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Privilegio que les dio la ciencia

Doctor en Ciencias Jurídicas

Orestes Rodríguez Musa tuvo el honor de ser, al menos por tres días, el pinareño más joven en ostentar el grado científico de doctor en Ciencias Jurídicas, con apenas 34 años, privilegio que comparte hoy con Orisel Hernández Aguilar una colega suya del departamento de derecho de la universidad de Pinar del Río (UPR) Hermanos Saiz Montes de Oca.

El año 2016 para ellos fue el colofón de toda una carrera investigativa en torno a las ciencias, además de ser los más jóvenes, suponen ser los únicos que ejercen actualmente en la provincia. Para Orestes la tesis doctoral en la modalidad libre “fue el resultado de motivaciones personales y la aspiración de todo profesional que ame a su carrera, llegar a la cima es un anhelo, y hacerlo en tu especialidad es una realización mayor aún, lo confieso”. En Orisel también fue un fruto personal, “perseveré, sobre todo si lo miro de cara a lo aportado a mi universidad y a mis estudiantes”. Doctora en Ciencias Jurídicas SITUACIÓN PROBLEMÁTICA COMO PUNTO DE PARTIDA
Orisel comenzó su trabajo específicamente sobre las cuestiones municipales relacionadas con los mecanismos de participación, le interesó más que los mecanismos en sí mismos, la técnica de regulación legal de estos, por lo que su maestría no le fue suficiente y siguió al próximo paso, el doctorado. “Pensé en cuáles eran las problemáticas, al menos las de mi interés, que tendrían las municipalidades hoy. Me llamó la atención el hecho de que a veces los municipios tenían necesidades y eran cubiertas por ellos solos, con sus propios elementos, para suplir determinados servicios públicos, faltas de la población, no contaban con la infraestructura, la experiencia o las condiciones; sin embargo, lo hacían solos, por no existir bases legales que les permitiera articularse entre ellos”. La práctica que permite a varios territorios articularse entre ellos para prestar los servicios a los que están encargados como parte de su responsabilidad estatal, se conoce como asociativismo municipal, el cual trae consigo el ahorro de recursos, evita duplicidades y realiza enlaces productivos. “A partir de esa realidad empecé a escribir, encontré que en sentido general no hay una ley de municipios en Cuba, nos regimos por reglamentos, acuerdos o resoluciones, por lo que esas instituciones no tenían una cabida legal, nada las prohíbe, pero en materia de administración pública no basta con que haya una prohibición, la ley tiene que autorizar para que las prácticas resulten, debe existir un marco de legalidad, entonces me enfoqué a hacer una propuesta de cómo podría llevarse esto a la práctica”, explicó Hernández Aguilar. En el caso de Rodríguez Musa, su investigación nació cuando, a partir del perfeccionamiento del modelo económico cubano, entró en vigor una legislación con carácter experimental que implementó las cooperativas en otros sectores. No obstante, el decreto ley 305 de diciembre del 2012, legislación que hoy regula los aspectos referentes al tema, tenía un conjunto de carencias desde el punto de vista teórico y técnico. En consecuencia con esta problemática surgió la investigación que le dio la posibilidad de obtener el grado científico, establecido por la facultad de derecho de la Universidad de La Habana. Su estudio ofreció una propuesta de presupuestos teóricos para el redimensionamiento constitucional de la cooperativa en Cuba. ¿Orestes, cuáles fueron las limitaciones de la ley que dieron paso a tu investigación?
“La constitución hoy, respecto a las cooperativas, tiene un conjunto de limitaciones importantes, por ejemplo, reconoce el derecho de asociarse en cooperativas solo a los agricultores pequeños, o sea, que solo los campesinos poseen este derecho, el resto de los trabajadores, en un estado socialista, no tienen ese derecho constitucional reconocido expresamente. “Como segunda limitación concreta es que está prevista la cooperativa como una forma de producción vinculada estrictamente al sector agropecuario, cuando en realidad la historia de la institución de la cooperativa y el derecho de otros países demuestran que es una institución perfectamente aprovechable en otros sectores de la economía, de hecho, los lineamientos hacen un llamado a hacer un aprovechamiento de las cooperativas en otros sectores, lo estamos haciendo, pero la constitución no nos respalda en ese sentido. “La tercera limitación es que existe un ambiente institucional en el cual ella se inserta, que es insuficiente en tanto hay un nivel de independencia, de subordinación, de paternalismo desde el estado respecto a esa forma asociativa, que le deja muy poco espacio de movilidad, por tanto su aprovechamiento no se hace óptimo”, aclaró el especialista. Alrededor de esta línea se perfiló la tesis doctoral desde la teoría, la doctrina, desde comparaciones sin imitación, sin tratar de copiar, con miradas al derecho comparado, el autor trató de ofrecer la propuesta adecuada para cuando se quiera, en tiempos venideros, políticamente perfeccionar la constitución. ¿Motivaciones?
