Lograr la estabilidad en la siembra del tabaco, principal cultivo y rama exportable para la economía nacional, es uno de los retos y prioridades de Cuba en cuanto a aplicación de medidas que garanticen el máximo aprovechamiento de los suelos destinados a este cultivo, y el rendimiento de las cosechas en sí.
Para garantizar lo anterior, desde el grupo de trabajo de la Empresa Tabacuba, se destinan módulos fotovoltaicos de sistemas de riego, beneficiando así a cooperativas y productores que se interesen en la solanácea.
En este sentido, la CCS 26 de Julio, ubicada en el macizo tabacalero de la demarcación de Puerta de Golpe, en el municipio de Consolación del Sur, es una de las que se beneficia con tales incentivos y revitaliza su economía interna, alcanzando niveles superiores a zafras anteriores.
UNA COOPERATIVA CON PRODUCCIÓN “SOLAR”
Según las estadísticas ofrecidas por la junta directiva de la propia cooperativa, la “26 de Julio” continúa enfrascada en la siembra, con la intención de llegar a las 53 hectáreas plantadas.
Los 108 socios se benefician de los 16 sistemas fotovoltaicos que garantizan el riego en las diferentes vegas y fincas de la comunidad.
De acuerdo con Julio Alberto Román Cao, presidente de la mencionada estructura campesina, para esta campaña decidieron sembrar las seis hectáreas de tabaco de área de uso colectivo, a las que se sumaron otras cuatro, en las que hoy doblan cosechas con el uso de las técnicas de rebrote y capadura.
“Las medidas que se han implementado, sobre la base de fuentes renovables de energía, le han permitido a la cooperativa recuperar el déficit de más de ocho millones de pesos de pérdidas en campañas anteriores, e iniciar el camino hacia la recuperación económica.
“Continuamos enfrascados en la campaña de tabaco, una campaña que iniciamos con 33 productores, y que no ha estado ajena a las dificultades asociadas a la sequía, la falta de combustible y la falta de riego. No obstante, gracias a la puesta en marcha de estos equipos con base solar hemos salido adelante”.
El cambio de matriz energética vino a bien para la cooperativa, en la cual, socios y directivos aseguran que con los novedosos equipos de riego se han incrementado las áreas de siembra y se han sumado nuevos productores a la contienda.
“Al haber más hectáreas plantadas y más tabaco sembrado, mayores son los beneficios finales para todos. El impacto del cambio de matriz energética se ve no solo en la motivación de los productores, sino también en el propio desarrollo de las áreas destinadas a los cultivos varios, y a la llegada con más producciones a los mercados de diferentes destinos.
“Todo ello, por supuesto, aumenta considerablemente la gestión económica de nuestro aparato. Tal es así, que en este año cerramos con ganancias de más de medio millón de pesos, y de continuar a este ritmo, debemos cerrar el próximo con indicadores muy superiores a los que se perciben en estas fechas”, explicó Román Cao.
En la actualidad, la “26 de Julio” tiene instaladas y certificadas alrededor de 16 posiciones de sistemas de riego con base fotovoltaica entre pozos, ríos y lagunas, y ya se aseguran los preparativos para el montaje de otras 18 nuevas posiciones que beneficiarán a igual número de campesinos asociados a la campaña tabacalera.
EN EL CAMPO

Para Luis Hernández Cruz, productor tabacalero de esta CCS, el cambio ha sido como de la noche al día, debido a que puede contar con casi todas las garantías para una siembra segura y responsable.
“Esto es increíble. Puedo decir que en la campaña anterior no tenía condiciones para sembrar. No tenía casa de cura ni equipos de riego, pero gracias al Grupo Tabacuba bajo la consideración de la cooperativa, me ayudaron y fui uno de los beneficiados con el moderno sistema de riego.
“En un inicio sembré alrededor de 50 000 posturas, y hasta la fecha todo está saliendo de maravilla con la cosecha. Los recursos están llegando, no ha habido problemas con el combustible, y ya el riego no es un problema, sino una bendición”.
Por su parte, Pablo Guillermo Hernández Cruz, productor de la finca El Mamey, añadió que la introducción de los módulos fotovoltaicos ha sido considerablemente beneficioso para todos.
“Mira, puedes tener toda la voluntad del mundo, y contra viento y marea puedes intentar sembrar y que las cosas te salgan bien, pero sin agua no hay nada. Hoy estos sistemas de riego impulsan las cosechas que para qué te voy a decir, es para arriba y a seguir sembrando.
“Ya tengo unos miles de cujes listos para entregar al grupo, esos los sembré a finales del pasado año. Pero ahora la mentalidad es la de seguir hacia adelante con la vista puesta en lo más que se pueda alcanzar. La meta la define uno mismo”, aseguró Hernández Cruz.
Por último, el presidente de la “26” afirmó que la motivación entre los campesinos es más fuerte que nunca, debido a que las cosechas en los campos tienen una seguridad y una garantía, y eso es constatable.
“Muchos productores nos han solicitado el comenzar a sembrar tabaco e incorporarse a la campaña. Incluso, hemos podido evidenciar que en esta última etapa se ha llegado hasta cuatro hectáreas por cada productor.
“Con tales estímulos a nuestras espaldas, ya estamos preparando y planificando la campaña venidera 2026 – 2027, en la que vamos a dar un salto de las 50 a las 170 hectáreas a plantar. Todo, gracias a las posibilidades e incentivos que tiene la hoja el día de hoy”, concluyó.

