La televisora provincial que nació como corresponsalía se ha convertido en un espacio imprescindible para la memoria y la identidad de su gente.
El 16 de abril de 1984, un pequeño grupo de periodistas y técnicos asumió el reto de narrar la vida cotidiana de Pinar del Río desde una corresponsalía que apenas contaba con recursos básicos. Aquella semilla, sembrada con entusiasmo y compromiso, fue el inicio de una historia que se transformaría en canal televisivo propio: Telepinar.
Con el paso de los años dejó de ser corresponsalía para convertirse en voz y ventana de la provincia, y cada aniversario trae recuerdos de transmisiones memorables: los reportajes sobre el tabaco que nos identifica, las crónicas de los ciclones que pusieron a prueba la resistencia de la gente y las historias de la guayabita que endulza nuestra identidad cultural.
Telepinar no es únicamente cámaras y micrófonos, es sus creadores, quienes día tras día sostienen la programación con esfuerzo y pasión: técnicos, periodistas, productores y presentadores que han tejido con sensibilidad y cercanía un puente entre la realidad de la provincia y la audiencia que la sigue. Sus voces y testimonios forman parte de la memoria colectiva.
Contar con una televisora propia significa tener un espacio donde la comunidad se reconoce y se proyecta, porque Telepinar ha sido testigo y protagonista de la historia local, ha dado visibilidad a los logros y desafíos de la provincia y ha permitido que la cultura pinareña se preserve y se difunda.
En tiempos de globalización, mantener un canal provincial es defender la identidad, la memoria y la voz de la gente; es garantizar que las historias de Pinar del Río no se pierdan en el anonimato, sino que se cuenten desde aquí, con acento propio y mirada cercana.
Hoy, 42 años después, Telepinar enfrenta nuevos escenarios de la comunicación: la digitalización, las redes sociales y la necesidad de creatividad constante.
El aprendizaje permanente y el dominio de nuevas herramientas son desafíos que sus profesionales asumen con la misma pasión de aquellos fundadores, porque la misión sigue siendo la misma: estar cerca de la audiencia, reflejar su vida y ofrecer contenidos que respondan a la actualidad. Telepinar es más que un canal, es la crónica viva de Pinar del Río, y en cada transmisión late la historia de una provincia que se reconoce en su pantalla, celebra sus raíces y mira al futuro con la certeza de que su voz seguirá siendo escuchada.
