Segundas casas para el adulto mayor
- Escrito por Ariel Torres Amador
Siempre activos, los mayores de este hogar no dejan escapar motivos para reunirse y pasarla bien. / Fotos: Ariel Torres Amador.
Asilos, hospicios, hogares. Esas «casas» tienen muchos nombres. Por supuesto, para quien no las conoce o solo las observa a lo lejos, son lugares sombríos e inquietantes, donde poco a poco muere la esperanza y la vida se torna un poco más gris.
De forma inconsciente, los calificativos anteriores otorgan cierta falta de atención, frialdad y desamor. Sin embargo, solo basta una mirada, un acercamiento o unas palabras con algunos de sus inquilinos y la percepción cambia de forma radical. Al momento comienza a notarse la esperanza, el cariño, la alegría de vivir, las ganas y el entusiasmo de quienes en ellas residen buena parte del día.
Hoy los hogares de abuelos o las casas para el adulto mayor como también se les conoce, son más que un espacio de tranquilidad y durante cada jornada se transforman en una especie de oasis para el ocio, la diversión, el ejercicio físico y la relajación.
MÁS QUE UN HOGAR

Consolación del Sur es uno de los municipios más envejecidos de Cuba, según el Anuario estadístico: «Su población adulta mayor rebasa el 21 por ciento de los habitantes, equivalente a cerca de 17 000».
Cuenta con dos casas de abuelos, con una capacidad conjunta de 70 cupos. En ambos hogares existen, además de los servicios de alimentación especializada, actividades educativas y se fomenta la participación activa en las gimnasias matutinas.
A aquellos que no pueden ejercitarse activamente por su condición física, se les emplea en tareas como bordados, costuras y atención al jardín de plantas medicinales.
Arístides Marrero, jefe de departamento de atención médica en Consolación, explicó que este territorio fue uno de los iniciadores a nivel de provincia y de país en inaugurar este tipo de centros.
«Específicamente la Casa de Abuelos perteneciente al policlínico 5 de Septiembre fue la primera que se inauguró en Pinar del Río en la década de los ’80 y hasta la fecha ha tenido un trabajo estable y destacado, siendo visitada por las más altas esferas del país por sus logros.
«También con el adulto mayor se trabaja en la realización de los exámenes periódicos de salud, rebasando la cifra planificada. No obstante, no estamos conformes, pues debemos seguir mejorando en la calidad de los mismos para que los ancianos tengan una vida plena y saludable», aclaró.
A simple vista puede verse que tanto en una como en otra, ambas casas han sido objeto de mejoras continuas. Las últimas ajustadas a las regulaciones establecidas por la Gaceta Oficial para este tipo de centros que incluyen entre otros la colocación de asideros en los baños y lavamanos con sus mesetas, y elevación de 60 centímetros para las tazas sanitarias y otras.
Por ser este un municipio extenso, ya se estudia la posibilidad de dos nuevas instalaciones para los consejos populares de Alonso de Rojas y Herradura.
«Sin crear falsas expectativas, existe hoy una intención de habilitar dos nuevas casas para estos lugares. Sin embargo, esta propuesta todavía está bajo estudios de factibilidad, y como sabemos, se requiere de presupuestos, recursos y otras cuestiones que dependen enteramente de la situación económica del país y la provincia. Pero sí podemos decir que está la voluntad de llevar esta idea adelante», comentó el jefe de departamento.
ELLOS, LOS INQUILINOS

María del Carmen Arteaga Márquez, licenciada en Rehabilitación Social y Ocupacional, fundadora de la casa ubicada en la intersección de las calles 55 y 70, explicó que día a día se les proponen actividades a los adultos mayores con el objetivo de que se sientan socialmente activos, útiles.
«Recibimos muchos abuelos deprimidos, con sentimientos de soledad, tristezas múltiples, pero gracias a la socialización y a la atención psicológica directa, de inmediato se comienza a notar un cambio en ellos.
«Somos afortunados, ya que contamos con servicios de rehabilitación física dentro del hogar, defectología, geriatría y una valoración nutricional con un balance entre 2 000 y 2 500 kilocalorías diarias», mencionó la licenciada.
A los ancianos de estas instituciones, además de proveerlos con las atenciones médicas primarias de Salud, también se les evalúa de forma progresiva con especialistas de Cardiología, Ortopedia, Fisiatría, Psicología, y Atención Estomatológica diferenciada para priorizar sus prótesis dentales.
«Al realizar las actividades tenemos el apoyo de la Biblioteca Pública, de la Dirección de Deportes, la Casa de Cultura, el Museo Municipal y la peluquería, colectivos todos que brindan lo mejor de sí para los mayores», concluyó Arteaga Márquez.
Lianet de las Mercedes Paredes Benítez, licenciada en Rehabilitación, argumentó que todos los abuelos reciben terapias grupales, pero que se trabaja más intencionadamente con los que presenten alguna discapacidad o padecer físico.
«El fisiatra viene, los examina y dictamina las sesiones que necesiten y se atienden. Las dolencias principales son cervicalgias, sacrolumbagias, bursitis y artrosis bilaterales de rodillas y manos. Al comienzo siempre es difícil, pero con el tiempo ellos mismos buscan nuestro consejo y piden sus sesiones de ejercicios».

Miguel Contreras Alonso, uno de los inquilinos del hogar, se refirió a la calidad del personal que labora para ellos, los que según su criterio, son maravillosos y siempre están atentos a sus necesidades.

«Aquí nos entretenemos y nos sentimos vivos, jugamos dominó y otros juegos de mesa para mantener nuestra mente activa, además, tenemos un coro y en dependencia de las posibilidades nos vamos de excursión, tanto fuera como dentro del municipio», comentó Hernando Cruz Álvarez, presidente del consejo de ancianos.
Martina Navarro expresó que lleva cinco años bajo los cuidados de la institución, y que para ella esta es su otra familia, una muy querida, en la cual se hacen nuevas amistades y siempre hay algo que hacer.
Vea nuestro especial: Aprender a envejecer