«Este año se termina el parque de energía eólica Herradura 1, en Las Tunas. Ya están todo el equipamiento, la asistencia técnica, las grúas en el lugar, y pretendemos comenzar a izar las torres a finales de este abril», anunció Vicente de la O Levy, titular del Ministerio de Energía y Minas (Minem), en el espacio televisivo Mesa Redonda.
El parque, que será el de mayor envergadura en Cuba hasta el momento, contará con 34 aerogeneradores de 1,5 MW cada uno, capaces de aportar 51 MW al Sistema Eléctrico Nacional. Las torres, más altas que las del parque de Gibara, en Holguín, implican una inversión más costosa y demandan mayor tiempo de ejecución en comparación con la energía solar fotovoltaica.
En el propio espacio, De la O Levy delineó las tres etapas de la transición energética cubana. La primera persigue alcanzar un 24 % de penetración de renovables en 2030 –hoy se estima en un 10 %, con una meta del 15 % para el presente año–. La segunda etapa, prevista para 2035, proyecta llegar al 40 %, lo que permitiría eliminar la importación de combustibles. La tercera, hacia 2050, apunta a la soberanía total con un 100 % de energía renovable.
El Ministro profundizó en la evolución de la Política de Energía Renovable y Eficiencia Energética, aprobada en 2014. Explicó que la visión inicial, concebida por el General de Ejército Raúl Castro Ruz y conducida por el Comandante Ramiro Valdés, se ha ampliado significativamente. «A partir del año 2024 y de 2025, se concibe esa política como un proceso inversionista, es una transformación de cultura completa. Que va desde las escuelas, los niños, y utilizar todo el potencial que hay en Cuba de energía, que no es despreciable», dijo.
Subrayó que no solo se trata de grandes parques solares o eólicos, sino de recuperar tecnologías y fuentes impulsadas durante el periodo especial. Puso como ejemplo los molinos de viento para extracción de agua: «En Cuba hay 7 827 molinos. Se abandonaron, y hoy hay 5 673 que ya están disponibles».
También mencionó el biogás, en el que de las 409 plantas existentes en el país solo hay 124 trabajando.
La meta final, sentenció el Ministro, es una transformación cultural e inversionista que, partiendo del aprovechamiento de cada recurso disponible conduzca a Cuba hacia la soberanía energética plena en 2050.
