Actualizado 22 / 04 / 2018

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Youtube  Rss 

17ºC
27ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

El vaginismo

Mujer preocupada

La noche conspira a favor de la joven pareja, solos los dos a la luz de las velas, entre perfumadas y finas sábanas blancas.

No es la primera vez que se encuentran para entregarse en alma; sin embargo, ella lo piensa varias veces, teme fracasar nuevamente en una bella y romántica noche. Los deseos están latentes, pero en el momento del acto, él la mira al cambiar ella su rostro de placer a preocupación. Tras otra larga y estrecha comunicación entre los dos resurgen los problemas de otros encuentros similares. Jessica en ese instante se siente identificada con determinadas situaciones, de las cuales no escapa y desconoce cómo resolver esos conflictos sexuales. No puede conseguir la penetración; siente dolor durante el coito; en ocasiones pone excusas o evita mantener relaciones sexuales; siente como si su vagina se cerrara mientras intima; tiene miedo al sexo con penetración. Vaginismo es la palabra que engloba a todos estos estados y no es más que la dificultad de realizar el coito, debido a la contracción involuntaria de los músculos del tercio inferior de la vagina, provocando el cierre parcial o total de la misma, lo que origina dolor e imposibilidad a la hora de intentar una penetración. Según estudios es una afección poco común y las mujeres que lo padecen pueden gozar de los juegos sexuales y alcanzar el orgasmo,​ ya que esta disfunción no está relacionada con la respuesta sexual. La mayoría de las causas del vaginismo son psíquicas. La falta de información sexual o de comunicación, que conducen al miedo o temor; experiencias traumáticas, miedo al embarazo, temor a contraer enfermedades de transmisión sexual, experiencias dolorosas en la visita al ginecólogo, abusos sexuales, entre otras. Dentro de las físicas los especialistas mencionan himen rígido, endometriosis, tumores pélvicos, hemorroides e inflamación de la pelvis.
A pesar de que el tratamiento necesario para acabar con el problema dependerá tanto de su origen como de las características de cada mujer, se debe actuar a varios niveles, tanto psicológicos, físicos o eróticos como de pareja, apuntan los expertos. En terapia sexual, especialmente en los casos de vaginismo, es muy importante la labor educativa. Las mujeres suelen tener desconocimiento del cuerpo humano, especialmente de los genitales. La integración de los mismos en el esquema corporal de la fémina con este problema es uno de los objetivos de la terapia. Además, la percepción de los propios genitales puede estar distorsionada y la gran mayoría tienen la impresión de que su vagina es muy pequeña, de que la entrada es muy estrecha y que es muy difícil que el pene pueda entrar en ella. La forma de reaccionar de la pareja es fundamental. Si presiona, exige o fuerza, las posibilidades de agravamiento del conflicto se multiplican. Para superar esta situación es necesario que haya comprensión y paciencia por parte de la pareja. También es indispensable no eludir el trastorno.

Sobre el Autor

Magda Iris Chirolde López

Magda Iris Chirolde López

Licenciada en Periodismo en la Universidad Hermanos Saíz de Pinar del Río, Cuba.

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero