La edad no define la calidad de un atleta. La afición que asiste cada sábado al estadio de “La Majagua” en la demarcación de Puerta de Golpe, a presenciar los juegos de pelota entre los dos equipos del pueblo, pueden dar fe de esto.

Ver jugar a la pelota al joven Leonardo Santa Cruz, es un verdadero deleite. Con apenas 14 años de edad, siendo el menor de los dos equipos de su pueblo ya se está haciendo notar, pues posee mucho talento tanto en la defensa como la ofensiva.
«Para mí es un gran orgullo tener la oportunidad de poder jugar en una categoría mayor que la mía, y hacerlo en este terreno, donde me puede ver la gente de mi pueblo»: nos cuenta aún sofocado tras caer el último out del juego.
Leo, como afectivamente le dicen sus familiares y amigos, comenzó a jugar a pelota a los ocho años de edad. Como resultado de su buen desempeño ha participado en campeonatos municipales, provinciales, nacionales, y en una preselección del equipo Cuba, además de ser campeón y subcampeón en el primer y segundo año de pequeñas ligas respectivamente, así como subcampeón nacional en la categoría sub-15. Esto certifica que no es un pelotero de rachas, sino un pelotero que ha mantenido una trayectoria sistemática y que va en constante ascenso.
«En verdad me siento muy cómodo bateando bajo presión. Cuando el juego está caliente y el público comienza a gritarme. Así se prueban los buenos peloteros».
Santa Cruz, es alumno de la EIDE Ormani Arenado, de Pinar del Río. Un gran prospecto con grandes posibilidades de en un futuro formar parte de la nómina del equipo de Los Vegueros.

«Mis mayores aspiraciones son llegar al equipo nacional; representar a mi país en ligas internacionales, para seguir elevando el prestigio de nuestro béisbol y obtener una medalla olímpica vistiendo el traje de las cuatro letras. Ese es el sueño de todo pelotero».
Detrás de la formación y los resultados de Leo, existe un equipo llamado –familia–, que ha sido más que fundamental para su Carrera y el mayor impulso para que poco a poco, de manera natural y auténtica, alcance sus metas, que son más que sueños, porque para él, con sacrificio y disciplina todo se puede.
«A quienes tienen grandes aspiraciones, que son más jóvenes que yo, y a quienes son mayores, les digo que no se desmotiven por nada. Todo llega en su momento. El camino está lleno de tropiezos, pero tenemos que ser valientes y guapos en el terreno. Hay que tirar pa’ lante»
Leo, nunca asiste solo al terreno, pues su fan número uno es su mamá, que siempre está presente desde el primer inning hasta el último, y no importa si el sol está muy fuerte y toca doble juego. Ella nunca lo deja solo, de ahí proviene la fortaleza y perseverancia de Santa Cruz, quien da lo mejor de sí para hacer sentir orgullosa a su mamá.
Leo está dando sus primeros pasos y lo está haciendo a lo grande, como todo un verdadero campeón ¿Qué será mañana de él? Eso nadie lo sabe, el éxito está en sus manos, pero, no lo pierdan de vista.
Por: Adrián Rodríguez

