Actores de la mejor puesta en escena
- Escrito por Heidy Pérez Barrera
La Asociación Cubana de Limitados Físico Motores celebrará su VI Congreso Nacional el mes de junio, cita a la cual Pinar del Río llevará 18 delegados. / Fotos: Heidy Pérez Barrera.
Para muchos, la vida suele ser más compleja que para otros, más cuando de un tirón te arrancan las esperanzas de ser lo que soñaste, es justo ahí cuando el telón viene abajo con prisa sin posibilidad de mostrar aplausos.
Pero esta Isla es grande, y es precisamente por ellos, los que necesitan ver nuevamente la luz, que surgió aquella casa de estilo familiar, pero que dentro funge una asociación con todas las de la ley, para levantar las cortinas y otra vez hacer temblar al auditorio.
No me refiero al teatro de mi ciudad ni a las funciones presentadas en él, confieso que las aclamaciones esta vez son para una obra mayor, esa que fue creada en el año 1980 y se presenta ante todos como la Asociación Cubana de Limitados Físico Motores (Aclifim).
Allí también conocí a verdaderos actores, que se quitaron la máscara de la tristeza para siempre y en su lugar muestran una sonrisa a quienes intercambian con ellos.
PROTAGONISTAS DE ESTA PLATEA
Tomás Rodríguez Maqueira.
A través de estas páginas les presento a Tomás Rodríguez Maqueira, un hombre fuerte, humilde, consolareño de pura cepa, con quien de seguro muchos coinciden en sus viajes diarios hacia la ciudad cabecera. Él no ve en su limitación un obstáculo para llegar al lugar que considera su otra casa, en donde lo acogieron desde hace años, y cuando no viene es un día perdido.
Cuenta que en el 2001 tuvo un accidente automotriz, a raíz del cual estuvo hospitalizado cuatro años, “me hacen 17 operaciones hasta que me amputan la pierna en el 2006. Al regresar del hospital a mi casa, la asociación de mi municipio se me acerca para que me incorporara y acepto.
“Empiezo como vicepresidente de economía, de forma voluntaria, después en el 2007 represento el proyecto de Rehabilitación Basada en la Comunidad (RBC). Me dedicaba a visitar a las personas que como yo tenían una discapacidad, realicé talleres, registraba sus insuficiencias, inquietudes, viabilizaba la solución a sus problemas.
“Hasta que llego en el 2013 aquí, para atender relaciones públicas y todos de conjunto tenemos la responsabilidad de lograr la inclusión de las personas con discapacidad a la sociedad, convocar, divulgar, promocionar para que aquellos que se sienten excluidos den el paso al frente, no por los demás, sino a su favor.
“Trabajamos para que las personas que adquieren su discapacidad no tengan su recelo a la incorporación, para que vean en nosotros la alternativa para salir del encierro emocional, que no sientan miedo ni pena, le damos compañía, los vinculamos al deporte y al estudio. “Le agradezco mucho a la Aclifim. Cuando adquiero la discapacidad, pensé que se había acabado todo, no quería que me vieran así y esta fue mi mejor decisión. Me dio valor, experiencia y una nueva familia, esa que me hizo ver que la vida continuaba igual que antes.
“No es secreto que nosotros somos discriminados y aislados. Los que nos rodean deben aprender a darnos ánimos, pero no a sobreprotegernos, eso nos hace inferiores y en realidad somos iguales. La limitación no impide cumplir los sueños que un día tuvimos, aquí formamos médicos, ingenieros, los ayudamos a convivir y a superarse”.
LUCES… ACCIÓN
Estrella Hernández González.
Muy cerca de Tomás se encuentra una mujer que no vive con una limitación, pero su vida entera la dispuso a quienes por tal motivo llegaron a este centro.
Las casualidades quisieron que por demás llevara el nombre de Estrella, nada mejor puesto porque ella ilumina a sus compañeros, le sirve de bastón y guía, de luz y sonrisa, en tanto Estrellita, como cariñosamente todos le dicen, no se imagina lejos de aquellas personitas –para ella–, especiales de corazón.
Comenzó en la Aclifim en 1984 cuando se casó con un hombre con discapacidad en el municipio de Sandino, allí de forma voluntaria llevó la documentación hasta el año 1997 en que se trasladó para la provincia.
Estrella Hernández González mereció el reconocimiento por los 30 años al servicio de las personas con discapacidad; participó en varias ocasiones en las sesiones de la Organización Mundial de las Personas con Discapacidad (OMPD), desempeñándose como dama de compañía, ponente y secretaria de acta en países como República Dominicana y Perú, así como en tres congresos cubanos.
Pero todo eso no es lo que la hace brillar, es su persona, su entrega, su clara manera de verlo todo, cualidades que la convierten en una activista fundamental.
“Esto es parte de mi vida, después de estos años es como mi familia, todos son una gran hermandad, con sentido de pertenencia y mucha armonía, aquí estaré hasta que ellos me necesiten”. Y claro, ella es el eje fundamental, como dicen: “Es una estrella, Estrella”.
“En este VI Congreso vamos a representar el trabajo que hemos sostenido en la provincia durante estos años y seguir en pie para las nuevas tareas que se enfrenten, plantearé las inquietudes de mis compañeros e intentaré regresar a Pinar del Río con una solución palpable.
“A los que aún viven en penurias, les digo que esta es la casa de los discapacitados y aquí conformamos la puerta de esperanza para ellos, allanamos el tránsito obligatorio hacia la sociedad y les aseguro que verán nuevamente el rayito de luz en el camino, vale la pena”.
Ellos, junto a otros compañeros se convertirán en una sola voz por estos días, en tanto forman parte de la delegación pinareña al VI Congreso de la Aclifim, un espacio para meditar sobre estas personas que, más allá de sufrir una limitación, quieren hacer de sus vidas la mejor puesta en escena.
Sobre el Autor
Heidy Pérez Barrera
Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río, Hermanos Saíz Montes de Oca.




