Juan
Palacios Beltrán, un ejemplo de revolucionario
Colaboración:
licenciado Luis Martínez Zamora, historiador de Los Palacios
La
provincia pinareña en el largo camino emancipador ha generado
a hombres y mujeres que han dejado una profunda huella en la historia.
En la última etapa por la liberación nacional se destaca
la figura de Juan Palacios Beltrán, nacido el 16 de mayo
de 1910 en la finca La Lima del municipio de Los Palacios, provincia
de Pinar del Río.
Su
niñez transcurre en un hogar campesino, pobre y humilde,
ayudando a su padre en el sustento de la familia, alcanzando solo
el tercer grado escolar. Así conociendo a aquellos gobiernos
corruptos que explotaban a su Patria, se fue convirtiendo en un
joven despierto, amante de la justicia.
En
1930 ingresó en el ejército, contactando de inmediato
con varios revolucionarios, enrolándose en la lucha contra
la dictadura de Gerardo Machado hasta su derrocamiento en 1933.
También participa en la llamada Revolución de los
Sargentos, advirtiendo pronto de que Fulgencio Batista traicionaba
todos los principios revolucionarios, y forma parte de la rebelión
de una compañía de Columbia contra la aviación
el 8 de noviembre del propio año. Esta acción fracasó
obligándolo a huir y refugiarse en Oriente, hasta que el
gobierno de Mendieta dictara la amnistía y regresó
a la vida civil.
En
1936 Juan Palacios Beltrán, dando respuesta al llamado del
Partido Comunista, integra las brigadas internacionalistas en defensa
de la República Española en las que se destacó
en los combates de Casa del Llano y Brumete, lugar donde resultó
herido gravemente y donde cayó valientemente también
el pinareño Alberto Sánchez. Su visión era
tan profunda que aseveró: "… estoy seguro que
todos los hombres fuimos allí espontáneamente a defender
la causa antiimperialista".
A su
regreso a Cuba. A su pueblo natal de Los Palacios en 1938, realizó
diversas labores hasta que ingresó en la Policía Nacional,
con el objetivo según expresara el mismo"… de
conspirar dentro de las fuerzas armadas, pero entré en la
depuración y quedé fuera".En los años
40 militó en el Partido Ortodoxo, que contaba con una gran
membresía en Los Palacios. Al producirse el golpe de estado
de Batista, al siguiente día se lanzó a la calle y
fue a visitar al jefe provincial del Partido Ortodoxo, expresándole
que ya el problema de Cuba no es de votos, es de balas y hay que
buscar hombres para fajarse.
Estando
militando después en la organización auténtica
con destacados revolucionarios, entre ellos Pelayo Cuervo y Juan
Manuel Márquez y con este último decide en 1955 ir
a entrevistarse con Fidel a México. "Para él
en aquellos momentos era el único que se fajaba en Cuba,
desde ese momento nosotros obedecimos y nos incluimos en el Movimiento
26 de Julio. Por conducto de Márquez, Fidel me manda a buscar
a México, fue poco antes del ataque al cuartel Goicuría.
Allí hablamos sobre la campaña a desarrollar y me
nombró Jefe Provincial del movimiento en Pinar del Río".
A
su regreso junto a un grupo de pinareños se dedicó
a la preparación técnica del levantamiento en apoyo
al desembarco de Fidel. Se produjo el alzamiento por un grupo de
valientes combatientes pinareños prácticamente desarmados
a los que el ejército hizo prisioneros en su mayoría.
Él fue detenido y acusado de ser el jefe del movimiento y
organizador del mismo siendo llevado al SIM en La Habana y después
al Buró de Investigaciones en El Principe. "Me dieron
muchos golpes, me maltrataron y me dejaron en muy mal estado la
gente de Ventura, me celebran dos o tres juicios y salgo absuelto
por falta de pruebas, siendo apresado de nuevo a los pocos días
por el coronel Miranda de Pinar del Río, quien me dice que
no responde por mi vida en la provincia".
La
persecución a la que es sometido lo obliga a marchar a la
Sierra Maestra; "… por orden de Fidel Castro bajé
en compañía de René Rodríguez a una
misión en La Habana, resolví la misma y regresé
a la Sierra en 18 días, en la escolta de Fidel participé
en el segundo ataque al central Estrada Palma, donde tuvimos tres
bajas de nuestra parte y 42 el ejército, regresamos después
con la tropa a un lugar conocido por El Naranjo, donde estaba reunida
la Dirección Nacional del movimiento, permaneciendo cuatro
días en dicho lugar, se acordó allí que yo
viniera a Pinar del Río para que levantara El Frente".De
nuevo en Pinar del Río en sus intentos de abrir el frente
guerrillero, hace contacto con los combatientes Andrés Orta
Pagés, Francisco González y otros, obteniendo 30 rifles
y algún parque.
A partir
de ese momento comienza a fomentarse la guerrilla. El coronel jubilado
de las FAR y fundador del Frente Guerrillero de Pinar del Río
Víctor Páez Ribero, nos relata al respecto "este
intento, contó con un mejor apoyo por parte del M-26-7 y
se realizó en la zona de El Cacho, siendo comandado por Juan
Palacios, que tenía como segundo jefe a Víctor E.
Montes de Oca y llegó a contar con 54 hombres armados".
Esta
guerrilla tuvo un encuentro con el ejército en Loma Gallarda,
incendiaron una guagua en la carretera Central, cerca del entronque
de San Diego, la destrucción de transformadores eléctricos,
etc. El ejército comenzó con las operaciones en gran
escala contra los guerrilleros con dos mil soldados y la aviación;
las armas , el parque y la comida escaseaban, comenzando a desertar
muchos, quedando en junio solo trece hombres "ante este hecho
y los conocimientos de no poder consolidar el triunfo por falta
de recursos materiales y humanos así como la situación
geográfica, reuní a los que permanecieron fieles y
los disolví hasta que se crearan mejores condiciones, escondimos
las armas para otra oportunidad, aunque muchas las cogió
el ejército".
Marcha
entonces de nuevo a la Sierra Maestra incorporándose a la
tropa de Raúl Castro en la Sierra Cristal, ordenándosele
ponerse al frente de la plaza de Mayarí Arriba.
Enterado de que Dermidio Escalona Alonso por orden de la Dirección
Nacional había creado el Frente Guerrillero de Pinar del
Río, acordó con Raúl Castro venir para fortalecerlo.
Regresa
de nuevo a Los Palacios a la casa del combatiente Eladio Taño
y allí reúne a los 14 hombres subiendo a las montañas,
contactando con Escalona en un lugar conocido por Peña Blanca,
poniéndose a sus órdenes y siendo designado en los
días siguientes jefe de una patrulla de 12 hombres, con el
grado de capitán hasta el triunfo de la Revolución
el primero de enero de 1959.
En
los primeros días del enero victorioso participó en
la captura de connotados asesinos del régimen de Batista
y por serios problemas de salud renuncia a las actividades militares
y se incorpora a su hogar con la familia "jamás pregunté
ni me preocupó mi grado militar, solo me importaba luchar
por la libertad, lo único que no ha faltado en este pueblo
y en esta isla son rebeldes contra las injusticias, yo no soy regionalista
ni nacionalista, yo soy internacionalista, yo creo que el marxismo
leninismo tiene que triunfar en el mundo entero, para que haya un
mundo de hombres más justos y más libres".
Juan
Palacios Beltrán fallece el día 26 de mayo de 1976
en Los Palacios, después de sufrir durante largos años
una penosa enfermedad; su legado y ejemplo de revolucionario incansable,
estarán eternamente vivos en el quehacer de nuestro pueblo. |