“Estoy impresionado con lo que he aprendido y esto va a tener efecto en nuestras producciones”; Santiago Castillo Hernández, no disimula la satisfacción por la adquisición de nuevos conocimientos lo que asegura junto a la experiencia, rendirá frutos en Pinar del Río.
Él es uno de los campesinos identificados con potencialidades para la exportación en el municipio de Pinar del Río, por iniciativa del Gobierno Provincial y con la coordinación de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) reciben un curso para ampliar sus capacidades en varios ámbitos, para el óptimo aprovechamiento de las oportunidades existentes.
Especialistas de la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca, la Dirección de Desarrollo Territorial (Gedel), el Ministerio de la Agricultura (Minag), la Asociación Cubana de Técnicos Agroforestales (Actaf), Cubasolar, la Oficina Nacional del Uso Racional de la Energía (ONURE), junto a otras entidades, se integran para cubrir los contenidos, entre los cuales se encuentra la Resolución 41 que, establece el régimen de beneficios fiscales asociado al empleo de fuentes renovables de energía, la obtención del dictamen y los requisitos técnicos exigidos, así como la presentación de la solicitud y el período de amortización de la inversión con estudios de factibilidad.
ABRIR EL CAMINO
Felipe Ponce Ceballos, presidente de la ANEC en la provincia, explicó que el curso de 30 horas, incluye la formación para los diseños, cálculos de las necesidades, y costo de los sistemas fotovoltaicos y biodigestores, el impacto medioambiental y productivo; la elaboración de briquetas (bloque sólido de biocombustibles) a partir de residuos de madera, cosecha, tala, hornos de carbón vegetal y otros elementos considerados basura.
Las ventajas de contar con producciones limpias para la comercialización dentro y fuera de fronteras, socialización de usanzas eficientes para la cocción, calentamiento, secado de productos e iluminación.
Abordarán el Decreto 140 sobre la Descentralización de Competencias y Recursos hacia los territorios, impactos y experiencias, el marco regulatorio para la exportación de mercancías y servicios; los procedimientos para la solicitud y aprobación de compras de dólares al Banco por los actores económicos, dimensiones y alcance para su empleo en importaciones.
La intención es acompañarlos hasta la concepción de un proyecto factible, de acuerdo a las peculiaridades de cada productor.
UN POCO MÁS
Para Santiago, uno de los saldos positivos es lo que puede trasmitir a sus hermanos y vecinos, “tenemos que renovarnos, aprovechar más el suelo y las energías, como la del sol, que está ahí y nos puede dar muchos beneficios”.
Asegura que las 23,66 hectáreas (ha) que comprende la finca familiar Hermanos Castillos, perteneciente a la cooperativa de créditos y servicios (CCS) Pedro Rodríguez, serán más productivas.
Dedicados a los cultivos varios, poseen frutales, granos, hortalizas, viandas, pero cree que podrán entregar mayores volúmenes de comida “que es lo que hace falta”, “combinando nuestras experiencias con el conocimiento, las dos cosas hay que llevarlas a la par”. Confiesa que tiene muchas ideas para diversificar y ser más eficientes, con la misma superficie de tierra.
Ponce Ceballos, destacó que el curso responde al programa económico social concebido para el 2026, a las prioridades y transformaciones a implementar; Cuba requiera manejar los recursos endógenos para alcanzar la autonomía energética y con ella la sostenibilidad de las producciones, razón por la que buscan alternativas para llegar con el curso a todos los municipios.
