Actualizado 21 / 09 / 2018

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Youtube  Rss 

22ºC
32ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

Cuando no hacen falta alas

A la izquierda Rayma, en la graduación del curso 2017-2018 de la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca. / Foto: Loraine Morales Pino

A la izquierda Rayma, en la graduación del curso 2017-2018 de la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca. / Foto: Loraine Morales Pino

Cuando la vi a través de la pantalla, reconocida por todos, sentí un regocijo inmenso. La felicidad inunda con el bien ajeno cuando los bienaventurados ocupan una parte de los recuerdos propios.

La rememoro por los pasillos, siempre sonriente y de la mano de sus amigos. Su fe y fortaleza parecían inquebrantables. Era impetuosa y delicada a la vez. Aún lo sigue siendo.

Raima González Benítez pudo haber sido periodista, pero giró su destino hacia otro derrotero. Ahora es licenciada en Pedagogía-Psicología, y me alegra pensar que una persona tan virtuosa permanecerá en las aulas para bien de las futuras generaciones.

“Desde que estudiaba en el IPVCE mis aspiraciones eran optar por Psicología Médica, pero en décimo grado cerró la carrera y cuando llegó el momento de elegir no había una opción que llamara poderosamente mi atención”, me confiesa.

Ella desmorona el prejuicio de que las personas invidentes o con otro tipo de discapacidad tienen barreras que le impiden hacer sus sueños.

“Aprobé varias pruebas de aptitud, entre ellas la de Periodismo. Mi familia me animó a estudiarlo, bajo la condición de que si no me gustaba, al terminar el primer año solicitaría el cambio. Eso hice y aposté por un campo de acción similar a mis pretensiones iniciales”.

Así recomenzó sus estudios en la Universidad de Ciencias Pedagógicas. Irrumpió en las aulas como la primera vez, rodeada de voces desconocidas, asignaturas nuevas y la convicción de que había acertado. “No me arrepiento. Si tuviera que volver a elegir sería esta mi opción”.

“Una de las formas más fáciles mediante las cuales puedo estudiar es a través de un sistema parlante en la computadora que me permite escuchar los libros. Tuve mucho apoyo de mis profesores quienes considero una gran familia, pues los admiro por su paradigmática actuación y forma de ser. Ellos permanecieron muy pendientes en la búsqueda de materiales de apoyo y libros digitales. Así me facilitaban carpetas con la bibliografía de las diferentes asignaturas”.

“Por otro lado, mi familia es incondicional, y tal como la radio me regaló la oportunidad de conocer a mi esposo, la Universidad fue el espacio donde conocí a una gran amiga que hoy es como una hermana”.

Raima vive en un mundo de sonidos en el cual la radio ganó protagonismo.

“Estuve alrededor de seis años en el colectivo del programa Toque Joven, un proyecto escuela que me dio la posibilidad de realizarme. Podía leer un comentario, una nota o conducir el espacio. Me dotó de muchas herramientas lingüísticas y comunicativas”.

Dentro de los numerosos reconocimientos a su labor investigativa cuenta con el Premio Nacional del Citma, fue seleccionada como estudiante al Mérito Científico de la universidad Hermanos Saíz, la más integral en la graduación del 2018 y obtuvo Título de Oro por sus notables calificaciones.

“Mis principales investigaciones estuvieron relacionadas con la familia, por ser la primera ventana a través de la cual el niño se asoma al mundo. Se debe tratar de que esas experiencias iniciales sean positivas, que los modos de actuación de los padres se conviertan después en normas de comportamiento o hábitos de conducta diarios de los hijos. Por eso hay que trabajar siempre con la familia, no cuando sea disfuncional o socialmente compleja, debe ser con carácter preventivo”.

Esta joven también destaca por el arrojo y la voluntad. De ahí que durante su ejercicio de tesis decidiera romper los cánones costumbristas que en ocasiones se tornan repetitivos. Su campo de estudios no fue el aula de un centro educacional como algunos esperaban, sino un programa de radio con alcance provincial.

“Hubo una acogida bien grande por parte de la audiencia pinareña. Las personas llamaban, mandaban sus cartas, inquietudes y preguntas para referir lo beneficioso del espacio y además se pudieron recoger testimonios. Fue una propuesta sobre todo interactiva y acorde con la sociedad cubana actual”.

“Los temas eran comunes a todas las realidades: los logros que distinguen la edad prescolar, la importancia del juego y del rol de los adultos en esta etapa, los falsos tipos de autoridad impuestos a los hijos, el castigo físico, el rol de la familia en la formación de valores, siempre con una perspectiva multidisciplinaria e integradora”.

“Fue un estudio novedoso porque trascendió el marco de una institución para lograr un alcance mayor, llegar a muchas familias sin interrumpir la dinámica del hogar y crear un espacio introspectivo, de reflexión, que permitiera evaluar el comportamiento desde lo individual”.

Al referirse a la labor del psicopedagogo el entusiasmo de su voz se hizo evidente. “Trabajamos con los niños, las familias, tenemos la oportunidad de asesorar al personal docente en relación con las formas de organización del proceso docente educativo, y el trabajo con la comunidad también es muy agradecido”.

“En la sociedad cubana la familia está ávida de orientación para poder fortalecer los lazos afectivos. Dirigir el proceso educativo desde el hogar no es difícil pero requiere preparación”.

Para Raima su profesión y la radio no constituyen polos antagónicos sino dos partes importantes. Sin embargo, aún quedan sueños pendientes.

“Desde el segundo año de estudios fui alumna ayudante, por lo cual acumulé experiencia desde el punto de vista docente. Por eso uno de mis sueños es ser parte del claustro del departamento de mi carrera. No pudo ser posible, pero espero materializarlo en el futuro”.

“Este mes comencé a laborar en la escuela pedagógica Tania la Guerrillera de la capital provincial. En ella se forman los profesores que impartirán las materias en las aulas pinareñas. Sabemos la situación actual del país en relación con la cobertura docente, por lo cual le confiero gran importancia a mi aporte”.

Donde algunos veían barreras ella sentía oportunidades. Demostró que no hacen falta alas para hacer un sueño, y a pesar de no poder ver la puesta del sol no deja de disfrutar los amaneceres.

Sobre el Autor

Loraine Morales Pino

Loraine Morales Pino

Licenciada en Periodismo, graduada en la Universidad de Pinar del Río, Hermanos Saíz Montes de Oca.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero