Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, fue recibido hoy por António Guterres, secretario general de Naciones Unidas, en el marco de su visita a Nueva York para participar en la sesión del Consejo de Seguridad, donde solicitó la contribución del organismo multilateral para detener una agresión militar de Estados Unidos contra Cuba y para que cesen las amenazas del uso de la fuerza.
A través de su cuenta oficial en la red social X, el canciller cubano informó que durante el encuentro reiteró el compromiso de Cuba con la paz y la seguridad internacionales, el multilateralismo, la cooperación y el respeto al Derecho Internacional.
Asimismo, explicó a Guterres el rechazo de la mayor de las Antillas “a la infame, fraudulenta e ilegal instrucción de cargos contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz», anunciada el 20 de mayo por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Rodríguez Parrilla informó al secretario general sobre «la grave situación humanitaria que enfrenta el pueblo cubano, consecuencia directa del recrudecimiento extremo del bloqueo por el gobierno de EE.UU., con medidas adicionales, sanciones secundarias y un cerco energético brutal».
El canciller cubano había denunciado horas antes ante el Consejo de Seguridad que el cerco energético equivale por sus efectos a un bloqueo naval, «que es un acto de guerra y de genocidio», y constituye «un cruel e indiscriminado castigo colectivo» que ha provocado la duplicación de la tasa de mortalidad infantil y la reducción de la expectativa de vida de niños enfermos de cáncer.
Pese a la escalada agresiva de Washington, el titular de Relaciones Exteriores reiteró «la disposición de Cuba a continuar conversaciones bilaterales con EE.UU. sin injerencia en nuestros asuntos internos, sistema político ni elecciones».
Cuba ha insistido en múltiples ocasiones en su disposición al diálogo respetuoso con Estados Unidos sobre la base de la igualdad soberana y la no injerencia, aunque la administración de Donald Trump ha intensificado las medidas coercitivas, incluyendo el bloqueo energético y la inclusión de la Isla en la lista unilateral de países patrocinadores del terrorismo.
Durante su estancia en Nueva York, el canciller cubano también sostuvo un encuentro bilateral con el presidente de la Asamblea General de la ONU, Philémon Yang, con quien abordó temas de la agenda multilateral.
