Doble cosecha y su ganancia múltiple
- Escrito por Loraine Morales Pino
Fotos: Januar Valdés Barrios.
Cuando Ormay Pupo recibió la ganancia en sus manos quedó convencido de cuán efectiva era la técnica de doble cosecha. José Vázquez Medina, supervisor de la cooperativa de créditos y servicios Estelo Díaz García, perteneciente a la Empresa de Tabaco de Pinar del Río, le había demostrado que dicha práctica le traería muchos beneficios.
De las 19 000 posturas destinadas al rebrote de forma experimental y demostrativa obtuvo un rendimiento superior a seis quintales, equivalentes a 14 000 pesos.
Poco demoró en expandirse el rumor por el consejo popular Las Ovas. La iniciativa, de carácter institucional, buscaba aumentar el rendimiento en la producción tabacalera del territorio.
Fue así que Yasniel Vento Morales, tras 11 años dedicados a la siembra de tabaco, decidió apartar la tradición para intentar una forma diferente. “En el año 2018 cogí 70 quintales de tabaco principal y seis por concepto de rebrote. Este año voy a rebrotar 40 000 posturas y estimo que represente de 10 a 12 quintales. En la práctica me da más resultado que sembrar tabaco tardío porque a los 45 días de cortar el palo ya está dando hojas”, declaró.
Aunque muchos productores se muestran escépticos a su uso, la técnica de rebrote o capadura demuestra ser viable para multiplicar el rendimiento del principal renglón exportable de Pinar del Río.
¿En qué consiste?

Denominada por la ciencia doble cosecha, es una técnica empleada para la siembra de tabaco. Técnicamente consiste en cortar el tallo de la colecta anterior y trabajar con el rebrote o capadura que emerge. Así lo refiere Virginio Morales Novo, especialista de la Dirección Agrícola de Tabacuba en Pinar del Río, quien asegura que esta práctica no solo agiliza la cosecha, sino que también aporta grandes beneficios económicos para los productores.
Virginio Morales Novo, especialista de la Dirección Agrícola de Tabacuba en Pinar del Río.
“Si el suelo está compacto se humedece. Se aportan dos sacos de nitrato de amonio por hectárea, se cultiva y se espera el rebrote. Cuando comienza a salir de cinco a ocho centímetros de alto se elige el rebrote de mayor vigor y se elimina el resto. A los 30 días se quita el botón a una distancia próxima a siete mancuernas, con un aproximado de 14 hojas, se aplican cuatro riegos en dependencia del clima, se repasan, se realizan las aplicaciones normales de insecticida, y a los 51 días se concluye la cosecha”, explicó el experto.
El resto de la planta es utilizado como abono natural, porque los residuos son apilados en uno de cada cinco surcos, lo cual permite nutrir a los dos camellones aledaños y disminuir por ende el uso de abono orgánico.
Entre los múltiples beneficios, Morales Novo señala menor cantidad de preparación de la tierra, de riego, de aplicación de pesticidas y de fuerza de trabajo.
Además, asegura que transcurridos 54 días puede efectuarse la cosecha de la solanácea.
“El tabaco sale de calidad y con un desarrollo óptimo, lo cual permite cubrir parte de los gastos de la campaña principal porque tiene buen precio de venta”, refiere.
No obstante, debido a la sensibilidad de la planta, hay plagas que impiden el rebrote. De ahí que el cosechero debe velar porque no existan en los campos pata prieta, orobanche, nemátodos o ataques fuertes de virosis.
DE LO PARTICULAR A LO GENERAL

La técnica doble cosecha se aplica en Pinar del Río desde inicios de este siglo. En los municipios al norte de la provincia ya es común escuchar hablar de esta práctica, aunque en la zona sur también han existido abundantes cosechas de calidad.
Actualmente, hay en total más de dos mil hectáreas sembradas de tabaco en las vegas vueltabajeras, y según apuntan los especialistas de seguir las condiciones ambientales actuales puede aumentar el área. Por solo citar un ejemplo, en 2018 se obtuvieron por esta vía 242 toneladas de hojas pese al agotamiento de algunas fuentes de abasto de agua. Este año el plan crece en relación con el anterior. Las reservas acuíferas de la provincia parecen sonreír a estos propósitos por lo cual no debe existir inconvenientes.

Según explicaron Virginio Morales Novo y José Vázquez Medina hay conciencia en los cosecheros sobre el uso de estas prácticas destinadas al aumento del rendimiento y calidad de la solanácea obtenida en nuestras tierras. Sin embargo, no niegan que han existido resistencias ante el cambio.
Sin embargo, quienes decidieron arriesgarse obtienen ganancias, ahorran recursos y tiempo. La doble cosecha demuestra ser una técnica que solo deja las opciones ganar y ganar.
Sobre el Autor
Loraine Morales Pino
Licenciada en Periodismo, graduada en la Universidad de Pinar del Río, Hermanos Saíz Montes de Oca.