Actualizado 15 / 09 / 2019

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Twitter Youtube  Rss 

23ºC
33ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

Luz al final del túnel

José Carlos Suárez Cruz, uno de los integrantes de la brigada Henry Reeve que presta servicio en Mozambique

Foto: Cortesía del entrevistado.

A través de internet dialogamos con el médico pinareño José Carlos Suárez Cruz, uno de los integrantes de la brigada Henry Reeve que presta servicio en Mozambique.

Se llama José Carlos Suárez Cruz y tiene 28 años y en estos momentos es uno de los integrantes del contingente Henry Reeve que marchó a Mozambique a prestar ayuda tras el paso del ciclón Idai, el cual causó cientos de muertos, desaparecidos y cuantiosos daños en el sur de África.

Este sandinense, graduado en el 2015, es especialista en Medicina General Integral y actualmente se desempeña como emergencista en el policlínico Pedro Borrás de Pinar del Río.

“Me encuentro en la ciudad de Beira, provincia de Sofala. La brigada la integran 40 personas, todas del sexo masculino. Llegamos aquí el 29 de marzo luego de 18 horas de vuelo”, nos escribió a través de Messenger.

Los integrantes de la brigada la componen en su mayoría profesionales de experiencia, sin embargo, para José Carlos, esta es su primera vez.

“El 22 de marzo de 2019 recibí una llamada de la dirección del policlínico en el que laboro, informándome que había sido seleccionado para integrar el contingente. Para mí es una experiencia inolvidable, porque al llegar aquí me encuentro con que soy el más joven de la brigada, y además en estos días he vivido circunstancias que en otras situaciones no hubiese imaginado”.

Cada amanecer significa salvar la vida de las personas, atender pacientes con diferentes enfermedades y ganarle la batalla a las posibles epidemias y a la muerte.

“Comenzamos a trabajar todos los días a las ocho de la mañana hasta las cinco de la tarde en hospital de campaña que montamos nosotros mismos, ahí se atienden cerca de 700 personas diarias”.

Entonces nos habla de los oriundos de la región: “El paciente de aquí posee características propias, son tímidos, callados y muy respetuosos. Tienen sus costumbres, de ahí que las dolencias más comunes sean dolores musculares y problemas de huesos y articulaciones.

“Para mí es un orgullo a mis 28 años encontrarme en este país, aportando mi granito de arena para estas personas que después de sufrir los embates del ciclón y haberlo perdido casi todo, ven en mi persona y la de mis compañeros una luz al final del túnel”.

Le preguntamos sobre sus compañeros de trabajo, esos mismos que en la lejanía se convierten en familia, en hermanos.

“Se merecen la mejor opinión, porque han sabido sobrellevar mi juventud y en determinados momentos me han entendido. Lo que más he aprendido de ellos es a lograr ecuanimidad y tranquilidad cuando las situaciones lo ameritan”.

¿Una anécdota para compartir con los pinareños?

“Todos los días hay anécdotas, pues estar aquí es una, pero algo que no puedo olvidar sucedió a principio que llegué. Estaba tratando a una niña que vino con una faringoamigdalitis, y para mi sorpresa cuando terminé la pequeña me abrazó y me pidió que me tirara una foto con ella, y que quería ir para Cuba conmigo”.

¿Qué ha sido lo más difícil de esta misión?

“Estar lejos de la familia, el cambio de horario y además el clima, que en este país es muy hostil”.

En el momento que José Carlos nos escribió sus impresiones en Beira llevaba varios días lloviendo y el calor era sofocante, no obstante, ni él ni sus compañeros se dejan vencer por las adversidades.

“Pienso que los médicos cubanos que se encuentran en otros países en diferentes misiones, merecen el reconocimiento de todos, porque exponen su vida por salvar la de otros seres humanos.

“También considero que los profesionales de la Salud tenemos muy clara la idea de que en el lugar que estemos pondremos muy en alto el nombre de la medicina cubana y de que siempre seguiremos el legado de nuestro Comandante Fidel Castro sobre el internacionalismo. Aplicaremos la máxima de que solidaridad es dar aun cuando no te sobra”.

Sobre el Autor

Ana María Sabat González

Ana María Sabat González

Licenciada en Español y Literatura, periodista de Guerrillero. Ha sido profesora de la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca. Se dedica al periodismo desde el año 1996 y aborda en sus trabajos diferentes temáticas sociales y políticas.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero