Al hablar de la emancipación de la mujer en esta isla caribeña, tenemos obligatoriamente que mencionar a la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), una organización que representa a las féminas de este país desde el 23 de agosto de 1960, fecha en que se fundó por Vilma Espín, con el apoyo de Fidel Castro Ruz.

Durante 66 años la FMC supo promover, desde su esencia, la participación plena de la mujer en todos los ámbitos sociales, económicos y políticos, y este es un mérito que aún mantiene, porque desde los barrios y hasta las altas esferas, la voz femenina está presente.
Muchas son las tareas que desde el inicio acometieron, y entre ellas las principales fueron la defensa por la igualdad de la mujer; la educación y capacitación de este segmento importante de la población; el apoyo comunitario, a través de las Casas de Orientación de la Mujer y la Familia; y el apoyo a la salud y bienestar, a partir de las brigadistas sanitarias.
Gracias tenemos que darle a la FMC porque también logró muchos avances en los derechos reproductivos, laborales y sociales de la mujer cubana.
LA MUJER Y PINAR DEL RÍO
Si hablamos de Pinar del Río, reconocida por su tradición agrícola y cultural, ha sido escenario de una activa participación femenina desde los primeros años de la Revolución. Décadas en las que ellas han sido protagonistas en esferas tan importantes como la Agricultura, la Educación, la Cultura, la Salud y también en el liderazgo social.

Por supuesto, la mujer pinareña, igual que a lo largo del país, demostró que su papel trasciende lo doméstico, y su desempeño logró fortalecer la economía local, además, elevó su nivel cultural, supo consolidar la participación política en la provincia y su liderazgo comunitario se hizo clave en la promoción de valores de solidaridad, equidad y justicia social.
En todo este proceso, la FMC sirvió como plataforma para que se integren en la vida social, política y económica, al romper barreras tradicionales y consolidar su liderazgo.
Las palabras claves, sin lugar a dudas, son esfuerzo y compromiso, lo que las llevó a ser figuras decisivas en el desarrollo de la sociedad en todos los sentidos.
En conversación con Danivia Borges Machuat, secretaria de la FMC en Pinar del Río, nos reafirmó que en este aniversario la provincia fue seleccionada en el país para celebrar la efeméride.
Además, la dirigente destacó que la organización, con más de 214 545 federadas, estructuradas en 865 bloques, exhibe casi el 94 por ciento de integración, y que ocho de los 11 municipios sobrecumplen el plan de cotización.

Se han incorporado a la FMC 2 900 jóvenes arribantes a los 14 años y cumplen el plan de adiestramiento con 102 programas realizados.
Las federadas en el occidente se destacan por el aporte a la Patria y por la creación de cuatro hogares comunitarios, así como en las donaciones al banco de leche Goticas de vida, del hospital Abel Santamaría, y en su participación en las jornadas de higienización y trabajos voluntarios.
El 23 de agosto, a las ocho de la mañana, en el consejo popular Hermanos Cruz, en el bloque 105 Elena Fernández, será el acto nacional, las mujeres estarán de fiesta.
Tienen prevista la siembra de 100 árboles, la entrega de la distinción 23 de Agosto, así como la realización de una gala político cultural en el consejo popular Ceferino Fernández, en el bloque Mariana Grajales.
RETOS Y LOGROS DE LAS PINAREÑAS
Borges Machuat mencionó entre los retos de las pinareñas el continuar trabajando en la implementación del Programa de adelanto para la mujer, la atención al adulto mayor, lograr mejor funcionamiento de las organizaciones de base y continuar el trabajo para la incorporación de las jóvenes al Servicio Militar Voluntario Femenino.
En la provincia funcionan las Consejerías de Violencia, las cuales radican en las sedes municipales de todos los municipios, en las que atendieron a más de 1 535 mujeres y familias.
La secretaria general también destacó el rol de las Casas de Orientación a la Mujer en cada uno de los territorios, las cuales, a partir de las cinco líneas de trabajo, logran la atención con los especialistas, y capacitan a más de 3 000 personas, en su mayoría jóvenes, en los diferentes programas de adiestramientos.
En las comunidades, equipos multidisciplinarios garantizan la atención a los diferentes segmentos poblaciones, con énfasis en el embarazo en la adolescencia, la violencia basada en el género, la convivencia en el hogar y la formación de valores, entre otros temas.
CON DOS PINAREÑAS
Lidia Caridad Valdés Navarrete y Merlys Gort López, dos pinareñas que aman el trabajo de la FMC, están de celebración.
Merlys se desempeña como directora en la Dirección Municipal de Trabajo en el municipio de Pinar del Río, y para ella la mujer cubana y la pinareña, sobre todo, ha sido un pilar fundamental en la construcción de la identidad nacional y local, con el aporte desde la familia, la política, y hasta en las luchas independentistas y revolucionarias.
“La importancia de las féminas radica en ser trasmisoras de valores, defensoras de la Patria y protagonistas en la vida social y económica.
“Actualmente representa coraje, resiliencia, esperanza, ternura. Su papel no se limita solo al pasado, sino que sigue siendo un motor impulsor de cambio, con su ejemplo de liderazgo, con la capacidad de transformar las dificultades en oportunidades. Creo que reconocer su importancia es también continuar el legado de lucha, sacrificio y amor por la Patria.

“La mujer está presente en cargos directivos, en el arte, en lo cotidiano, lo bello, lo sencillo… Es símbolo de todo lo que realmente es digno de admirar”.
Lidia Caridad es graduada de licenciatura en Historia y Marxismo Leninismo, parte de su vida la dedicó a impartir clases, y ella nos habló de la organización:
“Considero que esta organización de masas tuvo y tiene una gran importancia. Cuando triunfa la Revolución se necesitaba que la mujer cubana se desarrollara y asumiera el rol que correspondía en la nueva sociedad que se construiría. De hecho, era necesario que fuera parte de ella, por lo que devolverle su sitio como ente educativo y motivador lo facilitó la Revolución a través de la FMC. Papel que ya había ganado con su participación en la lucha en la sierra y el llano.
“La FMC ha continuado su desarrollo durante todo el proceso revolucionario, por supuesto que atemperándose al momento histórico concreto. Hoy asume una importancia tremenda por la situación extrema en que se encuentra nuestro país dado el arrecio permanente del bloqueo yanqui y sus continuas medidas para asfixiarnos.
“El papel de la organización en la atención a los vulnerables y la labor educativa, preventiva y político ideológica se necesita bien fuerte y organizada. La lucha contra el consumo de drogas, la prostitución, el abandono infantil, la necesidad de potenciar la unidad con las escuelas, todo esto es esencial”.
No puede negar su experiencia como educadora, por eso en el cumpleaños 100 de Fidel recordó.
“Fue él quien liberó a la mujer cubana, incluso, de ella misma, de sus tabúes y exclusiones. Quien primero confió en ellas, en su valentía y entereza.
“Es importante recordar cómo confió en ellas en la Sierra. Luego, con la Revolución, les devolvió la dignidad como seres humanos, las impulsó a superarse y ayudó a crear las condiciones para que esto fuera posible.
“Así se refleja en el apoyo a la creación de los círculos infantiles y a los seminternados, en las políticas sociales, con su ideal de eliminar cualquier tipo de discriminación y desigualdad por el sexo, con su reconocimiento constante a las mujeres por su trabajo en cualquier frente, con el impulso al empoderamiento femenino, sin llegar al feminismo extremo.
“Fidel es historia presente y futuro, y su legado es permanente. Su propia historia de vida es un ejemplo a seguir por todas”.
