Grandes retos para los campesinos pinareños
- Escrito por Loraine Morales Pino
Foto: Jaliosky Ajete Rabeiro.
A solo 137 días del triunfo de la Revolución, el primero de enero de 1959, un grupo de patriotas encabezados por Fidel subieron al corazón de la Sierra Maestra, específicamente a La Plata, donde residía la comandancia del Ejército Rebelde para firmar la Ley de Reforma Agraria.
Este acontecimiento afectó los intereses económicos de los monopolios extranjeros y la burguesía criolla del país, lo cual constituyó el inicio de las transformaciones que para los hombres y mujeres rurales contenía el Programa del Moncada. De esta forma, los productores pasaron de aparceros a dueños de la tierra para gozar del derecho de sus beneficios.
Así, el nuevo Gobierno eliminó el desalojo, la discriminación y favoreció el desarrollo de programas sociales en estas comunidades como la salud, la educación, la electrificación, viales y otros que hasta el momento eran prácticamente nulos.
En Pinar del Río la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) celebra su aniversario 58 de cara a los grandes retos y transformaciones que exige el contexto actual, según refirió Noel Echevarría Simón, presidente provincial de la organización anapista.
“Especial atención debe brindarse al enfrentamiento al delito, las indisciplinas sociales y las ilegalidades presentes en las zonas rurales; al fortalecimiento de los sistemas de protección; al cuidado de los bienes colectivos e individuales y su uso en función del objeto social aprobado con la participación consciente de todos, así como velar por el correcto destino de nuestras producciones y la disminución de los hechos contra el ganado mayor”, aseguró.
La ANAP en Pinar del Río cuenta con 305 estructuras productivas que nuclean a 38 237 asociados, quienes destacan por la participación en todas las producciones agropecuarias con aportes significativos en los programas priorizados, la sustitución de importaciones y el incremento de las exportaciones, principalmente en el sector tabacalero, renglón fundamental para la economía del país.
No obstante, entre sus retos mayores está la inclusión de jóvenes a las labores agrícolas, pues del total de asociados solo el 7,3 por ciento tiene una edad menor o igual a los 30 años, lo cual constituye un desafío para el futuro.
“Debemos incentivar el incremento de la producción de viandas, granos y hortalizas con desino al autoabastecimiento territorial, que permita lograr el propósito de ofrecer al pueblo las 30 libras percápita demandadas de forma balanceada. Para ello debemos multiplicar los esfuerzos, hacer una contratación objetiva que incluya a todos los productores y producciones, la implementación de los adelantos de la ciencia y la técnica, el uso racional de los recursos disponibles, además de las buenas prácticas agroecológicas acumuladas por la sabiduría campesina”, refirió Echevarría Simón.
En el contexto festivo también es recordado Niceto Pérez García, campesinado cubano asesinado en 1946 por los esbirros de la tiranía por defender la tierra que trabajaba.
Sobre el Autor
Loraine Morales Pino
Licenciada en Periodismo, graduada en la Universidad de Pinar del Río, Hermanos Saíz Montes de Oca.




