Actualizado 17 / 12 / 2018

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Youtube  Rss 

21ºC
29ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

En Palmeiras do Tocantins una cubana sembró la esperanza

La pobreza extrema se muestra en la gráfica de manera inobjetable. / Foto: Cortesía de la entrevistada

La pobreza extrema se muestra en la gráfica de manera inobjetable. / Foto: Cortesía de la entrevistada

Lo sucedido en Brasil deja muchas experiencias. Una de ellas es que el sueño de Fidel de hacer de Cuba una potencia médica está vigente. Otra lección la ofrece la doctora Anabel Madiedo Oropesa, quien sembró la esperanza en ese pueblo y aunque se haya truncado una etapa, les mostró que existe un mundo mejor.

Su pasaporte reposa en alguna gaveta, aún tiene la tinta fresca de los sellos de último momento: una salida precipitada que padecerán los brasileños de a pie en los próximos años, y aunque el dolor los oprima, solo deberán aferrarse al anhelo de que un día mejorarán.

Anabel transitó otras tierras de América –en Honduras del 2005 al 2007– pero la misión felizmente concluida en Brasil, el primero de noviembre último, le hurgó cerca del corazón.

Ella, hecha a la felicidad del hogar pinareño, con las visitas frecuentes de su mamá María de las Nieves –otrora maestra– y la permanencia absoluta de su hija Ada María de la Cruz Martín Madiedo, estudiante de quinto año en Estomatología y de prácticas en el policlínico Hermanos Cruz, se modificó por la responsabilidad cuando la ubicaron en el municipio Palmeiras do Tocantins, en el estado del mismo nombre, al nordeste del país: una de las zonas más pobres de la geografía del gigante sudamericano.

Ese lugar quizás solo se le parecería al recordar los orígenes de su familia vueltabajera de procedencia obrera y campesina, pero con la diferencia de que sus padres pudieron estudiar y hacer un hogar feliz y revolucionario.

Los 16 años como médico en consultorio y las relaciones excelentes con sus pacientes las conserva todavía en cada sitio que trabaja, como dice ella, por “la costumbre propia de los médicos cubanos y esa esencia de los nacidos en tiempos de revolución que nos hace solidarios, humanistas, nos ayudamos entre todos y siempre llegamos a ser una vecina más dentro de la población”.

Sus 27 años como profesional de la Salud le han permitido ser especialista en Medicina General Integral (MGI), máster en la Atención Integral a la Mujer, profesora auxiliar en la Universidad de Ciencias Médicas de Pinar del Río y responsable en las redes sociales de la ONG Argosis-internacional, para la República de Cuba.

Ahora, entrevistada en su casa, concreta: “Tocantins es un municipio bastante alejado de las grandes ciudades de las zonas metropolitanas industrializadas de Brasil. Es muy pobre, y aclaro, porque verdaderamente no tiene desarrollo poblacional ni condiciones humanas: mucho desempleo, mucha desigualdad social… con algunas personas ricas, pero la gran mayoría desposeída de todo.

“Allí existe un centro de Salud para la atención básica con solo una plaza del Programa Más Médicos. En ese municipio había otros cuatro doctores para alrededor de 6 000 habitantes, pero eran contratados por el Gobierno Federal. Debían cumplir una carga horaria determinada, pero lamentablemente no lo hacían. Todo el trabajo era para mí.

“Las enfermedades más frecuentes de esa área son las respiratorias agudas, digestivas infecciosas, pero también otras como la tuberculosis y la lepra, más la añadidura de las infecciones de trasmisión sexual.

“Los médicos de ellos no le prestan atención a la medicina preventiva y nosotros trabajamos bastante en esa área. Hacíamos actividades educativas, siempre con el apoyo de otros organismos estatales del municipio y los resultados fueron positivos.

“No solo trabajamos en la asistencia del paciente que venía por necesidad a ser visto, sino también en otros aspectos sanitarios y humanos, para llegar a más habitantes, a grupos poblacionales como los niños y los estudiantes de las escuelas públicas con el apoyo de las secretarías de Salud y Educación.

“Objetivamente la estructuración de los tres equipos de Atención Básica de Salud para cubrir alrededor de 2 000 habitantes por cada uno no se lograba al final, la sobrecarga recaía en la médico cubana.

“Realmente la población no creía que Jair Bolsonaro, el nuevo presidente electo, fuera a presionar a Cuba de la manera tan brutal como lo ha hecho para quitar el programa Más Médicos. Él llegó a amenazar y cuestionar a los cubanos en su rigor científico, nuestra profesionalidad y las habilidades.

“Los pacientes lloraban porque yo me iba, llegaron a sentir por mí un cariño especial. Primero porque me fui insertando dentro de ellos, me apreciaban como un miembro más de aquella comunidad; y segundo, porque al saber de la partida, el ciento por ciento de los pacientes, además de ir a atenderse clínicamente, buscaban despedirse y lo hacían llorando y abrazándome, recordándome que nunca me olvidarían.

“Ese hombre, en su incapacidad mental con sus medidas proimperialistas, cuestionó de manera indignante e irrespetuosa nuestra profesionalidad, nuestra preparación científica; con la tendencia xenófoba que él tiene, no acepta que las cubanas, que somos el 62 por ciento del total de los médicos trabajando en el Programa, estuviéramos ejerciendo como verdaderas profesionales y él decía que éramos mujeres vestidas de blanco.

“Nosotros entramos a Brasil legalmente, aprobados por su Ministerio del Trabajo que aseguraba que éramos médicos con los respectivos títulos certificados y aprobados por el ministro de Salud Pública de aquel momento, más su Policía Federal y el Ministerio de Salud. Todos comprobaron que éramos médicos graduados, pero además con sobrada experiencia: se trataba de especialistas, muchos con segundas especialidades, con dos, tres, cuatro o cinco misiones anteriores, algunos máster o doctores en ciencias o profesores.

