Ciencia desde la Universidad
- Escrito por Ana María Sabat González
La doctora en ciencias afirmó que más del 81 por ciento del claustro de profesores de la UPR tiene la categoría de máster y el 20,8 de doctores. / Foto: Alejandro Rosales
La Universidad de Pinar del Río (UPR) recibió la categoría superior de Institución Certificada, y entre los requisitos que caracteriza al centro está la actividad científica, uno de los procesos principales para cualquier institución a nivel internacional, porque favorece el perfeccionamiento de la formación de estudiantes de pregrado, el desarrollo de las capacidades de los profesores y permite que se perfeccionen los planes y los programas de estudio.
A la vez propicia que la Casa de Altos Estudios oferte a todos los profesionales de la provincia los programas de posgrado académico: maestrías, especialidades y doctorados. Para hablar sobre el tema Guerrillero conversó con la doctora en ciencias Maricela González Pérez, vicerrectora de investigaciones y postgrados de la institución pinareña, quién como preámbulo explicó: “La investigación científica fuerte, permite además que la Universidad se mantenga permanentemente en contacto con la sociedad, por tanto el desarrollo de los proyectos de investigación en una buena parte , como en un 80 por ciento, responden a necesidades y a problemas que tienen empresas, gobiernos o tipos de organización presupuestada en la provincia, y eso hace que los profesores y estudiantes estén en vínculo con las dificultades reales, y garantiza que la Institución contribuya a la solución, y que todos en su conjunto ayuden al desarrollo territorial.
“A través de todas las acciones, tanto con los proyectos de investigación, los servicios científico técnicos, las actividades de superación profesional, los posgrados académicos que se desarrollan, la actividad científica impacta favorablemente con sus resultados a todo el quehacer de la provincia, y eso es lo que le da a centralidad al proceso de investigación en cualquiera institución universitaria”.
¿Cuántos centros de investigación existen actualmente en la UPR?
“En estos momentos tenemos ocho. Después de la Integración se incorporaron dos, uno que se creó en la facultad de Cultura Física, que va a trabajar el tema del entrenamiento deportivo de alto rendimiento y otro que se creó y se subordina a la facultad de Educación Media que trabaja la Educación General y la Enseñanza Técnico Profesional. Estos centros de estudio desarrollan proyectos de investigación en las líneas principales y son los que ofertan la mayor cantidad de especialidades, maestrías y los conducen el doctorado.
“En la medida que se logre conectar adecuadamente las líneas en los proyectos con las tesis de los alumnos se obtendrá mayores resultados, y eso da sus frutos, no solo en términos de cantidad, sino también en el impacto, publicaciones, premios y reconocimientos obtenidos, que se han mantenido e incrementado.
“Este año, por ejemplo, tenemos en términos de los premios de la academia, tanto en los de ciencia, como de innovación, más del 60 por ciento de los que otorgó la provincia y del 40 por ciento de los del Fórum de Ciencia y Técnica”.
¿Cómo valora el impacto de las investigaciones desde el punto de vista económico y social?
“El impacto que ocasionan en las empresas y en las transformaciones, desde el punto de vista económico, social, y en el medio natural son importantes y se reconocen. En estos últimos cinco años la Universidad desarrolló un intenso trabajo de asesoramiento y capacitación a los Gobiernos municipales y al provincial.
“Históricamente la UPR estuvo en función de las necesidades de gestión de los Gobiernos, pero en este último quinquenio, después de la iniciativa municipal de desarrollo local, la aprobación de los lineamientos y de mayor autonomía de los Gobiernos, hay una alianza muy estrecha, y eso goza de un elevado reconocimiento en casi todos los municipios de la provincia y a nivel territorial.
“Ese fue una de los aspectos que impactó más en la evaluación institucional. La manera en que el Gobierno y el Partido en la provincia hablaron de los aportes del centro a la solución de los problemas. La forma en que se proyectaron los presidentes y vicepresidentes sobre el desarrollo local de sus municipios, sobre las visiones a alcanzar, los proyectos, en los que siempre se mencionó que la Universidad estuvo ahí con su apoyo y aporte con la investigación y asesoría”.
¿Podemos hablar de un fortalecimiento de la relación Universidad-sociedad- comunidad?
“Sí, se fortaleció a lo largo de los años, y ahora vamos a empezar una nueva etapa. Estuvimos en la de contribuir a la elaboración de las estrategias de desarrollo municipales y los programas integrales de los territorios; pero este año pasamos a la fase de implementación.
“También se consolidó mucho el trabajo comunitario. Llevamos más de siete años con un seguimiento. Los Centros Universitarios Municipales (CUM) tienen un protagonismo esencial, son los más cercanos a la comunidad y entraron a las comunidades donde el Gobierno pidió, a aquellas, que por las vulnerabilidades que presentan, fue necesario prestarles una mayor atención.
“Cerramos el año con presencia de la Universidad en 35 comunidades, de los 11 municipios de la provincia. En algunos casos son consejos populares, barrios más concretos o circunscripciones.
“Esto se hace a través de la estrategia de trabajo comunitario integral. Se parte de hacer un diagnóstico participativo. No es la Universidad la que identifica los problemas, sino la que pone la metodología para que los líderes formales e informales de la comunidad, con la población los identifiquen, listen y jerarquicen. Y a partir de ahí con el apoyo nuestro construir la solución, en primer lugar con la movilización de los recursos endógenos y cuando sea necesario se propicia la intervención de determinados organismos.
“Hay mucha satisfacción, pues incluso en algunas comunidades se logró vincular el proyecto con uno internacional, que también propició que se den recursos para resolver problemas. Eso es un trabajo de los más interesantes porque el impacto se puede ver más y en corto plazo.
“Dentro de los impactos están la disminución de los índices de violencia, alcoholismo, la generación de empleos, incorporación de amas de casa al trabajo, eliminación de niños con problemas de conducta, aspectos del mejoramiento de vida en la comunidad como caminos, luz, agua potable y tanques para guardar el agua”.
¿Existen trabas para la ejecución en la práctica de las investigaciones?
“En eso se ha mejorado en la medida que las empresas tienen un poco más de autonomía y toman decisiones con relación a invertir recursos en la introducción de resultados, ayuda que los cuadros se han capacitado y dado cuenta de la importancia del conocimiento para el desarrollo. En eso los diplomados de Administración Pública desempeñan un papel importante.
“Se ganó en la sensibilidad de las empresas y en la preparación de los profesores, porque no es lo mismo obtener un resultado científico y validarlo, que después implementarlo en la práctica social, hay habilidades y conocimientos que son diferentes, porque ya dejas de ser investigador para convertirte en especie de asesor. Eso es más complejo.
“Hay investigaciones que pasan por inversiones de muchos recursos, que las deciden los organismos nacionales, y por tanto empiezan a surgir las trabas y los problemas, pero desde el 2011 hay en el país un ambiente muy favorable para que se cierren los ciclos de la investigación- desarrollo- producción”.
En la creación de cooperativas no agropecuarias también tienen un rol principal.
“En el tema la “Hermanos Saíz” es protagonista. El centro de estudio de Cooperativa y desarrollo comunitario lleva más de 20 años de trabajo en las cooperativas de producción agropecuarias, no solo de la provincia, sino del todo el país, porque lidera la red nacional de cooperativismo, por tanto había una experiencia acumulada, y gracias a esto y al intercambio en el mundo con muchas cooperativas y organizaciones, la visión era amplia.
“El cooperativismo en el mundo se extiende a todos los sectores, y esto permitió visualizar la necesidad y posibilidad de que en Cuba también se expandiera a otros sectores, e hizo posible que estuvieran en condiciones para escribir las propuestas para la creación de las cooperativas no agropecuarias, las que se discutieron en la provincia, y llegaron a la comisión de implementación.
“Muchas de las cosas que están definidas en los lineamientos y reglamentos tienen que ver con esas propuestas que hizo el centro de estudio. Desde ese momento tienen una representación en el consejo científico de la comisión implementación para el tema”.
¿Tienen en cuenta la superación de los trabajadores por cuenta propia?
“Se ha dado respuesta a las necesidades de los trabajadores por cuenta propia en todos los municipios, con cursos relacionados con la higiene e inocuidad de los alimentos y sobre el tema tributario, para que las personas se capaciten en cómo tienen que hacer la declaración de impuestos, llenar los documentos y presentarlos. Tenemos definido un proyecto que trabaja en crear un apoyo un poco más integral para que los que necesiten se puedan acercar a la Universidad en busca de preparación. Nosotros no dejamos de atender a ese sector”.
Sobre el Autor
Ana María Sabat González
Licenciada en Español y Literatura, periodista de Guerrillero. Ha sido profesora de la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca. Se dedica al periodismo desde el año 1996 y aborda en sus trabajos diferentes temáticas sociales y políticas.




