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El sexo anal, ¿placentero o perjudicial?

El sexo anal, ¿placentero o perjudicial?

El sexo anal es tal vez uno de los más grandes tabúes que existe en cuanto a sexualidad se refiere. En pleno siglo XXI, todavía existen personas que lo juzgan y lo asocian a una práctica propiamente de homosexuales, o creen que duele, que es sucio, que una vez que lo haga su compañero preferirá el coito anal y no el vaginal. Sin embargo, muchas parejas realizan la estimulación del ano y les resulta una experiencia placentera.

Partiendo de la premisa que el sexo en general es saludable, Jesús Rodríguez, director del Instituto Sexológico Murciano opina que la introducción del pene o de un juguete sexual en el ano de una persona o de ella misma, constituye una práctica sexual como otras.

Así refiere el portal digital CuidatePlus y cita al experto, quien plantea que “hay zonas anales bastante sensibles, por lo que puede provocar mucho placer cuando lo estimulamos, aunque estas sensaciones son muy subjetivas y cada uno las vive a su manera”.

Por su parte, los especialistas del Centro Nacional de México para la Prevención y el Control del VIH/SIDA explican que “la sexualidad humana tiene fines más amplios que solamente el reproductivo, y en este sentido, en tanto que esta práctica también puede considerarse un juego sexual, tiene también pleno sentido biológico” y precisan:

“Unos de los pioneros en estudios de las relaciones sexuales anales entre hombres y mujeres fue Alfred Kinsey quien reconoció el potencial erótico del área anal, basado en la alta concentración de terminales nerviosas próximas al área de los órganos sexuales y la interconexión con otros músculos de la pelvis.

“La penetración anal provoca una sensación placentera en el recto, aumentando en el hombre con la estimulación prostática y en la mujer a través del clítoris pues permite una estimulación desde el recto hasta los órganos sexuales y zonas pélvicas erógenas. Naturalmente, parte del atractivo puede residir en el hecho de que el sexo anal es considerado tabú, la atracción de lo prohibido puede llegar a ser un poderoso estimulante.

“Las terminaciones nerviosas excitables en la zona anorrectal son centenares de veces más numerosas que en la vagina (en el coito vaginal la condensación neural se restringe al clítoris y eventualmente al llamado punto G; así, si no existen fobias, la penetración anal puede llegar a ser más placentera que la vaginal). En el momento que la persona penetrada logra el orgasmo, contrae fuertemente la musculatura anal provocando una fuerte presión sobre la pareja lo que facilita a esta el orgasmo”.

No obstante, los doctos en la materia en cuestión coinciden en el sexo anal es una fuente alternativa de placer para muchos, pero hay que tener cuidado ya que no está exenta de riesgos.

El sitio web Vida y salud refiere que el mismo puede causar incomodidad a la pareja, e incluso dolor, ya que “el músculo que se encuentra en el recto se aprieta ante la estimulación, lo cual hace que a pesar de que el pene se introduzca suavemente y despacio, cause molestia. Si la penetración en el ano se hace de manera forzada, puede causar una lesión”.

“Por eso, te recuerdo cuáles son los riesgos de tener sexo anal y qué precauciones debes tomar si lo vas a practicar:

- Para prevenir infecciones, evita tener penetración vaginal o sexo oral luego de que tu pareja ha retirado el pene de tu ano. En el ano se encuentran bacterias que son peligrosas si entran en la vagina y en la boca. Lo mejor es usar un condón o lavarse bien el pene antes de tocar otras áreas.

- Usa un lubricante para facilitar la penetración. El sexo anal conlleva fricciones que pueden ocasionar rasgaduras dentro de la cavidad del ano y romper las delicadas membranas. No uses nunca los que están hechos a base de aceite, como el aceite para niños.

- El sexo anal es un factor de riesgo para contraer las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS). El Virus de la Inmunodeficiencia Humana VIH, virus que causa el SIDA, se transmite con frecuencia a través del sexo por penetración anal. Es más: el riesgo de transmisión por esa vía es mucho más alto que por el sexo vaginal. Por eso, si decides tener sexo anal, hazlo SIEMPRE con un condón de látex para reducir el riesgo de contraer VIH y otras ETS”.

Válido recordar que otra de las ETS que pudieran ser trasmitidas por la vía referida es el Virus del Papiloma Humano (VPH), que según Mayo Clinic resulta uno de los factores de riesgo de los diferentes tipos de cáncer de ano”.

Se dice que la penetración anal daña el área, irrita el tejido rectal, provoca fisuras, desgarros, hemorroides y otras complicaciones para la salud. Pero los expertos advierten que “el sexo anal no siempre es la raíz de estas afecciones. Sin embargo, como toda práctica sexual, si no se toman las medidas necesarias, puede aumentar las posibilidades de que se presente una afección rectal ya establecida”.

Por ello la bibliografía médica indica cuidados que las personas deben tener para realizar esta práctica sexual, como: utilizar siempre preservativo, emplear mucho lubricante, -preferiblemente hidrosoluble- porque la saliva y el líquido preeyaculatorio se evaporan rápidamente, trabajar para que el esfínter se dilate y la persona se relaje y no hacer movimientos bruscos.

Los especialistas de CuidatePlus insisten en que, “una vez se hayan introducido los dedos o el pene no se deben hacer movimientos bruscos. Si el ano se contrae, tenemos que esperar a que se vuelva a relajar para sacar lo que hayamos introducido, de lo contrario haremos daño a la otra persona”.

Entre pareja lo más importante descansa en el mutuo acuerdo, en el respeto de los límites establecidos y, sobre todo, en el ambiente de confianza que las personas implicadas sean capaces de generar. No pongamos límites a las expresiones de amor.

CURIOSO: Muchas personas piensan que la práctica repetitiva del sexo anal provoca que el ano se agrande. Sin embargo, publicaciones recientes del conglomerado informativo Univisión asegura que no. “Después de los estados de relajación, todos los músculos del cuerpo regresan a su estado original. Si el sexo anal se practica con cuidado, con higiene y con condón, esto no sucede”.

Sobre el Autor

Yurina Piñeiro Jiménez

Yurina Piñeiro Jiménez

Licenciada en Periodismo en la Universidad Hermanos Saíz de Pinar del Río, Cuba

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