Desde el parque José Martí, situado en las cercanías del sitio fundacional de Pinar del Río, las federadas de la provincia, en el cumpleaños 96 de Vilma Espín Guillois, dijeron no al bloqueo económico, comercial y financiero que ejerce Estados Unidos contra Cuba.
«Cuando hablamos de bloqueo, hablamos de un acto de guerra no convencional. No es solo una cuestión de cifras económicas; es una agresión directa contra el derecho más elemental de cualquier ser humano: el derecho a la salud. Es un acto de violencia contra un pueblo que ha decidido libremente su camino.» Así expresó la joven doctora pinareña Osmary Calero Arronte.
En una convocatoria realizada por la Federación de Mujeres Cubanas, la doctora dijo que vivimos en un país que ha hecho de la salud un pilar de su Revolución, un sistema que, a pesar de las limitaciones, ha logrado resultados admirables a nivel mundial. Pero el bloqueo se ensaña con este noble empeño, y niega lo básico para poder brindar la atención que el pueblo merece.
«¿Cómo podemos hablar de salud cuando nos es imposible adquirir medicamentos vitales? Hablamos de fármacos para el cáncer, tratamientos para enfermedades crónicas, anestésicos, antibióticos, soluciones para diálisis, kits de diagnóstico… El bloqueo cierra las puertas a proveedores, penaliza a navieras y encarece hasta lo inimaginable cualquier insumo. Esto significa, en la práctica, días de agonía para un paciente, tratamientos interrumpidos, cirugías postergadas y, en los casos más crueles, vidas que se apagan prematuramente”, dijo Calero Arronte.

La estudiante universitaria Adriana Regalado Ballart, se pronunció con una declaración de las mujeres cubanas.
“No venimos a pedir indulgencias ni a suavizar palabras. Venimos a denunciar un crimen sostenido durante más de seis décadas, un cerco que pretende asfixiar a nuestro pueblo y que golpea con especial dureza a quienes sostenemos la vida. El bloqueo no es una política: es una agresión. Y nosotras lo enfrentamos todos los días.
“Sabemos lo que significa que un banco extranjero cierre una puerta por miedo a sanciones, que un medicamento no llegue a tiempo, que un equipo médico quede retenido en un puerto, que un alimento básico se encarezca porque debe viajar por rutas torcidas para esquivar castigos”, pronunció.
La estudiante dijo que este país sabe lo que es ver a una madre angustiada porque no hay un reactivo, a una enfermera improvisando soluciones, a una maestra multiplicando recursos que no y lo que es cargar sobre los hombros el peso de una guerra económica que no declaramos.
“El bloqueo viola el derecho internacional, pisotea principios elementales de igualdad y desarrollo, y contradice todos los compromisos globales en materia de derechos humanos. No hay argumento moral que lo sostenga”, enfatizó la universitaria.

La concentración estuvo presidida por Rachel Álvarez González, integrante del Buró Provincial del Partido, la doctora Niurka Rodríguez Hernández, vicegobernadora de la provincia y Danivia Borges Machuat, secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas en Pinar del Río, entre otros dirigentes de organizaciones políticas y de masa.

