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Inundaciones dando la hora

Inundación en la relojería Martí

La tarde del 28 de mayo llovió a borbotones en Pinar del Río. Los trabajadores de la relojería Martí, ubicada en la avenida principal de la urbe, llamaron a nuestro semanario para describir lo que acontecía en su local.

Unos minutos después un equipo de reporteros se personó en el sitio y observó la rutina del colectivo laboral, que no detuvo su servicio a la población aun cuando el agua les cubría los pies.

Cada pared del inmueble mostraba visos de filtración, a pesar de que fue remozado hace apenas unos meses y reabierto al público en el marco de los 150 años de la ciudad y la declaratoria de Pinar como sede del acto nacional por el 26 de Julio.

Por entonces la relojería lucía reluciente, con rasgos de modernidad y condiciones confortables para recibir a los clientes. En tan poco tiempo se produjo el declive y esto alarma al personal que labora en sus predios.

“Cada trabajador tuvo que pagar 1 700 pesos de su bolsillo para la restauración del local. Igualmente el arriendo mensual es caro, sale en 347 pesos, lo que no se corresponde con nuestras condiciones de trabajo actuales. Si se fijan, los muebles ya están deteriorados por los aguaceros”, explicó Rosa Barrios Pérez, titular del centro.

Por su parte, el aprendiz de relojero Jorge Luis López nos mostró el camino intransitable hacia los dos baños, sobre cuyas puertas caían sendas cortinas de agua empapando la madera.

“Los registros tupidos son otro problema. Aquí se cuela toda el agua que vierten en el bar restaurante Bailo's, colindante con nosotros”, refirió.

Los entrevistados aseguran haber conversado al respecto con los maestros de obra y especialistas de la Empresa de Servicios Técnicos Personales y del Hogar (ESTPH) que acometieron las labores de restauración, sin embargo, hasta el momento no se ha dado solución a sus planteamientos.

“Estamos al tanto de la situación del inmueble”, dijo a Guerrillero Felipe Ponce Ceballo, director general de la ESTPH “Si algo bueno tienen estas aguas es que han puesto al descubierto las dificultades y ello nos ha permitido hacer un diagnóstico”.

El directivo aclaró que en el caso de las unidades arrendadas como la Relojería Martí, los trabajadores por cuenta propia tienen que correr con el mantenimiento; no obstante, al incluirse dentro del programa de la ciudad, la ESTPH los apoya con recursos y mano de obra.

Cuando indagamos por las causas del pronto deterioro del sitio, Ponce Ceballo opinó que no se trataba de un problema técnico y agregó que las lluvias sistemáticas e incesantes habían provocado las filtraciones no solo en la relojería, sino en decenas de unidades en toda la calle principal.

“Fuimos exigentes con las brigadas contratadas, incluso, se despidió a unos constructores ineficientes por su mal trabajo con el techo de la relojería”, comentó.

“En el plan de mantenimiento de este año está trabajar con todas las unidades que fueron remozadas durante el 2017. No las dejaremos desamparadas; pero en estas cuestiones se precisa de una actitud de responsabilidad y cuidado del personal sobre los medios de trabajo”, concluyó Felipe.

Es cierto que mucho se ha hecho para embellecer la ciudad y conceder espacios de confort a los vueltabajeros; sin embargo, nada se resuelve maquillando la faz envejecida de las instituciones sino se refuerzan sus cimientos, sus cubiertas, sus redes hidráulicas y sanitarias, la estructura en sí misma. Lo contrario es un desperdicio de tiempo, esfuerzo y recursos, que de por sí, son bien escasos.

 

Inundación en la relojería Martí

Inundación en la relojería Martí

Inundación en la relojería Martí

Inundación en la relojería Martí

Inundación en la relojería Martí

Sobre el Autor

Susana Rodríguez Ortega

Susana Rodríguez Ortega

Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca.

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