En Pinar no existe el peligroso caracol gigante africano
- Escrito por Ramón Brizuela Roque
Caracol gigante africano. / Foto tomada de Internet.
Todo individuo, independientemente del tamaño, puede resultar peligroso, incluso hasta una aparente babosa, como sucede actualmente con el caracol gigante africano o Achatina fulica, considerado una de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo.
Es dañino por varias razones:
En cuanto a la flora, tiene predilección en su dieta por 200 especies de plantas, entre ellas los cultivos de cítricos, coco, plátano, arroz, hortalizas y hasta las ornamentales.
Pero lo peor es su principal riesgo para la salud humana y animal por la posibilidad de actuar como huésped de nematodos, parásitos alojados en los tejidos fibromusculares y en las secreciones de baba, porque ellos pueden causar meningoencefalitis eosinofílica y angiostrongiliasis abdominal en las personas. La primera de estas enfermedades produce inflamación de las meninges y el cerebro con resultado altamente mortal si no se actúa a tiempo.
Para tranquilidad de los pinareños, hasta el momento no se ha reportado su presencia en la provincia y tenemos esa certeza por especialistas como el máster Mario Alberto Sánchez Carrillo, director del Parque Nacional Viñales, quienes estudian caracoles benignos como la Zachrysia guanensis; el doctor Sergio Pedro González, especialista en Epizootiología y director de Cuarentena en el Departamento de Sanidad Vegetal de Veterinaria Provincial; y la doctora Hilda Guerra, responsable de Zoonosis en la Dirección Provincial de Higiene y Epidemiología.
A ninguno les constan reportes de la presencia del molusco en Pinar del Río, y por otro lado tenemos la confirmación de lo publicado por el doctor en Ciencias Biológicas Antonio Alejandro Vázquez Perera, jefe del Laboratorio de Malacología del IPK, -informado en Cubadebate- quien lo ubica hasta el momento en las provincias de La Habana, Artemisa y Mayabeque, aunque no duda que se haya extendido como se informó ahora por el Departamento Provincial de Sanidad Vegetal en Villa Clara, que lo confirma actualmente en el municipio de Placetas.
El caracol es originario del este de África y se ha diseminado por la mayoría de las zonas tropicales del mundo, entre ellas, Sudamérica y las islas del Pacífico.
En el caso de Cuba, expertos nacionales asocian la especie invasiva con prácticas religiosas yoruba, a través de introducciones incidentales con estos fines.
En la literatura científica se explica que “El caracol gigante africano es una especie terrestre, cuyos adultos pueden presentar una concha de hasta 10 centímetros de longitud como promedio, pero pueden alcanzar los 20 centímetros de largo y 10 centímetros de ancho. Dicha concha tiene forma cónica, de color marrón, con bandas longitudinales marrón claras y oscuras.
“Su condición hermafrodita posibilita la capacidad de generar óvulos y espermatozoides simultáneamente. Sin embargo, para lograr la fecundación necesita copular con otro individuo de su misma especie, mediante uniones múltiples en época reproductiva sin estacionalidad marcada.
“Los huevos son depositados en el suelo y enterrados hasta 25 centímetros de la superficie. Las puestas pueden llegar a tener hasta 600 huevos de medio centímetro de diámetro y son de color amarillento. Como promedio realizan de cinco a seis puestas en época reproductiva, con 100 huevos cada una. Llegan a la madurez sexual entre los cuatro y seis meses de vida, y alcanzan una longevidad de hasta nueve años.
“Además, puede ser agente transmisor de la bacteria gramnegativa, Aeromonas hydrophila, causante de diversas afecciones, especialmente en seres humanos con sistemas inmunológicos delicados. Aunque la mayoría de los moluscos terrestres cubanos son hospederos de estos parásitos, en esta especie aumenta el índice de transmisión debido a su mayor tamaño y la capacidad de soportar un mayor número de larvas infectantes”.
En el caso de Pinar del Río no hay dudas de que hay muchas especies de moluscos, aunque no llega a las 130 existentes en el planeta, algunos con conchas de gran tamaño, bellos colores y hermosas formas. Otros carentes de conchas que viven sobre rocas y árboles.
La fauna de moluscos en el país se considera una de las más diversas del mundo, con un endemismo que alcanza el 95 por ciento en sus representantes terrestres.
Esta característica llevó al reconocido biólogo estadounidense Henry Pilsbry a declarar a Cuba como el Paraíso de los Malacólogos.
Sin embargo, la presencia en algunas zonas del territorio nacional del caracol gigante africano en la actualidad representa una amenaza para el mantenimiento de esta condición.
Los especialistas recomiendan entre las acciones para combatirlo o erradicarlo varias medidas agrotécnicas y el control mecánico, químico y físico, entre otros métodos.
Sobre el Autor
Ramón Brizuela Roque
Licenciado en Periodismo Universidad de La Habana 1977. Premio Provincial por la Obra de la vida, 2013.Fue redactor reportero en Juventud Rebelde y Trabajadores; colaborador asiduo en Radio Guamá y TelePinar.




