La creación hace 45 años del Instituto Nacional de las Reservas Estatales (INRE) más bien oficializó una iniciativa que experimentó en el siglo XIX el general de las guerras independentistas Máximo Gómez y la continuó en el 20 el Comandante en Jefe Fidel Castro desde los primeros meses de la lucha en la Sierra Maestra.
Cerca de 25 años después, el Consejo de Ministros adoptó el acuerdo 1040 del 28 de mayo de 1981 para constituirlo, con vistas a disponer de recursos para garantizar el funcionamiento de la economía en situaciones excepcionales.
También para elevar la capacidad de resistencia del país, la seguridad y el orden interior, y enfrentar las consecuencias de fenómenos naturales o técnicos, enfatizó el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil (EMNDC) en su revista especializada.
Uno de sus fundamentos establece que forma parte del sistema de medidas de la Defensa Civil del territorio a fin de afrontar los problemas más apremiantes, la preservación de la nación y el bienestar de la población en cualquier circunstancia.
Por ese camino, especialistas del EMNDC insistieron en la necesidad de estrechar cada vez más los vínculos con el organismo y ejemplificaron que las experiencias acumuladas con el INRE, el estado y composición de sus materiales, han contribuido en gran medida al enfrentamiento de fenómenos hidro meteorológicos, entre ellos Kate y George en 1985 y 1998, respectivamente, de alcance nacional y su impacto, y otros en las regiones occidental y oriental.
No obstante, el avance en este campo incluyó la identificación de zonas vulnerables por efecto de la apreciación de riesgo de peligro que pueden dañar sus almacenes: tormentas tropicales, huracanes, sismos, terremotos, maremotos, intensas lluvias, deslizamiento de tierra, sequias fuertes, escape de gases tóxicos y enfermedades.
En cada caso, están previstas las medidas específicas que replican las delegaciones territoriales hasta los depositarios, con el propósito de resguardar las nomenclaturas correspondientes que con tanto empeño gestionan las autoridades nacionales. Una prueba fehaciente de su utilización adecuada se evidenció durante el ejercicio estratégico Bastión 2004, bajo la dirección personal del máximo líder de la Revolución Cubana, cuando sus protagonistas demostraron el papel de las reservas en la invulnerabilidad militar, económica y política, y por lo cual, comenzó el incremento de los volúmenes encomendados al INRE.
Principalmente, su misión de dirigir, ejecutar y controlar la política del Estado y el gobierno, y fiscalizar las de tipo movilizativo por falta de rotación y control.
En su libro “La Defensa Civil Cubana”, de la Casa Editorial Verde Olivo, el EMNDC calificó de necesaria y justa las decisiones de crear las reservas materiales, con la acertada conducción a través de los años del alto grado profesional adquirido, cualidades personales y revolucionarias de sus cuadros y trabajadores en general, con el apoyo de la máxima dirección de la Revolución Cubana.
