Apuntes
sobre el levantamiento de agosto de 1931
Autor: licenciado Juan Carlos Hernández Martín. Comisión
de Asuntos Históricos
Transcurría
el año 1931. La tiranía machadista con su ola de crímenes
y torturas se cernía sobre nuestro país. En el mes
de agosto se recuerda uno de los hechos más significativos
de la historia, la masacre por las fuerzas represivas de un grupo
de campesinos en el poblado de Pilotos. Los políticos Menocal
y Mendieta, con algunos partidarios más, se trasladaron a
la provincia de Pinar del Río, donde son sorprendidos por
fuerzas del ejército en Río Verde.
El
general Francisco Peraza, veterano de la guerra del 95, el día
nueve de agosto partió hacia la Cordillera de los Órganos
acompañado por un pequeño número de hombres
y era sorprendido en el campamento de Loma del Toro y asesinado
junto con la mayor parte de sus compañeros por las fuerzas
del ejército de Machado.
Peraza,
en 1929, había declarado: "Juro por la memoria del general
Antonio combatir hasta el fin de mis días al verdugo de nuestras
libertades".
La
saña criminal desatada contra esos grupos se desplazó
a varios municipios de la provincia, entre ellos Pinar del Río
y Consolación del Sur. La partida organizada en Pilotos por
el excomandante Gregorio Prado, Alfonso Miranda y Agustín
Guerra, compuesta por casi 50 hombres, pasaron por Ceja del Negro,
escenario de la batalla de igual nombre protagonizada por Antonio
Maceo en 1896.
En
Loma Blanca fueron sorprendidos por tropas del ejército al
mando del teniente Francisco González Abreu.
La
causa 14 de 1933, radicada en el Juzgado de instrucción de
sanciones de Consolación del Sur precisa que estos fueron
los responsables de la matanza donde nuevamente sangre de campesinos
regaría nuestros campos, producto de ello perdieron la vida
Manuel Rodríguez Noguera, Jacinto Roque Diómedes Díaz,
Pablo Cabrera Estrella, Lorenzo García, José Morales,
Dionisio García, Adelaido García, Braulio Crespo (Agnelio)
y Francisco Hernández. Todos ellos se encuentran enterrados
en el cementerio de Pilotos.
Ese
día el campesinado perdía a un grupo de sus mejores
hijos.
Hoy,
cuando el pueblo libra una heroica Batalla de Ideas contra el norte
revuelto y brutal como señaló José Martí,
es necesario recordar estos hechos que forman parte de nuestras
tradiciones de lucha del pueblo cubano.
El
12 de agosto de 1931 fue un gran revés y la ola de asesinatos
que desató la tiranía dejó una enseñanza
para nuestro pueblo, al demostrar que los políticos oligárquicos,
ajenos a los intereses populares, no podían constituir la
fuerza dirigente en la lucha por el derrocamiento de la tiranía.
Dos
años después, el 12 de agosto de 1933 sería
derrocado el "asno con garras" como lo calificó
Rubén Martínez Villena; caía así una
de las más sangrientas dictaduras que ha sufrido el pueblo
de Cuba que no cejó en su empeño de obtener su independencia
y continuó la lucha hasta el primero de enero de 1959.
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