La mística de volver a comenzar
- Escrito por Loraine Morales Pino
Desde pequeña me gustó ver el lado místico de la realidad. En ocasiones el pragmatismo se apodera de la rutina y olvidamos la magia que yace en las pequeñas cosas, en la fantasía que aflora de la inercia.
Por eso señalé fechas trascendentales en el almanaque. El 14 de febrero, mi cumpleaños, navidad y fin de año son los días que todo cambia. Pero muchos se preguntan qué tienen de especial, y la respuesta es nada. Todo se construye en la subjetividad de querer marcar la diferencia.
Si todos los días fueran festivos anhelaríamos el instante de silencio y tranquilidad. Por eso estas son las fechas que destinamos a reunirnos en familia, pese a la abundancia o la escasez; cuando abrazamos con más fuerza, cuando nos proyectamos hacia futuro y decidimos empezar de cero.
Cada 31 de diciembre, hago un balance espiritual. ¿Qué logré? ¿Qué me falta? ¿Cuánto gané o perdí? ¿Soy feliz o no? ¿Dónde estuvieron los aciertos? y ¿cuáles fueron los errores? Las respuestas solo me ayudan a repensarme y soñarme un mañana.
Lo mejor de estas fiestas son las tradiciones. Una vez inician las doce campanadas, con el himno nacional de fondo, se descorchan las sidras y llega el brindis. En mi barrio los vecinos comienzan la conga. Siempre hay nuevos rostros danzando y riendo como si fueran viejos conocidos.
Por las aceras pasean las maletas pidiendo visa, los muñecos arden exorcizando malos recuerdos, la calle queda empapada por los múltiples cubos de agua para botar “lo malo” y así las tradiciones heredadas o construidas se suceden mientras animan la velada.
Pero lo mejor del último día de diciembre es el final. Cada primero de enero representan 365 oportunidades. Podemos pedir perdón, decir te quiero, emprender un viaje, regresar, dar a luz o perder a alguien.
Con el 2019 llegarán 12 meses cargados de acontecimientos capaces de hacernos reír o llorar, pero que son piezas del gran rompecabezas de la vida. Llegará un nuevo año cargado de retos, nadie lo ignora. Pero al menos, ante el desconcierto y la duda sobre qué ocurrirá, nos queda festejar el hoy, el amor y los sueños que nos mantienen despiertos.
Sobre el Autor
Loraine Morales Pino
Licenciada en Periodismo, graduada en la Universidad de Pinar del Río, Hermanos Saíz Montes de Oca.




