CAPRICHOS DE LA NATURALEZA.
Los desafiantes desniveles del terreno configuran espectaculares paisajes de costa que, concretamente, en la playa de Las Catedrales adquiere especial notoriedad. Por tal razón, para muchos esta es “la playa más bella de España” o “verdadero prodigio de la naturaleza”. La playa de Las Catedrales o As Catedrais, que es como se conoce a la Playa de Aguas Santas, según los lugareños, se encuentra dentro del término municipal de Ribadeo en la costa de la provincia de Lucense. Es así conocida por la caprichosa forma en que el mar y el viento esculpieron la piedra, haciendo que algunas de sus paredes parezcan arcos de iglesias. Está declarada Monumento Natural por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Galicia. Formalmente, la geofísica justifica que las caprichosas formaciones que se contemplan fueron originadas por la fuerza conjunta de la tierra y el mar. Tras el paso de los años, la erosión de las rocas calizas fue modulando en la piedra estas llamativas construcciones. La franja arenosa que forma la playa no es más que el posterior sedimento marino que se ha ido acumulando bajo el acantilado. Durante la marea alta la playa es relativamente pequeña, de fina arena y adecuada para el baño, pero no se aprecian los acantilados, ni tampoco desde la parte superior de los mismos.
En este caso, estas llamativas formas de la naturaleza solo pueden ser contempladas desde el mar o aprovechando las horas de marea baja, momento en el que el mar deja al descubierto una pequeña parcela de fina arena que permite el paso a pie y su observación. La playa se encuentra a unos 20 metros por debajo del acantilado, y solo desde el nivel del agua es posible disfrutar de estas caprichosas formas labradas por el mar. La bajamar deja al descubierto un último trecho en el que un impresionante arco de colosales proporciones se deja observar tras haber atravesado un paseo entre columnas naturales que se levantan en medio de la arena y se acaban apoyando en el acantilado.
SABÍAS QUE. El Día Mundial de la Sonrisa se celebra cada año el primer viernes del mes de octubre con el fin de fomentar el buen humor y las buenas obras.
Al sonreír, nuestro cuerpo libera endorfinas y serotoninas, dos hormonas que nos hacen sentir más felices, menos estresados y mejorar nuestro estado de ánimo. También ayuda a liberar la tensión o promover la creatividad, entre otras muchas cosas. Y no solo puede mejorar la relación con uno mismo, sino que puede funcionar como una potente herramienta de socialización, por lo que sonreír nos ayuda en muchos ámbitos de la vida: en la seducción, en la vida profesional, en nuestra autoestima… Además, es contagiosa. Así que ya sabes, sonríe cada vez que puedas.
PARA REÍR. Una mujer le dice a su marido: Cariño, ¿te gusta mi disfraz? Sí, mi amor, contesta el hombre, es un disfraz de vaca muy bonito. ¡Pero si voy disfrazada de dálmata!… Un padre le dice a su hijo: Qué bonito te ha quedado el tatuaje del diablo en el brazo. El chico, atormentado, le contesta: ¿Pero qué dices? Si es la cara de mi novia.