“Sobre todo personales, –plantea Rodríguez Musa–, situaciones que vemos en la vida diaria y que te chocan. Siempre había buscado la forma para que se superaran algunas limitaciones desde el punto de vista social y económico presentes en nuestro modelo, como son la falta de identificación, remuneración económica insuficiente, falta de correspondencia entre el trabajo portado y el salario percibido y de sentido de pertenencia con la producción en determinadas áreas. “La cooperativa ofrece de alguna forma un mecanismo, la vía para que pueda garantizarse el sentido de pertenencia y aumente la productividad, la correspondencia de la distribución de los ingresos, porque es una empresa donde hay participación de todos sus miembros”. También para Orisel las motivaciones fueron muchas. Ella se declara “una apasionada de la historia”, de ahí el amor por su tema, “me gustó saber que tenía antecedentes y rebusqué en bibliotecas sobre el pasado, disfruté leer”. ¿Cómo fue el apoyo por parte de la UPR?
“Mi resultado tuvo un apoyo institucional importante, hubo un compromiso en todo momento de la Universidad con la tesis de doctorado, pues es una prioridad para el país la formación de doctores”, aseguró Rodríguez Musa. “Específicamente la UPR tiene un “Centro de Estudio de Desarrollo Cooperativo y Comunitario el cual estaba carente, débil, por decirlo de algún modo, en la parte jurídica; desde el derecho la vinculación había sido escasa, una vez que trabajamos juntos, ellos también nos respaldaron con sus resultados”. Por su parte, Hernández Aguilar reconoció a todos los que en la casa de altos estudios aportaron su granito de arena, pero consideró que el mayor apoyo no fue el tangible, fue las parsonas, “esas que vi por los pasillos y me preguntaban por mi tesis, ellos, con solo interesarse me dieron ánimo”. ¿Qué recomendar y a quién?
Orestes aspira a que se puedan divulgar las bases teóricas de la tesis y que sirva para la impartición de docencia. “Las recomendaciones descritas en el informe no van dirigidas a nadie expresamente pero implícitamente sí. La primera va dirigida a la Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba, órgano competente si se decide hacer las modificaciones, está dirigido además a todos los órganos y organismos de la Administración del Estado que están vinculados en la implementación de las cooperativas no agropecuarias para superar las limitaciones”, explicó. “En tercer lugar la tesis también aporta un resultado útil desde el punto de vista docente, sirve como material bibliográfico, de apoyo a las actividades docentes y de investigación científica, en las universidades sobre todo, con acciones de capacitación. “Va dirigida al sector potencialmente cooperativista, ciudadanos hoy, trabajadores que estén interesados en asociarse, en constituir cooperativas, cómo hacerlo, desde qué bases jurídicas hacerlo, en este sentido igualmente puede ser útil la tesis. “Servirá para no hacer las cosas con cierto nivel de verticalismo, pues propone un acompañamiento y asesoría respetando la iniciativa individual y social, pues propicia, más que una dirección o directriz impuesta, un acompañamiento”, pronunció Rodríguez Musa. Hernández Aguilar planteó: “En mi caso enfocar porque se haga una ley de municipio, que se le dé una estructura cerrada y coherente a todo lo que se ha propuesto en materia de municipios, que los legisladores valoren la posibilidad de introducir la institución del asociativismo municipal para que los territorios no estén solos frente a las demandas que el futuro les presenta”. EL ANTES Y EL DESPUÉS DE ORISEL
Orisel tiene 31 años y tenía muchas ganas de ser doctora en Ciencias cuando se graduó de su carrera de derecho y a pesar de su corta edad, consideró mucho el tiempo demorado, pero aún le quedan pequeños destellos de lo que quiere hacer y será a ellos a los que se dedique, aun cuando continúe con lo que más le gusta: “levantarme por la mañana y venir a dar clases”. “La gente te empieza a llamar doctora pero yo no me siento diferente. Lo que sí sentí diferente fue la evolución de hacer la tesis, me lo pudieron haber dado o no, pero el crecimiento que implica, el cambio que hay en uno de las habilidades formadas, es la comprensión más profunda de que has ganado algo, no solo conocimiento, te da una percepción distinta de qué es lo más importante, no solo en materia de ciencia, sino en las relaciones humanas y personales”. “El momento en el que yo me convencí de que mi tesis tenía una utilidad no fue cuando el tribunal me lo dijo ni cuando logré publicar mis artículos o fui a eventos, fue cuando mi primo, que no estudiaba en la universidad, me dijo que lo había entendido y me explicó lo que para él fue importante de mi tesis, lo hizo sin que yo se lo pidiera. Eso fue lo más relevante, que la gente llana pueda llegar a un punto y entenderlo. “Aun así, tengo una insatisfacción, sobre todo en ciencias jurídicas, es la poca atención que se le presta a las tesis que nosotros escribimos, yo no sé quién las guarda, no sé si llegan a los decisores y si llegan las ignoran o nunca nos llaman. “Viene ahora el tiempo de investigar algo que me apasione, compartiré con la gente, apreciaré el tiempo de hacer las cosas que me gustan, ahora voy a leer, sobre cualquier cosa, lo que me pongan por delante.

Sobre el Autor

Heidy Pérez Barrera

Heidy Pérez Barrera

Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río, Hermanos Saíz Montes de Oca.

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