Quienes somos Guerrillero, con o sin coronavirus

Quizás usted es un lector curioso, de los que miran las fotos de cada periodista o se quedan hasta la página ocho; allí, al pie, donde se escriben los créditos de los artífices silenciosos, de aquellos cuyos nombres no vienen impresos en negrita, sino en un recuadro austero de rojo tenue, con tipología muy pequeña; como si fuera de menor importancia la labor que realizan o no aportaran energía a este organismo vivo que es el periódico.

La verdad es que ellos son parte inseparable del proceso de producción de noticias pues corrigen nuestros errores, rehacen nuestras creaciones y le aportan también algo de su propio estilo. Ernesto, Daima, Tania, Mundy, Idalma y Fermín tienen una paciencia infinita para reparar y adaptar todo lo que escribimos al diseño de Guerrillero, uno que no cesamos en el empeño de mejorar para que usted, lector, reciba un conjunto visual más atractivo.

El trabajo en la redacción ha sido intenso.
El trabajo en la redacción ha sido intenso.

«PERIODISTA SE DICE FÁCIL, COMPLEJO ES VIVIRLO EN TIEMPOS DE CRISIS»

Hoy trabajan desde casa, entre responsabilidades, hijos, preocupaciones, coronavirus y escaseces; como todos, agradecidos de tener la posibilidad de continuar su labor, multiplicada por el escenario informativo que atravesamos, de que el teletrabajo se los facilite y de poder quedarse en casa con la familia y servir al mismo tiempo a su público de la manera más eficiente posible.

Susana asume el reto con la debida protección.
Susana asume el reto con la debida protección.

Susana Rodríguez Ortega, periodista, ofreció para usted sus impresiones sobre el trabajo que ha realizado durante estos meses. «Cuando uno elige la profesión de periodista lo hace consciente de que en lo adelante le tocará asumir muchos retos, entre ellos el de cubrir situaciones de crisis. Se dice muy fácil, lo complicado es vivirlo.

«Hace algún tiempo, un grupo de colegas reporteros de los medios locales visitamos un centro de aislamiento de contactos de casos sospechosos y positivos a la COVID-19.

«Tuvimos que seguir todo un protocolo de seguridad y vestir cubrebatas, guantes, gorros, nasobucos. Un calor sofocante nos invadió de súbito, además del temor natural de tener que enfrentarnos a una cobertura de este tipo, pero por un par de horas pudimos ponernos en la piel de los galenos que pasan días enteros ataviados así, ocupados en velar por la salud de personas muy vulnerables, muy necesitadas no solo de atención médica, sino también de afecto. Esa capacidad de comprender el trabajo de los otros, de captarlo a través de las nuestras grabadoras y cámaras fotográficas, es una de las cosas más admirables del periodismo».

OTROS NOMBRES QUE TAMBIÉN SON GUERRILLERO

Diosmery, Juan Carlos, Martica, Ledier, Cari, las dos Rosis son nuestra plataforma logística y de aseguramiento en tiempos normales, ahora la mayoría de ellos con labores interrumpidas en estas jornadas y salarios al 60 por ciento, adaptados a las condiciones actuales, pero cuyos eficientes servicios siempre tributan a la dinámica diaria.

Hace tiempo no nos vemos, no tropezamos en los pasillos del periódico con un «buenos días», aunque nos mantenemos al tanto unos de otros porque así es como verdaderamente fluye un ritmo de trabajo sano, desde la distancia, pero sin perder contacto.

Las colaboraciones y secciones, invaluables, salvadoras de espacio y hasta de ediciones completas, son pilares en la confección de Guerrillero, no solo para recoger la opinión del público, sino para recibir de otros profesionales el ánimo de compartir sus pensamientos y anhelos en estos días aciagos en que una visión más fresca y menos viciada por el día a día de la profesión nos sumerge en perspectivas renovadas y análisis de la cotidianidad.

Januar Valdés Barrios, fotógrafo, comentó: «El trabajo que realizamos los periodistas y fotorreporteros es muy sacrificado por lo difícil de esta profesión en situaciones como la que vivimos ahora en el país y el mundo entero, debido a la COVID-19. Debemos llevarle la noticia al pueblo de lo que acontece en la provincia, de la labor que realizan los médicos por salvar a las personas y el esfuerzo que hacen para mantener a salvo a la población cubana.

«En mi caso no puedo negar que el miedo ha existido, pues hemos estado en lugares con personas en cuarentena y tememos por nosotros y nuestras familias; pero también es verdad que tomamos todas las medidas para que eso no ocurra y los médicos que nos asisten también nos protegen mucho».

Dainarys Campos Montesino, periodista, refirió las complejidades que ofrece el teletrabajo cuando toda la familia se mantiene en casa por precaución: «Casi siempre escribo a altas horas de la noche, es el horario en el que mejor puedo concentrarme. Ya llevamos varios meses así, al final acabas por ‘cogerle la vuelta’.

«El trabajo durante la cuarentena es a veces complicado, sobre todo si tienes en casa a un niño de casi dos años que ocupa la mayor parte de tu tiempo y si a eso le sumas las tareas domésticas, que no sé por qué razón cuando estás en la casa nunca terminan, pues se complejiza aún más.

«Para conjugar mi labor de madre-periodista trato de sortear los horarios de sueño del niño para buscar informaciones o hacer entrevistas vía telefónica o a través de las redes sociales. El apoyo de mis padres y mi esposo resulta fundamental cuando las responsabilidades del hogar y los compromisos del trabajo coinciden en el tiempo. Creo que algo positivo que deja el aislamiento es el hecho de que las familias aprenden a convivir mejor y a ayudarse más».

CARAS VEMOS, VIDAS NO SABEMOS

Nosotros somos la columna vertebral de lo que usted recibe, periodistas que laboramos todos los días, en cualquier horario, bajo las más adversas circunstancias, sin importar si hay un virus que nos asedia. Si usted es curioso ya conoce nuestros rostros, aunque ellos no nos definen; si nos sigue, sabe mucho más, quizás hasta conozca alguna anécdota familiar o nuestras más profundas reflexiones.

Somos más que tinta, papel y fotos. Afrontamos miedos para ir tras la información oportuna, compartimos espacio con los fotógrafos y con Carlos Manuel, un chofer cascarrabias que nos alegra con sus amarguras. Somos equipo, somos iguales, nos sabemos importantes, imprescindibles como Guerrillero, parte de algo mucho más necesario, además de lidiar con nuestras vidas, temores, responsabilidades; que es encontrar la manera de llegar a usted.