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Los músculos pueden estremecernos

Los músculos pueden estremecernos

Si no te ha sucedido puedes nombrarte dichoso, aunque en la mayoría de los casos no suponen un trastorno grave, lo cierto es que los calambres musculares provocan un dolor intenso e impresionante durante determinado tiempo.

La revista de la Sociedad Española de Médicos Generales y de la Familia define esta condición de salud como contracciones de un músculo o grupo muscular, dolorosas, involuntarias y localizadas, de segundos a minutos de duración, que desaparecen con ejercicios de estiramiento pasivo o espontáneamente.

En el caso de los calambres nocturnos, precisan los expertos de la Sociedad que constituyen un motivo de consulta frecuente y que son comunes en todos los grupos etarios, afectando hasta al 70% de los mayores de 50 años y al 81% de embarazadas. Pero no resultan preocupantes porque por lo general son benignos y autolimitados.

Los especialistas del sitio web estadounidense especializado en información médica, MedlinePlus, precisan que las personas puede tener calambres en cualquier músculo, pero ocurren con mayor frecuencia en muslos, pies, manos, brazos, abdomen y a lo largo de la caja torácica.

La comunidad científica coincide en que las rampas, como también se le conoce, se manifiestan en las piernas, generalmente, en la pantorrilla. Además de la molestia repentina y aguda, es posible sentir o ver un bulto duro de tejido muscular debajo de la piel.

Sobre las características de este padecimiento, el doctor Michael C. Levin del Colegio de Medicina de la Universidad canadiense de Saskatchewan explica: “Comúnmente ocurren en personas sanas (de mediana edad y mayores), a veces durante el reposo, pero en especial durante y después de realizar ejercicios o por la noche. Los calambres nocturnos en las piernas habitualmente causan la flexión plantar del pie y de los dedos del pie”.

Insiste Levin en la evaluación clínica para diferenciar los calambres de la claudicación y y conocer su factor desencadenante.

“Los calambres focales sugieren calambres benignos idiopáticos de las piernas, calambres musculares asociados con el ejercicio, alteraciones musculoesqueléticas, causas del sistema nervioso periférico, o un trastorno degenerativo incipiente que puede ser asimétrico, como un trastorno de la neurona motora. La hiporreflexia focal sugiere neuropatía periférica, plexopatía o radiculopatía.

“En los pacientes con calambres difusos (en particular aquellos que están temblorosos), la hiperreflexia sugiere una causa sistémica (por ejemplo, disminución del calcio ionizado; a veces alcoholismo, una enfermedad de la motoneurona, o un fármaco, aunque los efectos sobre los reflejos tendinosos profundos pueden variar según el fármaco). La hiporreflexia generalizada puede sugerir hipotiroidismo y a veces alcoholismo o ser un hallazgo normal, particularmente en los adultos mayores.

Entre las causas de los calambres musculares, los especialistas de Mayo Clinic destacan: el uso excesivo de un músculo, la deshidratación, la tensión muscular y el mantenimiento de una posición por un período prolongado. Mas advierten que pudieran estar relacionados con el consumo de algún medicamento o con enfermedades no diagnosticadas.

Según la bibliografía médica existente, algunos de los factores que aumentan el riesgo de padecer rampas son:

1- La edad. Las personas mayores pierden masa muscular, por lo que el músculo restante puede sobreexigirse con más facilidad.

2- La deshidratación. Con frecuencia, los atletas que se fatigan y deshidratan al practicar deportes en climas cálidos padecen calambres musculares.

3- El embarazo. Los calambres musculares también son frecuentes durante el embarazo.

4- Las afecciones. Puedes tener más riesgo de sufrir calambres musculares si tienes diabetes o trastornos nerviosos, hepáticos o tiroideos.

Las medidas para prevenir calambres incluyen las siguientes: no realizar ejercicios deportivos inmediatamente después de comer, hacer estiramientos suaves de los músculos antes del ejercicio o antes de acostarse, tomar abundantes líquidos, no consumir estimulantes como la cafeína y la nicotina, no fumar, entre otros estilos de vida saludables.

Respecto al tratamiento farmacológico, los doctos en el tema coinciden en que la mayoría de los fármacos a menudo prescritos para prevenir calambres no han demostrado total eficacia, debido a los efectos secundarios que pueden ocasionar, siendo a veces mayor los riesgos que los beneficios.

Los calambres musculares usualmente desaparecen por sí solos y raramente son lo suficientemente graves como para justificar la atención médica. Sin embargo, consulta a tu médico si la sintomatología no mejora con los cuidados personales, si existe hinchazón, enrojecimiento o cambios de la piel en las piernas, si perdura la debilidad muscular, si hay pérdida de la sensibilidad u otros síntomas pocos comunes, posterior a los calambres.

CURIOSO: El estiramiento de los músculos afectados suele aliviar el calambre. Cuando sucede en la pantorrilla, la persona puede llevar con su mano los dedos del pie y el pie hacia arriba (dorsiflexión). Como regla general, cuando la musculatura está tensa se le debe aplicar calor y cuando duele, hielo.

Sobre el Autor

Yurina Piñeiro Jiménez

Yurina Piñeiro Jiménez

Licenciada en Periodismo en la Universidad Hermanos Saíz de Pinar del Río, Cuba

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