Participación
pinareña en el desembarco del "Granma"
Colaboración
de: José María Sánchez Fernández. Doctor
en Ciencias Históricas. Profesor Auxiliar del I.S.P. Rafael
María de Mendive
Se
resumían más de 100 años de lucha de nuestro
pueblo por alcanzar y consolidar la verdadera independencia de la
patria, iniciada por Carlos Manuel de Céspedes el diez de
octubre de 1868.
Después
del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes
el 26 de julio de 1953 y la prisión fecunda de los moncadistas,
se produjo la salida del Presidio Modelo de Isla de Pinos el 15
de mayo de 1955 por la fuerte presión popular.
Fidel
Castro, desde su excarcelación, es perseguido constantemente
por los sicarios de la dictadura y se ve obligado a partir al exilio
el siete de julio de 1955 rumbo a México, para preparar el
reinicio de la lucha armada.
Como
lo hiciera Martí, Fidel recorrió parte de los Estados
Unidos para vincular al MR-26-7 a los exiliados cubanos que quisieran
incorporarse como miembros o colaboradores. El 30 de octubre de
1955, en el salón de reuniones del hotel Palm Garden de New
York, ante unos 800 cubanos planteó lo siguiente: "Puedo
informarles con toda responsabilidad que en el año 1956 seremos
libres o mártires..."
Cumpliendo
este compromiso, el 25 de noviembre de 1956 partió del puerto
mexicano de Tuxpan el yate Granma con 82 expedicionarios, de los
cuales, nueve eran pinareños.
El
desembarco se concretó el dos de diciembre, en el lugar conocido
por Los Cayuelos, a unos dos kilómetros de la playa Las Coloradas.
Seis
de los pinareños que vinieron en el Granma no tuvieron la
oportunidad de llegar a ver el triunfo de la Revolución,
ya que unos fueron asesinados por las fuerzas de la tiranía
y otros cayeron combatiendo en las primeras acciones en la Sierra
Maestra.
Israel
Cabrera Rodríguez y Oscar Rodríguez Delgado caen el
cinco de diciembre en desigual combate con las fuerzas de la dictadura
en Alegría de Pío.
Miguel
Cabañas Perojo y José Ramón Martínez
Álvarez fueron asesinados el siete en Boca del Toro y el
ocho de diciembre en Macagual respectivamente.
Julio
Díaz González cayó combatiendo el 28 de mayo
de 1957 en el ataque al cuartel El Uvero, recibió un balazo
en la sien, cerca de Fidel, quien dirigió personalmente la
acción. Por su valentía en combates anteriores había
obtenido el grado de capitán del Ejército Rebelde.
Ciro
Redondo García cae en el combate de Mar Verde el 29 de noviembre
de 1957. Por su destacada participación en la lucha había
sido ascendido en julio de ese año al grado de capitán
del Ejército Rebelde. En su honor la columna invasora número
ocho, dirigida por el comandante Ernesto Guevara de la Serna, llevó
su nombre.
Los
expedicionarios Ramiro Valdés Menéndez, José
Ponce Díaz y Jaime Costa Chávez lograron sobrevivir
y continuaron la lucha hasta que se alcanzó la victoria en
enero de 1959.
Teniendo
en cuenta que se había calculado que la travesía del
Granma duraría unos cinco días, el 30 de noviembre
de 1956 para apoyar el desembarco se efectuaron varias acciones
en distintos lugares del país, las principales se llevaron
a cabo en Santiago de Cuba dirigidas por Frank País García,
entre las que se destacaron las siguientes: ataque a la estación
de la Policía Nacional y al cuartel Moncada, en la que cayeron
combatiendo Otto Parellada, Tony Alomá y José Tey.
En
Pinar del Río, en esa misma fecha, se produjo el alzamiento
de unos 50 combatientes casi sin armas, en dos zonas montañosas,
una cerca del kilómetro 17 de la carretera a Viñales
y la otra en Malas Aguas, cerca de Minas de Matahambre.
También
en apoyo al desembarco se realizaron otras acciones como la quema
de cañaverales y de casas de curar tabaco, el incendio al
juzgado correccional de Artemisa, la explosión de una bomba
en el terreno de pelota de Viñales, la interrupción
de varias vías telefónicas y eléctricas, entre
otros sabotajes.
Refiriéndose
a la importancia histórica del desembarco del Granma, nuestro
Comandante en Jefe planteó el 28 de septiembre de 1975: "El
Granma llegó el dos de diciembre a las Coloradas pero continuó
navegando por la sierra y por el llano. Su proa triunfante arribó
al primero de enero de 1959 y prosiguió ininterrumpidamente
su ruta revolucionaria a lo largo de todos estos años...
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