Actualizado 20 / 06 / 2019

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Twitter Youtube  Rss 

23ºC
32ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

Sin tiempo para la nostalgia

Noel Hernández Roque y su esposa Milene Crespo Selier.

Noel Hernández Roque y su esposa Milene Crespo Selier.. / Fotos: Jalioski Ajete.

Una gente de fácil palabra, evidente conversador, quisiera haberle preguntado la diferencia entre el cielo estrellado de San Juan y Martínez, asiento de su familia, y el de Haití; Sichuan, en China; Guinea Conakri o Mozambique, sitios de ocasión por contingencias de la naturaleza.

Pero Noel Hernández Roque está comprometido con la universalidad sanitaria y no era momento de postales turísticas, cuando solo han transcurrido solo horas del regreso a casa de su misión en Mozambique.

Noel y su esposa Milene Crespo Selier –siempre en la retaguardia como ella dice–, accedieron a contarme fugaces recuerdos de él como corredor del mundo, no por deporte ni fortuna, sino por humanidad.

En el 2007 se incorporó a la brigada médica cubana Henry Reeve y un año después partió de misión a Chengdu, Sichuan, República Popular China por un desbastador terremoto que dejó más de 80 000 víctimas mortales.

LUEGO EN…

¡No!, antes de continuar es preferible volver a sus orígenes, porque existen razones para explicar cómo este licenciado en Enfermería, de probadas habilidades del servicio de Oftalmología del hospital general docente Abel Santamaría, haya estado en tantas misiones.

Es oriundo de San Juan y Martínez, uno de los seis hijos de Emelitina Roque Ponciano, que –en vida– permanecía en la escogida acariciando las aromáticas hojas que iban para el mercado, y el viejo veguero Santos Hernández Sayas, cultivador en los suelos de la cooperativa Hermanos Saíz.

Casa de origen humilde, pero sobrada en honradez, no tuvo tiempo para correría en los campos como es habitual en la adolescencia, porque acudió a Sandino a las secundarias básicas en el campo Rafael Trejo e Isabel Rubio, para luego concluir su preparación en el IPUEC Julio Antonio Mella.

Su vocación declinó hacia la Salud: en su primer paso se incorporó a la escuela de enfermería María Curie, del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología, de La Habana, donde cursó estudios durante algo más de año y medio; después gestionó la posibilidad de trasladarse al politécnico Simón Bolívar de Pinar del Río, donde concluyó.

Con un empujoncito más ingresó en el curso de estudios para trabajadores en la Facultad de Ciencias Médicas Doctor Ernesto “Che” Guevara de la Serna, en la cual se hizo licenciado.

Indudablemente ama el estudio o quizás por la necesidad, pero actualmente con 26 años de experiencia profesional, cuenta en su currículo con dos diplomados, uno especializado en Urgencias y Emergencias Médicas y el otro en Cuidados Intensivos, además de sus conocimientos de operaciones quirúrgicas oftalmológicas.

Avanzado este largo trecho de su vida, podemos continuar la relatoría que dijimos al principio: comenzó hace 11 años, siempre bajo la atenta mirada de su Milene Crespo Selier, licenciada en Enfermería, con 24 años de experiencia y también del staff del “Abel Santamaría”.

Sus muchas misiones

En el 2010 el llamado tocó a sus puertas: un terremoto lo arrancó de casa por seis meses en principio para Haití, pero apareció el cólera y lo movieron para el departamento de Port Salut y cuando cumplió la contingencia, siguió allí mismo para una misión continuada de dos años.

Y aunque al regreso estuvo poco inactivo, tuvo que acudir nuevamente al llamado de la Organización Mundial de la Salud para enfrentar el brote de ébola en África Occidental, y Noel cumplió sus siete meses en Guinea Conakry.

Lo más reciente –este año– 63 días en Mozambique para socorrer familias víctimas de un desolador huracán, que cuando analizamos, las mayores huellas en estos servidores sanitarios no son tanto el exceso de trabajo ni el cataclismo en sí, sino la apatía, abandono y subestimación de tantos seres humanos segregados de la adecuada convivencia humana.

La misión del ébola ha sido la peor, nos relata, entrañaba riesgos de lo desconocido, fue una partida hacia una misión sin certeza de regreso. No teníamos conocimiento de la enfermedad, aunque nos prepararon debidamente por los especialistas cubanos del IPK y expertos de la OMS, pero había incertidumbre.

Allí murieron muchos trabajadores de la Salud de otros países, sin embargo, los dos compañeros nuestros fallecieron por causas ajenas al ébola.

“Lo más doloroso de estas misiones –expresa– son las carencias de esos países de África: miseria, pobreza, hambruna y lo peor para los niños. Ves los pequeños en la calle vendiendo lo que podían para comer ellos y sus familias, sin poder estudiar ni curarse por carecer de dinero.

“Para ellos los profesionales cubanos de la Salud somos como salvadores; los tratamos como seres humanos; lo que no hacen ni los propios de su país. Les brindamos amor, salud y esperanza, los tratamos con cariño y eso es valioso para algunos que jamás han visto a un médico en persona y menos el aliento de un enfermero.

“Para nosotros es un honor representar a Cuba, porque es valioso el pequeño granito de arena que aportamos para los más necesitados.

“Somos el fruto de la labor de Fidel, nuestro gran líder que siempre ayudó al que más lo necesitaba, no ofreciéndole lo que sobraba, sino compartiendo lo que teníamos. Esta es una razón de ser”.

Los pinareños siempre ponen en alto su palabra, porque como dice Milene que ella es la que asegura desde la retaguardia y eso ocurre con todos. Y Noel agradece el apoyo de todos sus colegas, amigos y compañeros, especialmente de sus hermanos Martin, Zenaida, Elia, María de los Ángeles y Caridad. Y como curiosidad periodística indagaba: ¿cuántas medallas tienes? A lo que responde con satisfacción: la orden Carlos J. Finlay y la 60 Aniversario de las FAR.

En lo personal pienso en cada agradecimiento de millares de personas, de niños que han estrechado su mano o que él le ha acariciado su cabeza, ancianos que abrazó y lo que mucho le falta por hacer. Esas son las medallas del corazón.

Atencion Medica por Noel 2

Atencion Medica por Noel 1

Sobre el Autor

Ramón Brizuela Roque

Ramón Brizuela Roque

Licenciado en Periodismo Universidad de La Habana 1977. Premio Provincial por la Obra de la vida, 2013.Fue redactor reportero en Juventud Rebelde y Trabajadores; colaborador asiduo en Radio Guamá y TelePinar.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero