Para la joven italiana Lucilla Chiesa, integrante del segundo convoy europeo de solidaridad con Cuba Primero de Mayo, el recorrido de esa brigada por varios municipios del oriente del país es la prueba más sincera de que seguirán al lado de la nación caribeña, que es estar del lado justo de la historia, aseveró
También creo que Cuba es un ejemplo para lograr un mundo mejor y lo hago reivindicando mi decisión personal y política de dar un pasito para adelante y venir aquí, y hacerlo junto a ustedes, expresó Chiesa, que acompaña al convoy solidario, de unos 70 integrantes, recibidos hoy oficialmente en la Plaza de la Revolución Mariana Grajales Coello, de Guantánamo, por las máximas autoridades del Partido Comunista de Cuba (PCC), el gobierno y el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (Icap), en la provincia.

El acto devino también en celebración por el aniversario 81 de la liberación de Italia de la ocupación nazi-fascista, un día donde celebramos todos los años la decisión de hombres y mujeres valientes de no quedar indiferentes frente a la injusticia y la opresión, subrayó la joven activista.

Refirió que vive la fecha como un recordatorio constante del deber de seguir luchando, evocó su encuentro hace unos años con jóvenes en una asociación de Turín que se llama El Tren de la Memoria, la cual lleva más de dos décadas cumpliendo con el compromiso de llevar a muchachos a los lugares más oscuros de la historia europea, como los campos de concentración de de Auschwitz-Birkenau (Polonia), y conozcan de los horrores cometidos en esos sitios.

Chiesa narró su encuentro con la brigada Gino Doné, hace casi 10 años, que fue para ella el hilo rojo que conectaba la historia del tren con la historia cubana, puesto que siguieron los pasos de un partisano italiano que luchó para liberar a su país del nazi fascismo y tiempo después vino a Cuba para seguir la lucha armada contra la tiranía batistiana.

Doné (1924-2008, único europeo entre los expedicionarios del yate Granma), creyó en el proyecto revolucionario cubano, una esperanza para para un mundo mejor, en la cual yo también creo, aseveró.

Todavía con la visible emoción de haber cantado junto al convoy «Bella ciao», (Adiós, bella), canción popular italiana que fue adoptada como un himno de la resistencia, Carlos Alberto Franco cuenta que llega desde la ciudad de Turín, con una historia personal poco diferente.
Vengo del mundo del comercio y de la negociación, como parte del equipo de BioCuba Café, que se dedica al desarrollo de la cadena del café orgánico y a la distribución de esos productos en todo el mundo y para mí es fundamental juntar esa parte comercial con la de conocer a Cuba y de darle mi contribución, expresó.
Es muy importante estar aquí en persona, ver los momentos que vive el país con el tema del cerco económico, estamos aportando más de 50 cajas de donativos que se distribuyen en las provincias orientales de Guantánamo y Santiago de Cuba, por un valor de 50 mil dólares, medicamentos e insumos para hospitales y escuelas, es una satisfacción inmensa, cada cada pueblo que visitamos me hace llorar porque es algo increíble, encontrar a personas, conocerlas, ver sus caras, es muy importante para mí., refirió con emoción.
El segundo convoy europeo de solidaridad con Cuba Primero de Mayo, que asistirá en Cuba al acto central por el Día del Proletariado Mundial, cumplirá en Guantánamo un programa de visitas a centros educativos y de salud, comunidades montañosas e intercambiará con pobladores y productores de café, en los municipios de Caimanera, (limítrofe con la ilegal base naval estadounidense), Maisí y mañana 26 de abril, en El Salvador.
La brigada viaja organizada por la Agencia Italiana para el Intercambio Cultural y Económico con Cuba (AICE) y con el auspicio de la Empresa mixta BioCuba Café y el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, en momentos en que el gobierno de los Estados Unidos arrecia las medidas de asfixia económica contra la nación, para reafirmar que Cuba no está sola.
