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Vivir con Lupus

Mujer con lupus

A Nadia Trejo le diagnosticaron lupus erimatoso sistémico. “Mi primera reacción fue la negación. Otras emociones que experimenté fueron culpa y enojo: hacia mí misma, con los demás, con mis decisiones, con mi cuerpo... Aceptar el lupus como parte de nuestras vidas no es una tarea imposible.”, dijo.

“...Nunca había escuchado hablar de esta enfermedad. Al saber de qué se trataba, cambiaron muchas cosas en mi vida. Tuve dolores e inflamaciones articulares, a tal punto que necesitaba ayuda para vestirme. “Recibí mi primer tratamiento con la esperanza de que todo volviera a la ´normalidad´. Fue mucha la tristeza al ver que todo cambiaría y para siempre. Veía otro rostro, mi pelo caía, y sabía que esta enfermedad me acompañaría por siempre”, confesó Eugenia Vega. El Lupus es una enfermedad autoinmune, es decir, el sistema inmunológico del organismo ataca sus propios órganos y tejidos erróneamente, afectándolos. El más común es el denominado sistémico, que puede ser leve o severo y afecta principalmente la sangre, las articulaciones y ciertos órganos como los riñones, el cerebro, el corazón y los pulmones. Otro tipo de lupus, denominado discoide o cutáneo, afecta primordialmente la piel. Según estudios cualquier persona puede padecer lupus, pero las mujeres están en mayor riesgo. Aún se desconoce las causas que lo origina. Testimonios de personas que lo tiene dicen que es una enfermedad compleja y difícil de vivir con ella, pero que se logra llevar una vida normal posible. “Al principio me costó aceptar la enfermedad porque debes guardar reposo, llevar una vida tranquila, no tomar sol -pues los rayos ultravioleta activan la enfermedad- y me dolía limitar a mis hijos. La enfermedad me ha enseñado a tener una vida más saludable, a conocer mi cuerpo; he aprendido a ser más positiva y a saber que la vida es un regalo inmenso”, manifestó Michelle Quintero de León. Se dice que para diagnosticar el lupus no existe una prueba única, ya que puede confundirse con otras enfermedades. Pueden pasar meses o años hasta que un médico lo diagnostique. En muchos casos usan el historial médico del paciente, hacen un examen completo, un análisis de sangre o una biopsia de piel para diagnosticar la enfermedad. El lupus no tiene cura, pero los tratamientos que orientan los médicos tiene la finalidad evitar los brotes, tratar los síntomas cuando se produzcan y reducir el daño a los órganos y otros problemas. Aseguran algunos pacientes que padecen la enfermedad que la única manera de enfrentarla y sobrellevarla es con ganas de vivir. “Es necesario mantener un pensamiento positivo, saber que el cómo transitamos el camino depende de nosotros. Es un día a la vez, respetando siempre el cómo estamos, el qué necesitamos, el qué queremos. Ser paciente con uno mismo, cultivar la voluntad, la fe, la esperanza, permitirse ser cuidado y aprender a cuidarse, son pilares fundamentales. “Nunca olvidar que cada día es una oportunidad para estar mejor, que podemos ser mariposas que levantan vuelo, sólo hay que creer que sí podemos”, concluyó Nadia Trejo.

Sobre el Autor

Magda Iris Chirolde López

Magda Iris Chirolde López

Licenciada en Periodismo en la Universidad Hermanos Saíz de Pinar del Río, Cuba.

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