Presagios de la 60 Serie

Cuando el próximo 12 de septiembre se dé la voz de “A jugar”, el clásico nacional de la pelota cubana arribará a su versión 60 envuelto en un calendario más extenso que en la anterior edición con 75 desafíos en la fase clasificatoria.

Para los Vegueros de Pinar del Río el incremento en la cantidad de juegos se traduce en más oportunidades de avanzar hacia la fase de cuartos de final, puesto que es un conjunto histórico y como tal deberá salir beneficiado con este aspecto novedoso de la nacional, tras varios años con temporadas regulares cortas.

Desde mi perspectiva, una de las razones por la que los vueltabajeros no clasificaron durante la 59 Serie fue que solo se jugaron 45 partidos en aquella primera fase y justo cuando los dirigidos en esa ocasión por Alfonso Urquiola iban rumbo a alcanzar su mejor forma deportiva se culminó esa etapa.

En la actualidad, de la mano de Alexander Urquiola, mánager debutante, pero con experiencia en varias categorías de la pelota pinareña e integrante del cuerpo de dirección del Pinar de la 59, buscarán llegar nuevamente a una fase de play off, que esta vez contará con cuartos de final, semifinales y final, etapas de las que los más occidentales guardan gratos recuerdos.

El próximo tres de agosto comenzarán los entrenamientos de cara a ese torneo y con la premura del tiempo, tras la parada por la propagación de la pandemia, los encargados de la dirección del equipo y los atletas deberán estar a la altura de una preparación que cumpla con la exigencia que de seguro tendrá la 60 nacional.

Porque no lo dude amigo lector, para incluirse entre los ocho clasificados a la postemporada habrá que jugar un buen béisbol y nuestra novena tendrá que limar algunas asperezas que mostró en la pasada campaña, de lo contrario de nada valdrá que se extienda el calendario.

Y pienso con esto en el corrido de las bases, algo tan fundamental en la pelota moderna; en la defensa de algunas posiciones claves como el campo corto y en el bateo con hombres en circulación, tres principios sin los que no se llegará a la gran fiesta.

Esta vez no se contará con el líder indiscutible de las últimas temporadas en cuanto a picheo, el derecho de Santa Lucía, Yosvani Torres; sin embargo, creo todavía en la calidad del cuerpo de lanzadores verdes y no dudo en aseverar que es la gran fortaleza de los muchachos de Alexander Urquiola.

En ese sentido, mucho dependerá Pinar de Bladimir Baños, llamado a ser el sustituto natural de Torres como primer abridor de la rotación en la representación de la tierra del mejor tabaco del mundo; no obstante, en los brazos de Yaifredo Domínguez, Frank Luis Medina y Erlys Casanova estarán muchas de las esperanzas de los pinareños.

En el relevo, de nuevo Isbel Hernández será la carta principal para cuando lleguen los capítulos finales; en la arista ofensiva, tanto Willian Saavedra como Pedro Luis Rodríguez serán los pilares esenciales, aunque ya es hora de que Frank González Abascal, el slugger promesa, se convierta en el otro remolcador de nuestra selección.

Por ahora, a esperar porque se ordene el comienzo de la Serie cuando los verdes y amarillos disputen su primera subserie ante los espirituanos y luego la segunda ante los elefantes de Cienfuegos, ambas en el “Capitán San Luis”, seis desafíos de los 37 que desarrollarán en sus predios.