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“Somos unos rehabilitadores más”

“Somos unos rehabilitadores más”

Foto: Januar Valdés Barrios.

En el número 163 de la calle Rafael Morales en la capital pinareña, local que antes ocupaba la reparadora de calzado La Estrella Roja, radica hoy el Laboratorio Provincial de Ortopedia Técnica (LPOT), una institución de Salud cuyo cometido estriba en apoyar la rehabilitación de pacientes con trastornos ortopédicos o que se hayan sometido a intervenciones quirúrgicas (especialmente amputaciones).

Aunque permutó de sede, la institución existe en Pinar del Río desde hace 54 años; sin embargo, sus trabajadores opinan que los servicios que allí se ofrecen están de cierta forma invisibilizados.

“Hace un tiempo fui al Pediátrico a hacer un trabajo para un niño hospitalizado y la doctora al frente del caso me confesó que llevaba 15 años ejerciendo la medicina y solo ahora se enteraba de que en Pinar había un Laboratorio de Ortopedia Técnica”, contó a nuestro equipo de periodistas la especialista Magaly Almeida Hernández, al tiempo que hacía los últimos retoques a una faja en la máquina de coser.

“Hay quienes viajan hasta La Habana a encargar una prótesis de pierna o muslo porque no están al tanto de que aquí podemos ayudarles”, prosiguió.

En el laboratorio se confeccionan o reparan además otros artificios como férulas, corsés, ortesis varias, rodilleras, tobilleras, cabestrillo, recurvatum, ajustadores, bandajes de quemados, bandajes de espicondilitis y collarines.

También se elaboran calzados ortopédicos y se comercializan por precios módicos ayudas técnicas como muletas axilares o de antebrazos, andadores de niños y de adultos y bastones de uno, tres y cuatro apoyos.

“Queremos que la gente se entere de que existe este lugar, donde tenemos montado un sistema que apuesta por la excelencia. Los déficits de materias primas los suplimos con una gestión acertada y con el amor que el colectivo imprime a su trabajo”, refirió Luis Antonio de la Cruz Herrera, director del LPOT.

“Los planes reales son impredecibles porque se basan en las necesidades sentidas de las personas. Podemos asegurar que actualmente no tenemos lista de espera para los pacientes que precisan una prótesis, ya que todas las solicitudes han sido atendidas.

“Nuestros especialistas destacan por su destreza y espíritu innovador. Por ejemplo, el hospital Abel Santamaría, para garantizar el éxito de una cirugía de cadera, necesita un tipo de bota especial para fijar en un ángulo de 90 grados el pie del operado. Alemania dejó de surtir esas botas a Cuba y ahora nosotros las producimos con igual calidad”, agregó.

En un recorrido por la instalación nos detuvimos en el taller de calzados. Allí conversamos con Isbel Valdés. En la palma de una de sus manos, curtida por 31 años de trabajo, nos mostró los zapatos minúsculos que acababa de terminar.

“Estos son para un niño de cuatro meses. Si no los usara, la operación que le hicieron para enderezarle los piecitos podría no tener los resultados esperados”, dijo.

En una esquina del salón, un televisor reproducía un playlist con éxitos musicales; en el otro extremo, Liosbel, el más joven de los técnicos, se afanaba sobre un par de botas de piel negra y tosca. No le habló a la prensa sino para desviar la atención hacia su colega Lázaro.

“Es aquel de allá, miren”, lo señaló y agregó lo bueno que era enseñando. Fue su primer maestro en el oficio. Este último esbozó una sonrisa noble en su rostro cuando se supo aludido.

La funcionabilidad de los calzados que salen de este sitio es indiscutible, pero se debe trabajar seriamente en el confort y estética de los mismos. Una abuela a la entrada del recinto nos comentó que los pies de su nieta se iban corrigiendo poco a poco; sin embargo, “a veces la niña se queja porque sus boticas no le gustan”, apuntó.

Otro trabajador del taller, Antonio Mederos, mencionó las dificultades que tienen con la materia prima: “Escasea bastante y cuando hay, no posee toda la calidad. Ahora mismo está en falta”.

Los principales proveedores de pieles a Cuba son Brasil, México y Alemania, pero en parte del 2018 se detuvieron las entregas del país europeo, lo que repercutió negativamente en la producción de calzado ortopédico en la Isla, según nos explicó de la Cruz Herrera.

En el último trimestre se retomaron las relaciones con esa nación. Profesionales germanos vinieron a impartir seminarios. Igualmente Cuba compró a la firma alemana Ottobock ocho sofisticados laboratorios para prótesis. Pinar del Río será una de las provincias beneficiadas con la instalación en breve de esta tecnología.

“Lo más admirable de los alemanes es que van al seguro. Hacen pruebas y pruebas y luego ejecutan las prótesis con una precisión total. La ortopedia técnica cubana ha de beber de estos referentes”, sostuvo Ariel Lazo Águila, quien ha tenido ocasión de compartir con los citados especialistas.

Ariel elabora ortesis para corregir deformidades en miembros inferiores.

“Estoy enamorado de este trabajo. Somos unos rehabilitadores más. Conocemos de cerca la historia del paciente. Nos conmovemos con su dolor. A muchos los hemos visto entrar en una silla de ruedas y salir caminando. Participar de eso es algo grande”, confesó.

La opinión de algunos usuarios del centro consultados por Guerrillero es favorable. Omaida Pérez, una de ellos, expresó:
“Los servicios que he recibido son magníficos. Hoy en particular vine a reparar el corsé de mi mamá porque la pegueta dejó de funcionar y se le abría continuamente. Mima tiene 87 años y padece de descalcificación ósea. Este aparato le ayuda a mantener una posición erguida y a realizar algunas actividades del hogar. Aquí me atendió Ismelquis, una muchacha muy cariñosa”.

En los últimos tiempos se han realizado incluso entregas a domicilio para que los pacientes de municipios no tengan que viajar desde tan lejos. Las guaguas de las interconsultas se aprovechan para hacer los envíos. De esta forma se humaniza cada vez más un trabajo que de por sí es ennoblecedor y que merece todo el reconocimiento de la sociedad.

Sobre el Autor

Susana Rodríguez Ortega

Susana Rodríguez Ortega

Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca.

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