Siembra de corales en Guanahacabibes ayuda a recuperar esos ecosistemas

Alrededor de mil fragmentos de Acropora cervicornis crecen hoy en un vivero de coral en el Parque Nacional Guanahacabibes, como parte del proyecto de restauración de arrecifes desarrollado allí de conjunto con el Acuario Nacional de Cuba, el Centro Nacional de Áreas Protegidas y el Centro Internacional de Buceo María la Gorda.


Desde 2015 ese sitio de la geografía de Pinar del Río comenzó la
iniciativa- el primero en la mayor de las Antillas- con la siembra de
corales, específicamente esa especie en la actualidad declarada en peligro
crítico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza,
de ahí el objetivo de recuperar esos ecosistemas.

Siembra de corales en Guanahacabibes ayuda a recuperar esos ecosistemas


La doctora en Ciencias Dorka Cobián Rojas, responsable del programa
de monitoreo e investigación científica del Parque Nacional
Guanahacabibes, explicó a la prensa que en 24 estructuras arrecifales
progresan los fragmentos, las cuales se controlan cada tres meses y reciben mantenimientos consistentes en su limpieza para eliminar los organismos marinos y conservarlos.


Detalló que luego de un tiempo, una vez alcancen el tamaño
adecuado, son llevados al arrecife natural para el cumplimiento de su rol
como alimento y refugio de especies marinas. 


Lograr la restauración a partir de fragmentos de coral es una
metodología sencilla, precisó, pues tras el traslado hacia el arrecife
natural se pegan con cemento común las colonias y se les da seguimiento
para comprobar su supervivencia.

Siembra de corales en Guanahacabibes ayuda a recuperar esos ecosistemas


Cobián Rojas indicó que la mayoría de las colonias trasplantadas
por esta metodología han sobrevivido; y también se pueden sembrar
pequeños fragmentos de cinco a 10 centímetros, como hicieron en 2019.


Tres zonas de buceo se han restaurado, ubicadas en el Centro
Internacional María la Gorda, las cuales fueron impactadas por la
navegación o las actividades náuticas y el huracán Michael, en 2018.


Destacó la participación de voluntarios en el mantenimiento de los
viveros, entre ellos los buzos de María la Gorda quienes constantemente
brindan información sobre eventos como ciclones o el blanqueamiento
asociado al aumento de las temperaturas en el verano, responsable de la
expulsión de la zooxantela, alga que vive en simbiosis con los corales.

Surgida en la Isla teniendo como referente la experiencia de México
y República Dominicana, ambos con resultados exitosos, la iniciativa tiene
a Guanahacabibes y el Acuario Nacional de Cuba a los dos únicos lugares con viveros de Acropora cervicornis.


Estos pudieran servir para trasplantar colonias en otros sitios del
país que se encuentran afectados por la acción antrópica y eventos
naturales, puntualizó la especialista acerca de las proyecciones del
programa.