La campaña tabacalera 2025‑2026 en Pinar del Río, marcada por retos productivos inéditos, pero también por un acelerado proceso de transformación energética, está próxima a concluir, así lo confirmó Osvaldo Santana Vera, director agrícola del grupo empresarial Tabacuba, al evaluar los resultados de la contienda y las proyecciones inmediatas.
“Fue un inicio complejo y una campaña sin precedentes. Comenzó con un golpe fuerte, que fue la pérdida de más de 20 000 canteros de semilleros entre septiembre y octubre, lo que obligó a desplazar el cronograma y sembrar en febrero y marzo”.
A ello, refirió, se sumó la contingencia energética, que afectó a un territorio donde el 50 por ciento del riego depende de sistemas eléctricos, y las dificultades con el suministro de diésel, pese a que la provincia implementa desde el año pasado el tiro directo de combustible a los productores mediante 11 pipas cisternas.
El combustible —explicó— se adquiere hoy a través de mipymes, a un precio de 2.50 USD por litro, con facilidades de pago para los productores, incluso, mediante descuentos en la próxima campaña. “Este mecanismo forma parte del esquema financiero aprobado para el sector”.
Tabacuba impulsa un cambio de matriz energética que busca que al menos el 50 por ciento del riego agrícola en Cuba funcione con fuentes renovables, especialmente energía fotovoltaica. En Pinar del Río ya están instalados 449 equipos solares. Otras 600 bombas fotovoltaicas se encuentran en fase de montaje.
“El compromiso es dejar listas esas 600 antes del 13 de agosto, en saludo al centenario del Comandante en Jefe. Entre agosto y septiembre deben incorporarse 1 500 bombas adicionales, lo que permitirá que la mitad del riego en la provincia opere con energía renovable. Además, el 100 por ciento de las escogidas y despalillos tienen respaldo energético mediante fuentes renovables, un paso decisivo para la estabilidad industrial”.
En relación con los resultados productivos, Santana Vera dijo que a pesar de las tensiones, la campaña está cerca de concluir, y ya cuentan con más de 15 millones de cujes cosechados de los 18 millones planificados, y una proyección de 11 000 toneladas de tabaco, cifra muy superior a la del año anterior.
“El reajuste del plan inicial —de 12 372 hectáreas a 11 300 plantadas, para un 86 por ciento de cumplimiento— obligó a aplicar estrategias como rebrotes y capaduras, que elevaron los rendimientos por hectárea y permitieron acercarse a las 11 000 toneladas.
En la provincia participaron unos 8 900 productores, y ya están contratadas más de 10 000 hectáreas para la próxima campaña, con énfasis en vegas de segunda y sol palo. Santana Vera subrayó que la tendencia de los últimos años ha sido hacia el crecimiento en hectáreas, toneladas y rendimientos, acompañado ahora por una transformación estructural que busca fortalecer al sector frente a la crisis energética.
