La Estación Cultural de Línea y 18 acoge, desde el pasado 10, la edición 34 de la Feria Internacional de La Habana, que este año rinde homenaje al centenario del Comandante en Jefe, y tiene a la Federación de Rusia como país invitado de honor.
Pinar del Río tiene el mérito de estar presente en la Feria con un número importante de libros del sello editorial Ediciones Loynaz, cuyas presentaciones han acaparado la atención del público.
Tal es el caso de Otras cartas que no se extraviaron, que contiene la correspondencia inédita entre Dulce María Loynaz y el pianista pinareño José Antonio Martínez de Osaba. En esta ocasión se recogen 50 misivas, que abarcan dos décadas de comunicación entre la Premio Cervantes 1992 y Martínez de Osaba, quien fue el primer pinareño en establecer contacto con la excelsa poetisa.
Otras de las propuestas presentadas son Y si muero mañana, de Luis Rogelio Nogueras; El cuerpo al revés, de Arturo Arango; Con el sudor de su frente. La picaresca cubana en el siglo XXI, de Lázaro Alfonso Díaz Cala; Detrás de la ventana de Emerio Medina y El desierto de Félix Antonio Cabrera.
Para el público infantil también reservó Pinar textos hermosos como El valle de las cosas perdidas, de la autoría de Ramón Díaz Rodríguez; El Güije, de Barbarella D´Acevedo y Esteban no lo sabía de la pluma de Yolanda Felicita Rodríguez Toledo.
La cita, que concluye el 16 de agosto en La Habana, continúa su periplo por el resto del país para cerrar el seis de septiembre en Santiago de Cuba.
