En tiempos de crisis como los actuales, productos de las convergencias económico-sociales asociadas a las extremas presiones y el cerco del brutal bloqueo norteamericano, lograr mantener el correcto funcionamiento del sistema de Comercio y Gastronomía es todo un reto.
Hoy, los trabajadores de la empresa municipal, movilizan y ponen en prácticas estrategias diversas, con el fin de prestar servicios de calidad, como los que hoy se piden por las máximas autoridades del país.
MANTENER SERVICIOS ESENCIALES
De acuerdo con Ileana Álvarez Sánchez, directora adjunta de la mencionada entidad territorial, las afectaciones producto del bloqueo, mellan las elaboraciones de alimentos y las ventas de cara directa a la población, además de la distribución de los donativos y los alimentos de la canasta familiar normada.

Sin embargo, declaró que, entre las prioridades de la empresa en medio de tantas complejidades, se aseguran los productos para garantizar la alimentación de los Sistemas de Atención a la Familia (SAF).
“Tenemos varias misiones, pero dentro de ellas, garantizar la alimentación a las personas en situación de vulnerabilidad es primordial. Para ello, nos apoyamos en diversas estrategias discutidas con el gobierno del municipio, y gracias también al apoyo, aún insuficiente, de los actores no estatales y las distintas estructuras cooperativas”.
Por su parte, Sarah Rodríguez Álvarez, administradora del SAF, añadió que “tales convenios y manejos han posibilitado que puedan mantenerse los estándares de calidad, ofertándoles a los beneficiados entre seis y siete platos tanto en el almuerzo como en la comida”.
“Algo importante en este sentido, es que también a través de los huertos, organopónicos y parcelas, se ayuda a fortalecer este sistema de alimentación. Toda gestión es poca para el bienestar de nuestros comensales”, expresó.
BODEGAS, VENTAS Y RECUPERACIÓN

En el caso de las unidades destinadas a la recepción y venta de los productos de la canasta
familiar normada, Damaris Pino Janet, directora de ventas de mercancías en la empresa
municipal de Comercio y Gastronomía, explicó que actualmente se ajustaron los horarios
de atención a la población.
“Es importante que se conozca que ante la poca disponibilidad de combustible, las
dificultades en la comunicación y el difícil trasiego de los productos hacia estas bodegas,
nosotros hemos establecido sistemas de enlaces y protocolos para que en cada unidad se
tenga certeza de cuando llegan dichos insumos”.
“Esto responde también a una segunda etapa de entrega de productos de donación para
embarazadas y personas vulnerables, así como la venta a la población de arroz y otros
pertenecientes a la canasta que corresponderán al bimestre marzo-abril”.

En otro orden, el remozamiento y reparación de las unidades dañadas por los últimos
fenómenos atmosféricos continúa en el municipio consolareño.
Rolando Fernández Báez, especialista en fiscalización, comentó que gracias a la participación de las personas en las diferentes comunidades para con las bodegas a las que pertenecen, ha dado un gran impulso a la tarea.
“El apoyo popular ha sido decisivo para las labores de recuperación, tal es así, que a la fecha solo restan 15 unidades, en su mayoría bodegas, en condición de derrumbe total por reparar. Estas, por supuesto, debido a las condiciones en las que se encuentran, estarán sujetas a la entrega de recursos y materiales por parte del país”, aclaró.
Por último, Álvarez Sánchez acotó que las transformaciones para bien a lo interno del sector, hoy más que un reto, constituyen una misión de impacto.
“No cejamos en el mejoramiento paulatino de nuestros servicios, pues de la mano y con el apoyo intersectorial y la creatividad y resiliencia de todos, lograr que el Comercio y la Gastronomía sean un bastión en tiempos de crisis, es aun posible”, concluyó.
ya que esta corregido
