Patriotas
pinareñas
Por
Daima Cardoso Valdés
Cuando se cuenta la historia de Pinar del Río indudablemente
hay que destacar el papel de la mujer en las gestas libertadoras.
Un rol, que devino acicate permanente a favor de la independencia,
y que hoy después de más de 100 años sigue
llamando al combate por un mundo mejor.

Isabel Rubio _________________Adela
Azcuy
Capitana del Ejército Libertador____"El
soldado más util del ejército"
Entre
esa pléyade de mujeres heroicas figura Isabel Rubio, quien
dio gloria a la región vueltabajera.
Fue nombrada por Antonio Maceo, el Titán de Bronce, como
capitana de sanidad del Ejército Libertador. Se destacó
por hacer labor revolucionaria entre los moradores de su comarca,
Guane.
El enemigo no pudo doblegarla nunca, ni aún en los momentos
más difíciles cuando sexagenaria se enfrenta al contrario
y cae herida en una pierna. Un atardecer invernal de febrero fallecía
por las secuelas de las heridas la sublime heroína pinareña.
Adela Azcuy, viñalera, formó en el escenario natural
de los pintorescos montes de San Cayetano y San Vicente su carácter
inquieto y resuelto.
El manejo que adquirió sobre las armas de fuego le fue de
mucha utilidad en pro de la libertad de Cuba.
Desafiante y enérgica, se compromete cada día más
con la independencia de esta Isla, cuyas férreas cadenas
quería ayudar a romper.
Su decisión inquebrantable le dio el salto para su alistamiento
como miembro del Ejército Libertador. Por su valor espartano
se convirtió en “el soldado más útil
de las líneas de fuego insurrectas”.
Otra de las mujeres motivo de orgullo para Pinar del Río
lo constituye Magdalena Peñaredonda, cubana inteligente,
culta y de grandes energías, que se dedicó en cuerpo
y alma al VI Cuerpo, que comprendía la región más
occidental de Cuba. Siempre hizo saber que su tesón mayor
era la libertad de su país. Las siguientes palabras avalan
tal empeño: “Habré conseguido el supremo bien
de la tierra”.

Catalina
Valdés_____________________Paulina
Pedroso
"Abanderada de Vueltabajo"___________La
madre negra de Martí
Considerada la “Abanderada de Vueltabajo” mostró
siempre un odio visceral hacia el enemigo español.
Por su espíritu rebelde la consolareña Catalina Valdés
será siempre recordada por todos los pinareños. Tuvo
12 hijos, de los cuales 10 fueron varones y sirvieron todos en el
Ejército Libertador, logrando muchos de ellos alcanzar altos
grados militares.
Su cuerpo, cubierto de honrosas cicatrices, nunca pudo ser aniquilado,
y tuvo la suerte de no ver morir en el combate a ninguno de sus
retoños.
De su tierra es también Paulina Pedroso, la madre negra de
Martí, pues en su humilde casa de Tampa, en Estados Unidos,
encontró él, al igual que muchos emigrados cubanos,
atención y consagración completa. El hogar de esta
patriota fue siempre refugio permanente en los días inciertos
en que se fraguaba la independencia cubana.
Muchas féminas cubanas engrosan la larga lista de mujeres
íntegras que pusieron sus vidas al servicio de la nación
y la nacionalidad cubana, como reafirmación de que nunca
la obra de esta tierra ha estado completa sin la mano de la mujer.
Hoy, que se enarbola el fin de la historia y se trata de minimizar
el papel de la mujer como ente social importante en el desarrollo
de cualquier sociedad, nos parece justo recordar a tan humildes
mujeres pinareñas que resaltan en la historia de este país. |