
Pese al complejo contexto del país, las instituciones educativas de Pinar del Río permanecieron abiertas, lo que, para Evelio Herrera Padrón, director general de Educación en el territorio habla en favor de la grandeza del sector y de las numerosas alternativas que implementan en función de solucionar los problemas.
Señaló que están conscientes de que las actuales limitaciones inciden negativamente sobre el proceso, y que no tienen los resultados, deseados ni esperados, especialmente por el potencial que poseen, pero aún así las escuelas no cerraron sus puertas y eso es un logro significativo.
LAS FAMILIAS
“La sociedad reconoce eso, aun cuando hay críticas, los padres son nuestros principales observadores” y añade, que a la vez las familias son parte importante, por el acompañamiento y la comprensión.
A pesar de que en algunos casos los tutores y familiares cercanos deciden no llevar los niños a la escuela, o porque el apagón nocturno fue más intenso que en otras ocasiones o porque la dinámica del hogar con el agua, disponibilidad de alimentos se complejizó, más allá de lo habitual, lo cierto es que el aula lo estaba esperando y en la mayoría de los casos, con un docente al frente que no hizo pocos esfuerzos para estar allí.

El sacrificio de los maestros para llegar hasta cada alumno, incluso en comunidades intrincadas fue resaltado por Yaritza Morales Domínguez, directora general de Educación en el municipio de Pinar del Río; igualmente destaca el acompañamiento de las familias de los educandos que apoyaron con motorinas, carros de caballo o los medios disponibles.
Por otra parte, está la comprensión y respaldo de los clanes de esos educadores, ella misma que vive en el kilómetro uno y medio de la carretera a San Juan, casada, madre de una joven de 20 años y un adolescente de 13, asegura que sin su esposo e hijos no podría cumplir sus funciones.
“Es una experiencia bonita, pero bien compleja para estos tiempos, tienes que salir de una casa, dejar a la familia detrás, regresar en el horario de la tarde, a enfrentarse con toda esta situación energética, y a veces uno tiene la cabeza en qué dejé en la casa para elaborar, con qué elaboramos los alimentos. Si estamos en una etapa como esta, que es lluviosa, ¿cómo prendemos ese carbón?”
Para la maestra Lázara Caridad Giralt Vega, “independientemente de la situación que estamos viviendo, prevalece el amor y la responsabilidad que uno siente por la profesión.”
Forma parte del colectivo del seminternado Vladimir Ilich Lenin: “Es bastante complejo, vivo en el municipio de Consolación del Sur y hace 17 años que trabajo en Pinar del Río. Cuando no hay recorridos, busco soluciones para llegar, quedar bien con el niño, con esa familia que te está esperando para que su hijo sea atendido y tenga un maestro frente al aula.”
Con una niña de siete años su madre es el apoyo para el cuidado de la menor; en el caso de Neysi Betancourt Ramírez, directora de “la Lenin”, que vive en la carretera a Viñales y posee varias enfermedades de base, entre ella Lupus, también es su mamá el mayor respaldo, ese pilar en casa y el colectivo que comanda son sus soportes.
“Mi mamá es una persona mayor, ella bastante me ayuda, pero cuando se enferma tengo que yo asumir las tareas de la casa, de cocinar, llegar y plantar el carbón, a veces no he tenido ni tan siquiera el deseo de hacerlo, y he tenido que sacar la fuerza de donde no tengo y sobreponerme.”
Con el 60 por ciento de la fuerza laboral del sector perteneciente al sexo femenino Herrera Padrón destaca que abogan por la flexibilidad, ofrecer oportunidad de que solucionen problemas personales acuciantes, siempre en coordinación con la dirección de los centros “porque la mujer hoy se enfrenta a disímiles situaciones en la familia, en el hogar y necesita, por supuesto, también tiempo para hacerlo.”
LOS EDUCANDOS
Para el directivo no hay esfuerzo pequeño “un curso se desarrolla con el aporte de todos, y ahí están nuestros estudiantes, con sus organizaciones estudiantiles, ya sean los Pioneros- Organización de Pioneros José Martí (OPJM), o la FEEM (Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media).
“La respuesta del niño es la misma prácticamente que en los adultos que atravesamos estas situaciones; el maestro tiene que buscar es el enfoque de forma directa, de cómo llegarle la atención diferenciada a cada alumno”, precisa Giralt Vega y añade: “hacer que el día a día en la escuela para él sea como su casa, para que la clase sea más motivadora, incentivarlo con amor; porque si no el niño se te queda dormido por todo el agotamiento físico que trae de la casa, el mal dormir…”
Puntualiza Betancourt Ramírez que hacen juegos de participación, gimnasia, para desperezarlos y estimularlos positivamente y alcanzar una mayor eficacia en el proceso de aprendizaje.
La disposición de los educandos la resalta Herrera padrón: “terminamos el curso movilizando a esas “tropas”, con las Fuerzas de Acción Pioneril (FAPI) y las Brigadas Estudiantiles de Trabajo (BET), un reconocimiento a la labor de estos muchachos en las actividades sociales, de impacto social en la comunidad.”
También serán protagonistas de los Festivales Deportivos que se desarrollarán en las distintas comunidades, como alternativa de los Juegos Escolares, suspendidos por la actual crisis energética, pero que serán una oportunidad de llegar hasta cada barrio y comunidad durante la jornada de verano.

Así mismo destaca el invaluable acompañamiento del Partido, el Gobierno, a todas las instancias, porque los más de 500 centros de la provincia, están diseminados por toda la geografía del territorio.
LA GRATITUD
Las escuelas abiertas, dentro del caos que pueden llegar a ser las rutinas diarias en el país, son un ancla, especialmente para los infantes, que, aunque no sean conscientes tendrán en el conocimiento un asidero para toda su vida, el saber no es inútil, aunque no ofrezca el sustento.
La sociedad reconoce y Herrera Padrón lo resume: “el agradecimiento infinito a los que están, y a los recién graduados, que van a incorporarse a un sector que es pura alma, puro corazón, puro sentimiento, pura tradición, puros valores.” Y confirma que tienen la “seguridad y la motivación de que el primero de septiembre, independientemente de las condiciones, vamos a estar iniciando el curso escolar.”
Hay historias que no están en los libros, cosas que no se enseñan en el aula, pero que calan en el alma, esa que esculpen los educadores con instrucción y ejemplaridad.
