaz de concebir un inventario a nivel del hogar y su entorno para erradicar los hospederos. Y que este procedimiento de manera simultánea se haga en los centros de trabajo de todo tipo que, a diferencia de las casas, tienen brigadas previstas para ello.

La higiene es la principal herramienta; la segunda es la acción sanitaria de las fuerzas de la campaña, pero no siempre están completas o algunos de sus miembros no trabajan bien y es lógico que los jefes de núcleo son los principales en preservar la vida en cada hogar, porque vive con la familia y el mosquito, pero este último es indeseable y enferma.

La alarma existe al llegar esta época, todos estás avisados, ahora hay una ocasión especial: el confinamiento hogareño por la COVID-19 puede ayudar  a sanear la casa y los patios. Es un momento para matar dos pájaros de un solo tiro: quedarse en casa, pero para hacer algo útil.