El encuentro cultural más esperado del año ya está aquí. La edición pinareña de la 34 Feria Internacional del Libro quedó inaugurada oficialmente este jueves frente a la Biblioteca Provincial Ramón González Coro, y desde el primer momento se sintió el latido de la palabra en el aire.

Y no podía ser de otra manera: esta edición rinde tributo a dos hijos ilustres de nuestra tierra, José Raúl Fraguela Martínez y Enrique Giniebra Giniebra, cuyas obras han viajado desde la investigación histórica hasta la poesía y la narrativa, son el alma de esta fiesta del conocimiento. Por ellos, la jornada inaugural se vistió de versos con un recital de poesía que hizo honor a su legado.

Pero esto apenas comienza. Hasta el domingo, la feria desplegará un abanico de propuestas para todos los gustos y edades. Regresan los espacios que ya son tradición: «Como pan caliente» y «El Patio de los Poetas», junto a las actividades que siempre sorprenden en la Casa del Joven Creador.
¿La invitación? Sencilla pero poderosa: acérquese, hojeé, descubra. La feria es una oportunidad única para compartir en familia, para llevar un libro a casa y para recordar que la cultura cubana se escribe con cada página que leemos y celebramos, mucho más si se hace en la Biblioteca Provincial Ramón González Coro y en las sedes alternativas.

