Actualizado 23 / 08 / 2019

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Twitter Youtube  Rss 

23ºC
33ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

Banda de “EL AMERICANO”, primera organizada por la CIA, primera aniquilada en el país

Manuel Cordero Rodríguez, primer mártir de la lucha contra bandidos

Manuel Cordero Rodríguez, primer mártir de la lucha contra bandidos

Mucha alegría trajo el triunfo revolucionario, pero también confusión y dudas ante el cambio, sentimientos que aprovecharon quienes mantuvieron al régimen de Batista en el poder, tanto la oligarquía interna como la CIA, agencia que desde la lucha en las montañas intentó penetrar las filas rebeldes.

La detención de torturadores y asesinos ocupó el mes de enero de 1959. Luego vino la justicia revolucionaria y algunos prófugos lograron alzarse y subir al lomerío en busca del apoyo del Norte, el cual desde el mismo triunfo ya movía sus peones y respaldaba los actos de terror que cobraron nuevas víctimas.

La zona de Lajas, en Consolación del Sur, fue escenario de estos hechos y Rodoberto Concepción, integrante del Movimiento 26 de Julio, se percató por el mes de julio de que algo se organizaba en los alrededores y así lo comunicó a Gervasio Sánchez Robaina, con quien trabajaba, y a Pedrito Concepción, jefe de la célula, al que le propuso buscar un hombre para averiguar.

A Gervasio, entonces con 22 años, integrante de la célula, no lo asustó que lo escogieran para ganarse a los desafectos. Todos coincidieron en que por su carácter y las facilidades que le permitía su quehacer como carretero e integrante de un grupito que amenizaba por allí las fiestas, era la persona indicada, pero cuando se las ingenió para estar dentro de la banda de “El Americano” supo que se había metido en algo grande y razones de sobra había para sentir miedo.

QUE SE RECUERDE A MANUEL

Este 22 de septiembre se cumplieron 59 años del encuentro entre soldados del Ejército Rebelde y los integrantes de la después conocida como banda de “El americano”, grupo bajo el mando de un viejo agente de la CIA, Austin Young, y un joven político al que la Revolución le frustró sus aspiraciones de riqueza, Fernando Pruna Bertot, lo que se conoce como el primer intento de la CIA para desestabilizar la Revolución desde adentro y también la primera banda aniquilada en el país.

Hoy Gervasio Sánchez Robaina recuerda que aunque eran 17 hombres y una mujer alzados, con el tiempo se conoció que estuvieron involucradas unas 40 personas, entre los de los alrededores y foráneos.

“Austin Young y Peter Lambton eran de la CIA y habían entrado al país por Varadero como turistas y Pruna, de mi edad, era hijo de un abogado allegado a Batista, y parece que había conocido al americano cuando coincidieron en la prisión, pero salieron por diferentes causas”.

Este hombre sencillo y locuaz, entonces sin muchas letras pero improvisador de décimas, logró presionar al grupo para que se asomaran los jefes que nadie veía e influir en sus planes organizativos como todo un desafecto a lo que oliera a Revolución y comunismo.

“Realmente yo no sabía qué era comunismo y lo pintaba malo y hablaba horrores de Fidel y sus barbudos… y me creyeron; cuando programaron la reunión en la cual estarían los cabecillas pasé la información al Ejercito, que actuaría con 12 soldados bajo el mando del oficial Enrique Gil y aunque la sorpresa falló, se detuvo a los que asistían y al siguiente día al americano y al resto de los alzados”.

Sin proponérselo, Gervasio se convertía como miembro del 26 en el primer agente infiltrado en una banda de alzados y como tal sufrió prisión con ellos y también amenazas. Hoy es secretario general de un núcleo del Partido quien fuera miembro de la Juventud Ortodoxa y de las organizaciones políticas creadas desde entonces por la Revolución, con la respuesta rápida a cuanta tarea le han dado en cada momento.

“Las nuevas generaciones tienen que saber que allí cayó Manuel Cordero Rodríguez, un soldado que enfermo y listo para salir de vacaciones para Oriente, su provincia natal, decidió participar en la captura, porque primero está la Revolución y encontró la muerte por un certero disparo enemigo… lamentablemente no se le da la connotación que merece, por su importancia en el enfrentamiento al terrorismo y estar reconocido como el primer mártir en esta lucha”, afirma Sánchez Robaina.

Los intentos enemigos continuaron, pero encontraron las milicias organizadas y el ejemplo de otros campesinos, a los que Fidel les encomendó la tarea, y llenaron otra vez de gloria a la tierra pinareña.

Sobre el Autor

Blanchie Sartorio

Blanchie Sartorio

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana, Cuba.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero