Los Cachorros de Holguín cierran con balance adverso de nueve victorias y once derrotas en la primera vuelta de la fase clasificatoria de la IV Liga Élite del Béisbol Cubano, aunque conservan posibilidades reales de avanzar a la postemporada.
A diferencia de lo acontecido en la Serie Nacional, los orientales exhibieron mejores números como visitadores (5-3) que en calidad de anfitriones (4-8), tendencia alentadora si se considera que en el segundo segmento del torneo jugarán doce de los veinte partidos en predios ajenos.
El elenco dirigido por Lugdis Pineda, quinto en la tabla de posiciones, estuvo a un juego de los Huracanes de Mayabeque, a uno y medio de los Cazadores de Artemisa, a dos de los Leñadores de Las Tunas y a tres de los Leones de Industriales, lo que demostró que aún no había boleto seguro a los play off para ningún equipo.
En el aspecto ofensivo el conjunto nororiental lideró los jonrones (32), los conectados con corredores en circulación (17), los extrabases (70) y los menos ponches con hombres en bases (25); fue segundo en bases robadas (12) y tercero en carreras impulsadas (121), anotadas (132) y producidas (221).
Sin embargo, el desempeño de los Cachorros resultó contrastante en dos indicadores de gran importancia, veces que se impulsó empate o ventaja (25, últimos) y porcentaje de corredores remolcados en posiciones anotadoras (25, penúltimos).
Con relación al pitcheo, en un torneo de mucha ofensiva, lo más notorio del staff holguinero fue ocupar el segundo escaño entre los que menos bases por bolas concedieron (72) y el tercero en ponches propinados (75).
Los abridores fueron segundos con apenas 30 boletos relegados, mientras que los relevistas encabezaron el departamento de bateadores retirados por la vía de los strikes (51) y se posicionaron terceros en hold con tres.
No obstante, tendrá que mejorar mucho el cuerpo de serpentineros de los Cachorros en lo que resta de torneo para concretar la ansiada clasificación a la postemporada.
Si bien su efectividad de 6,18 fue la tercera mejor del campeonato, aún resultó demasiado alta y demostró la vulnerabilidad de ese pitcheo, que acumuló solo una apertura de calidad (últimos de la liga) y permitió 27 cuadrangulares (líder negativo), elemento que encabezaron también los relevistas con 15.
En un contexto de aceptable defensa, la de Holguín, aunque fue la que más errores cometió (25), apareció en el cuarto lugar con average de 969, con destaque para el total de jugadas de doble play realizadas (31) y el número de bases robadas a sus receptores (5), en ambos casos lo mejor de la lid.
Con aciertos y desaciertos, con brillantez en algunos renglones del juego y oscuridad en otros, los Cachorros de Holguín transitaron hasta este momento convencidos de que era posible avanzar a la fiesta de los play off.
También es una realidad que comenzarán la segunda y última vuelta de la Liga Élite necesitados de pulir detalles que, de persistir, pudieran acabar con el sueño de la afición nororiental de ver a sus Cachorros otra vez entre los mejores de un certamen beisbolero.
