Reza un precepto martiano que “si el hombre sirve… la tierra sirve”. Y nada más cerca de la realidad, pues todo lo que se ofrezca al suelo, este lo devuelve multiplicado con creces.
Constancia, amor, desvelo y buenas prácticas son la base clave de lo que cualquiera que se empeñe en trabajar el campo debe ofrecer. A ello deben sumarse además el estudio y el esfuerzo constante para lograr una superación agrícola que a mediano plazo haga rendir la tierra.
Pilares como estos son los sostenidos por los propietarios de la finca “El Futuro”, ubicada en el municipio de Consolación del Sur, donde cada palmo de suelo cuenta su propia historia, produciendo alimentos de excelente calidad.
“EL FUTURO”
El nombre otorgado a estas 38 hectáreas de tierra fértil no fue en vano, pues sus propietarios descubrieron que no hay mayor regocijo y no hay tarea mejor y más necesaria, que la de cosechar alimentos sanos.
Por esto último, la finca recibió recientemente el premio provincial de innovación Comunitaria, en consonancia con los resultados de las cosechas allí obtenidas, el empleo de técnicas agroecológicas, así como la elaboración de productos orgánicos con recursos endógenos.
En “El Futuro” coexiste una variedad de cultivos asociados a las viandas, las hortalizas, los granos y otros, los cuales se destinan al consumo de personas que están vinculadas a programas sociales y se comercializan a través de ventas directas a la población.

De acuerdo con Reinaldo Más Corona, uno de sus propietarios, actualmente se potencia el cultivo de los granos como maíz, arroz, soya y sorgo; mientras que por la parte de las hortalizas y las viandas tienen sembrados tomate, pimiento, pepino, calabaza, boniato, yuca, plátanos de diversas variedades, entre otros.
“Este proyecto ya viene desde hace tiempo aquí en la CCS Lázaro Acosta. Nosotros comenzamos con producciones discretas, pero hemos aprendiendo y creciendo junto a la finca misma. Hoy ya podemos mencionar logros y alabar cosechas.
“Esto ha sido gracias a que de forma diaria tratamos de ser mejores con el cuidado y uso de nuestros suelos. Para ello tratamos de innovar y gestionar prácticas agroecológicas, siempre con el objetivo de que nuestras producciones finales sean más sostenibles y sanas para el consumo”.
DESARROLLO Y PROYECCIONES
Sin embargo, al decir de Elio Mendoza López, uno de los trabajadores principales del lugar, las bondades de la finca no acaban ahí, pues se preparan nuevos planes de siembra que como el nombre mismo de la finca, serán muy favorables.

“Nosotros estamos apostando por la agroecología pues es una práctica sana y que se traduce en producciones de gran calidad. Y esto lo hemos podido comprobar. Hoy podemos asegurar que con tan solo una tonelada de humus de lombriz, se pueden preparar 20 000 litros de fertilizante, que sirven para regar aproximadamente 2 500 hectáreas de suelos”, argumentó.
Pero los planes son aún mayores y más ambiciosos, pues en “El Futuro” se prevé la elaboración de aceites y otros derivados de la soya, como una alternativa para palear la actual crisis que se vive al interior de la provincia de estos productos.
“Para que se tenga una idea, con solo un quintal de soya ya logramos obtener alrededor de 19 litros de aceite. Esto es para decirte que con las cuatro hectáreas que tenemos en planes de siembra, existirá el potencial suficiente para elaborar aproximadamente 2 760 litros de aceite por cada ciclo productivo”.
“Estamos hablando de tres ciclos de producción estimados. Ahora, multiplica eso para que veas cada tres meses de cuánto aceite estamos hablando. Esto es un resultado fantástico, algo que llevamos soñando y trabajando para lograrlo desde hace algún tiempo”.
Y si lo anterior fuera poco, Mendoza López también aseveró que ya pueden fabricar también, con igual cosecha —la soya— yogurt, leche y pienso criollo; de este último podrían llegar a obtener 2,5 quintales por cada quintal de soya molinado.
VINCULACIÓN Y SAPIENCIA
Otras de las actividades que despierta la curiosidad de quienes visitan o llegan hasta la finca, son las dedicadas al laboreo de las tierras, en las que se vinculan centros politécnicos del propio municipio.

De esta forma, se garantiza una formación integral de los estudiantes que participan, contribuyendo así en sus formaciones técnico-profesionales al dotarlos de conocimientos básicos de agricultura y experiencias acumuladas.
Según Maria Elena Más Corona, copropietaria de la finca, “El Futuro” también está vinculado con el Centro Universitario Municipal del territorio y a instituciones científicas pertenecientes a la Delegación de la Agricultura en la provincia.
“En el caso de lo que nosotros llamamos la finca-escuela, es algo que hacemos con muchísimo gusto para replicar la sabiduría en materia agrícola y de suelos. Los jóvenes que llegan hasta acá se muestran interesados por varias actividades y en muchas ocasiones participan labores específicas.
“En cambio, nuestra vinculación con las instituciones científicas nos ofrece la enorme ventaja y posibilidad de utilizar y experimentar con diversas variedades de semillas, siempre con el fin de desarrollar a mediano plazo nuevos cultivos con un amplio espectro nutricional”, mencionó Maria Elena.
A pesar del actual panorama económico, para los campesinos y demás trabajadores de esta finca, lograr la auto sustentabilidad alimentaria, y hacerlo desde una postura agroecológica y la cosecha de alimentos más ricos y saludables para el consumo humano, más que un reto, es una meta alcanzable que solo requiere de voluntad, tesón y empeño.
