Cuando escucho que la juventud está perdida no puedo dejar de pensar en José Raúl Bárcenas Gómez y Laritza Sánchez Vargas, dos pinareños que guían todo cuanto sucede en la brigada de San Juan y Martínez, perteneciente a la Empresa de Transporte Agropecuario de Pinar del Río.
En territorio sanjuanero, el mayor productor de tabaco en Cuba, la entidad asume el traslado de madera, fertilizantes e insumos varios imprescindibles en cada campaña del principal rubro exportable de la agricultura en la Isla.
Y ambos jóvenes llevan sobre sus hombros la rutina de un centro necesario y cuya infraestructura han ayudado a construir, junto al resto de los trabajadores.
Llegué en febrero de 2019 como técnico de expedición y tráfico y tuve la posibilidad de superarme en diversas áreas, hasta que debido a problemas de salud del jefe de brigada anterior asumí esa responsabilidad a mediados de 2025, explicó Bárcenas Gómez a la Agencia Cubana de Noticias.
Con tan solo 28 años y una experiencia laboral precedente en un punto de venta de alimentos del sector no estatal, José Raúl lidera a poco más de 40 personas, la mayoría choferes, conscientes todos de su rol en el municipio, la provincia y el país.
Tenemos 29 vehículos y en medio de esta escasez de combustible nos toca aprovechar al máximo el que nos asignan; es decir, trasladar carga tanto en el viaje de ida como en el de regreso, precisó.

También apoyamos a San Luis y nos encontramos prácticamente en el medio de la ruta del tabaco, lo mismo para llevarlo para La Habana que transportarlo desde Mantua hasta Pinar del Río –detalló–; y todo tiene que salir bien.
Radicamos en una área antiguamente cubierta de árboles y perteneciente a Comunales; la brigada solo contaba con el 50 por ciento del espacio y desde el 2020 se sometió a una renovación que incluyó la ampliación, destacó.
Se pusieron cercas perimetrales; se hizo el salón de reuniones, pisos nuevos, instalaciones sanitarias de los baños y un taller con las condiciones para asumir el mantenimiento y reparación de equipos. Era un terreno de tierra que se levantó unos 30 centímetros con relleno de piedra, añadió.
A su lado, Laritza recuerda los meses posteriores al paso del huracán Ian –en 2022–, muy complejos por todos los daños provocados a Vueltabajo, principalmente al fondo habitacional y la infraestructura tabacalera.
El ciclón derrumbó mi casa; pero igualmente afectó la de otros trabajadores, y desde el principio recibimos ayuda de la Empresa en cuanto a recursos; y gracias a eso pude reconstruir la mía, refirió la joven de 33 años que se desempeña como técnico en gestión del transporte y jefa del taller, responsable del combustible y de la reparación, en el menor tiempo posible, de los vehículos que se rompen.
Nos llevamos bien con todos y ante cualquier tarea, siempre responden.

Prácticamente no tenemos horario, pues a la hora que haga falta salimos a resolver el problema; si no somos ejemplo, los choferes no nos siguen y esto se “derrumba”, acotó la única mujer de la brigada.
Asimismo, si un trabajador presenta una situación personal ahí estamos los dos, destacó Laritza, una de las protagonistas de los resultados destacados de la brigada en los últimos tiempos, a la cual llegó a finales del 2020.
Ambos jóvenes, residentes en el poblado de San Juan y Martínez, ven su futuro en esa entidad, a la que agradecen las posibilidades de superación; ellos son muestra fehaciente de que en las nuevas generaciones hay que confiar.