“Fue una experiencia maravillosa que me dio más razones para querer y defender más a la Revolución donde quiera que me encuentre, porque estos países deslumbran por su riqueza, pero mal distribuida; gran desigualdad social y falta de oportunidades, con una galopante injusticia social: pocas personas con mucho y grandes masas desposeídas”.

Foto: Cortesía de la entrevistada.Foto: Cortesía de la entrevistada.

Sus tres años allí le permitieron palpar los flagelos del capitalismo, sus jinetes del apocalipsis como la drogadicción, la prostitución, la violencia y los asesinatos impunes. Con exacerbados feminicidios, abusos sexuales y robo. Esa es una triste realidad de Brasil, ella la vivió y no exagera ni minimiza, eso le permitió ver que Cuba es un país verdaderamente muy grande.

La importancia de este certificado es que lo otorga una municipalidad que no representa los intereses del Partido del Trabajo.La importancia de este certificado es que lo otorga una municipalidad que no representa los intereses del Partido del Trabajo. / Foto: Januar Valdés Barrios


 

Em Palmeiras do Tocantins uma cubana semeou a esperança

O acontecido no Brasil deixa muitas experiências. Uma delas e que o sonho do Fidel de fazer da Cuba uma potência médica, mora entre nois . Outra lição e oferecida pela doutora Anabel Madiedo Oropesa;ela semeou a esperança nesse povo, e mesmo sendo terminado um estágio, mostrou-se que existe um mundo melhor.

O passaporte fica no guarda-roupa, e ainda tenhe a tintas dos selos das ultimas horas: uma saída muito rápida que vao experimentar os brasileiros nos próximos anos.Mesmo sendo a dor muito forte, ela tem certeza que um dia tudo vai melhorar.

Anabel esteve em outras terras da América-em Honduras 2005 ao 2007- aliás a missão que teve conclusão no Brasil no dia 1 de novembro ,ficou muito perto do coração .

A felicidade do lar cubano,com as visitas recorrentes da mamae Maria das Neves-de profissão professora-e a permânencia absoluta da filha Ada Maria da Cruz Martin Madiedo,estudante do quinto ano dê Odontologia no centro de saúde Irmãos Cruz,foi mudada pela responsabilidade quando foi asentada no Palmeiras do Tocantins no estado do mesmo nome ao nordeste do país: uma das areas mas empobrecidas da natureza brasileira que as vezes fazem lembrar a origem da medica com a diferença que os papais dela estudaram e fizeram uma familia feliz e revolucionária.

Os 16 anos como medica da familia e as boas relações com o povo ,ficam ainda em cada site onde trabalha. Ela diz : a costume própria dos médicos cubanos de ter nacido nos tempos da revolução ,e a principal essência de nos fazer a cada dia mais solidários e virar vizinhos no meio da população .

Os 27 anos de atuação como profissional da saúde a doutora há virado em especialista de Medicina Geral Comunitária, máster em Saúde da Mulher ,professora auxiliar de Ciências Médicas e responsável nas redes sociais da ONG Argosis-internacional para a República de Cuba .

Na nossa conversa ela falou: “Tocantins e um povo que fica longe das grandes cidades metropolitanas do Brasil ,empobrecido,sem desenvolvimento da população além de ter muito desemprego ,desigualdade e só umas poucas pessoas com boas condições de vida.

Ali tem um centro de saúde para atençao básica com só uma vaga do Programa Mais Medicos.Mesmo tendo quatro doutores com contratação pelo Governo Federal para o atendimento de 6000 pacientes ,tudo o trabalho era para mim pois eles não cumpriam a carga horária estabelecida .As doenças mais frequentes são as respirátorias,digestivas ,tuberculose,além das de transmissão sexual.Os médicos de lá não dão atenção á medicina preventiva e nós trabalhamos bastante nessa area.Fizemos atividades educativas atuando com outras instituições com resultados positivos. Trabalhamos na assistência, e no controle de público alvo como crianças e estudantes das escolas públicas com total apoio das secretarias de Saúde e Educaçao.

“A população nao acreditava que o Jair Bolsonaro, o novo presidente fosse a pressionar a Cuba da maneira tao ruim como já tinha feito e eliminar o programa Mais Medicos .O cara chegou a ameaçar aos médicos e comecou a duvidar do nosso profissionalismo. Os pacientes choravam pois tinha que ir embora com um carinho e sentimento tão especial que tudos abraçados lembraram que nunca esqueceriam de mim.

“O Jair sem respeito algum e com a tendencia xenófoba própria dele, chamou as medicas mulheres vestidas de branco. Nós chegamos ao Brasil aprovados pelo Ministério do Trabalho,Ministério de Saúde e a Policia Federal com os nossos diplomas autenticados. Todos comprovaram que tinhamos experiência no exercicio e que muitos contavam com duas ,três ,quatro ou cinco missoes internacionais a mais.

“Foi uma experiência maravilhosa que serviu para amar mais a nossa Revolução onde estiver .A atuação dos tres anos ali ,permitiu conhecer as drogas ,prostituição ,violencia e assasinas. Essa e a triste realidade do Brasil. A nossa medica viveu ela. Isto demonstrou que CUBA e um país verdadeiramente muito grande.

Sobre el Autor

Ramón Brizuela Roque

Ramón Brizuela Roque

Licenciado en Periodismo Universidad de La Habana 1977. Premio Provincial por la Obra de la vida, 2013.Fue redactor reportero en Juventud Rebelde y Trabajadores; colaborador asiduo en Radio Guamá y TelePinar.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero