Vigilantes en los consultorios de Pinar del Río ante las infecciones respiratorias agudas

Por estos días la atención de los pacientes en el consultorio número 34 del reparto Hermanos Cruz y las pesquisas llenan los días de Omeyda Romero Duque, especialista en Medicina General Integral (MGI), quien no piensa en el descanso, consciente de la trascendencia de la atención primaria, devenida baluarte en el enfrentamiento a la COVID-19 en el país.

La médico de la familia dijo que, resulta una prioridad la vigilancia epidemiológica por 14 días de los viajeros procedentes de países afectados, y en estos momentos son varios los que permanecen con familiares, en diferentes hogares de uno de los edificios de su demarcación.

A la llegada de estos, mediante la propia vecindad conocimos inmediatamente de su presencia en el lugar –indicó- algo que habla a favor del conocimiento y la percepción de riesgo de la enfermedad por parte de la población, y desde el primer momento se visitaron, y se practicó el interrogatorio exclusivo, entre otras atenciones, que incluyen también el seguimiento a los familiares.

Emérida Martínez, una de las viajeras con residencia en Estados Unidos, refirió su agradecimiento por el cuidado y la orientación sobre la conducta preventiva a seguir, lo cual ha contribuido a sentirse protegida y confiada junto a sus seres queridos durante su estancia en Cuba.

La doctora Romero Duque llamó a la población a evitar la proximidad a otras personas, hasta una distancia nunca menor de un metro o tres pies de su interlocutor, incluso en las conversaciones en el domicilio; el cumplimiento de las medidas sanitarias; evitar las aglomeraciones de personas; lavar las manos con frecuencia, no tocar la boca, la nariz, los ojos, aspectos en los cuales hemos insistido en las audiencias realizadas, acotó.

En las pesquisas, puntualizó, participan también las enfermeras de la familia y estudiantes de medicina, en un esfuerzo por abarcar todo el área, de cara al incremento de la vigilancia de las infecciones respiratorias agudas, con énfasis en las personas de mayor riesgo.

Destacó entre ellas a los adultos mayores, de manera particular los que viven solos, discapacitados, embarazadas, y quienes padecen de determinadas enfermedades crónicas, como diabetes, hipertensión y asma.

Confirmó la prioridad dada a la atención médica mediante los protocolos establecidos a pacientes con síntomas respiratorios, en tanto explicó que en los policlínicos se habilitaron consultas dotadas de profesionales competentes, quienes evalúan los casos recibidos y determinan la conducta a seguir.

Consideró importante, junto a los conocimientos para enfrentar a la COVID-19, transmitir a la población confianza, optimismo y contribuir a desterrar la incertidumbre, algo a lo cual se ha referido el presidente cubano Miguel Díaz-Canel.