Actualizado 05 / 12 / 2019

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Twitter Youtube  Rss 

22ºC
31ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

Quizás compartimos el vientre materno con un hermano gemelo

Quizás compartimos el vientre materno con un hermano gemelo

Cuenta Virginia, que en su primera consulta con el ginecólogo a la semana 8 del embarazo, le hicieron una ecografía y se veían perfectamente 2 sacos gestacionales: uno con el embrión y otro vacío.

sindrome del gemelo evanescente

Ella y su esposo quedaron estupefactos ante lo que el examen radiográfico reflejaba. ¿Qué pasó con el otro? ¿Fue un error de la máquina?, le preguntaron al especialista, quien le explicó que era posible, que se trataba del Síndrome del Gemelo Evanescente (SGE) o Síndrome del gemelo desaparecido (SGD), una desviación de salud que según el profesor adjunto Charles Boklage de la Universidad del Este de Carolina, afecta a uno de cada 8 embarazos múltiples.

“Se trata de la pérdida de uno o más fetos durante las primeras fases del embarazo que, de haber seguido su curso con normalidad y haberse gestado con el otro u otros bebés, habría sido un hermano gemelo”, explican Angiel Lizbeth Apaza Jaime y Jorge Luis Toro Torres, autores peruanos de la investigación Síndrome del gemelo evanescente.

En dicha tesis investigativa, Apaza Jaime y Toro Torres refieren cómo puede manifestarse este Síndrome.

“Puede haber una reabsorción parcial o total del feto en cuestión, la formación de un feto comprimido o el desarrollo de una anormalidad en la placenta como un quiste, fibrina subcoriónica o material amorfo”.

Razon por la cual desparece uno de los fetos

Acerca del destino de ese gemelo que desaparece, el portal web Bebés y más describe que como el embrión es todavía muy pequeño cuando esto sucede, en la mayoría de ocasiones es absorbido por la madre, por la placenta o incluso por el otro hermano, mientras en otros casos, se produce un sangrado vaginal, como el de un aborto común.

Según la Asociación Americana del Emabarazo, American PregnancyAssociation, por sus siglas en inglés, las estimaciones indican que el Síndrome de Fuga Gemelo (SFG) ocurre en 21-30% de los embarazos multifetales y en la mayoría de los casos, los síntomas comienzan a principios del primer trimestre e incluyen sangrado, calambres uterinos, y dolor pélvico. Mientras, las causas de la desaparición del feto se desconocen.

“Las anomalías que se traducen en el gemelo evanescente parecen estar presente desde temprano en el desarrollo y no de una ocurrencia repentina. Análisis de la placenta y / o tejido fetal con frecuencia revela anomalías cromosómicas en el gemelo de fuga, mientras que el gemelo sobreviviente suele ser saludable. Implante espinal inadecuada también puede ser una causa”, precisan los expertos de la American PregnancyAssociation.

Acerca de los efectos del SFG en la madre y en el sobreviviente gemelar, estos explican:

“Si la pérdida se produce en el primer trimestre, ni el feto que queda, ni la madre generalmente tienen signos o síntomas clínicos. El pronóstico del gemelo sobreviviente suele ser excelente, pero esto depende de los factores que contribuyeron a la muerte del otro gemelo.

“Si el gemelo muere en el segundo o tercer trimestre, hay un aumento de los riesgos para el feto sobreviviente, incluyendo una mayor tasa de parálisis cerebral”.

El Síndrome del Gemelo Desaparecido es un fenómeno que no se registra con frecuencia dado que suele suceder en el primer trimestre del embarazo, y algunas mujeres se hacen la primera ecografía cuando ya superan las 12 semanas de gestación, así refiere Bebés y más en una de sus publicaciones. Por esta razón, muchos casos de SGE pasan desapercibidos.

Expertos aseguran que incluso más de los embarazos que imaginamos pudieron haber comenzado con varios embriones. Quizás muchos de nosotros compartimos el vientre materno con un hermano que no acabó de desarrollarse.

CURIOSO: En ocasiones, el gemelo muerto no es absorbido por el feto con vida o por la madre, y como su hermano continúa creciendo, lo comprime en las paredes de la placenta. A estos restos se le conocen como feto papiráceo o feto compreso. Así explica Darío Vázquez Estela, especialista en Ginecología y Obstetricia en el Hospital EsSalud Gustavo Lanatta Luján, de Perú.

Sobre el Autor

Yurina Piñeiro Jiménez

Yurina Piñeiro Jiménez

Licenciada en Periodismo en la Universidad Hermanos Saíz de Pinar del Río, Cuba

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero