En Pinar, un reclamo para asegurar producción porcina
- Escrito por Vania López Diaz
Foto: Radio Cadena Agramonte.
Actualmente, el sector cooperativo-campesino tiene un peso fundamental en la reproducción, cría y ceba de cerdos en la provincia. Como parte de su trabajo, de conjunto con los especialistas en salud animal, es imperativa la total eliminación de enfermedades como la peste porcina clásica, cuya propagación conlleva al sacrificio de toda la población infectada.
Sin embargo, la tarea de los criadores resulta compleja debido a que la vacuna cubana PORVAC, para prevenir este tipo de epizootia, no se encuentra disponible en cantidades suficientes para dotar a los productores contratados y privados, como se anunció que estaría en etapas posteriores a la de ensayo clínico, en la que Pinar del Río tuvo participación experimental.
La distribución de la vacuna se diseñó, como estrategia de país, con una estructura piramidal, en la cual, tras las unidades genéticas y multiplicadoras se beneficiaría también la masa de los convenios con campesinos, los cebaderos, y las crías de patio y traspatio, hasta alcanzar la totalidad de las cabezas en Cuba.
En 2018, según cifras publicadas por la Agencia Cubana de Noticias, se distribuyeron alrededor de un millón de dosis, concentradas en las unidades de mejoramiento genético de la industria porcina nacional, pero la aplicación de la PORVAC en estos centros, aunque ha beneficiado de alguna forma a los productores, no ha significado la total democratización de la vacuna.
El empeño masivo inicial sigue incidiendo con fuerza hasta hoy regularmente, solo en el primer escalón de la pirámide que, si bien se revierte en mejoras genéticas de especímenes inmunizados entregados a los campesinos, no garantiza que la posterior descendencia de sus crías, pueda ser inmunológicamente resistente a la enfermedad, cuya transmisión se produce de madre a hijo a través de la placenta o por contacto directo entre individuos contagiados.
En el contexto actual tampoco sería justo afirmar que se encuentra desprotegida la masa porcina en manos de campesinos y cooperativistas, sino que cuentan con recursos veterinarios de menor impacto y efecto menos duradero, según afirmaran especialistas en salud animal de la Empresa Porcina en intercambio con directivos de la agricultura y funcionarios de la Defensa Civil.
Conscientes de ello, las autoridades sanitarias de la provincia, debatieron sobre posibles soluciones y propuestas a presentar a nivel de país para revertir la situación de riesgo a la que se puede exponer el grueso de la masa porcina en Pinar del Río, concentrada en el sector privado; a pesar de que la causa de la falta de entrega de la PORVAC se debe a una necesidad latente de ampliar su fabricación en el país.
Por estos días, se han detectado tres casos de peste porcina clásica en el territorio y una sospecha aún por confirmar, incidencias concentradas en animales pertenecientes al sector privado. Estas cifras, con detección temprana de los portadores, no deben incidir negativamente en la producción porcina de la provincia, pero pudiera ser nula la cantidad de individuos potencialmente peligrosos si la vacuna, de probada efectividad, estuviera al alcance de quienes sostienen los mayores números en Pinar del Río.