Heyli, Helen, Heylen: La felicidad consumada
- Escrito por Ramón Brizuela Roque
La atención de médicos y enfermeras es permanente en la Neonatología / Foto del autor
La provincia pinareña es prodiga en embarazos múltiples, las bebés Heyli, Helen y Heylen hicieron el quinto caso que viene al mundo entre los años del 2013 y lo que va de 2018.
Pinar del Río en su maternidad local, con sus equipos de médicos, y personal de apoyo, recibió hasta el 24 de mayo un total de 2 106 nacimientos.
Es un territorio que favorece mucho a sus infantes, con solo 2,4 de tasa de mortalidad infantil por cada mil nacidos vivos menores de un año, y sin reportar muertes maternas.
El acontecimiento fue noticia por lo inusual, pero no fue una sorpresa. Yimia González Martínez, la agraciada mamá, recuerda: “Yo vivo en el kilómetro tres y medio de la carretera de Viñales, y pertenezco al Consultorio 28 del Reparto Hermanos Cruz.
“Todo estaba programado, porque mis 35 años, suponían un embarazo de riesgos y más aún porque era múltiple. En el consultorio fui atendida por diferentes médicos, y luego me ingresaron a las 18 semanas - el 22 de enero- , y he estado cuatro meses y tres días en la sala MF del Bloque Ginecobstétrico provincial, con una temporadita del doctor Lan y luego con el doctor Ángel Miguel... hasta el momento del parto”.

Los primeros padres
Cuando un niño viene al mundo son muchos los que lo esperan: sus familias, los vecinos y, particularmente, todo el andamiaje de Salud a nivel de la atención primaria, con sus equipos de trabajo y personal de apoyo que va desde las enfermeras y hasta los administrativos.
Un paso fundamental recae en la Neonatología y esa la razón por la que damos la palabra al doctor Omar Vara Cuesta, jefe de ese servicio del Bloque Ginecobstétrico del Hospital Abel Santamaría.
“Cuando se decide interrumpir el embarazo múltiple, porque se estimaron las posibilidades y se decide efectuar la cesárea, convocamos a tres médicos neonatólogos con su personal de enfermería, porque nuestro departamento absorbe la principal responsabilidad.
“Hoy día 25, las tres están estables, al nacer no necesitaron atenciones como ventilación mecánica ni alimentación parenteral y desde el primer momento se han mantenido con leche materna y el apoyo del Banco de Leche Humana, que les asegura una ganancia de peso normal. Ellas reportaron el siguiente peso, Heyli 1720 gramos, Helen 2 050 y Heylen 1930”.
Yimia cuenta
“Primero me hice enfermera y como tengo vocación logré la carrera de Medicina, de la que curso el sexto año. Mi esposo, Andy Miguel Montano, de 27 años, es originario de La Palma, pero vivimos aquí, se desempeña como técnico medio en panadería.
“Para todos es una alegría tremenda, mis padres contentos, soy hija única y además tengo una menor de 14 años, Gemayilian García González. Y ahora llegaron al mundo por cesárea las nuevas niñas, la primera a la 1:45 am, la segunda a la 1:47 y la tercera a la 1:50”.
En la plática expresó su agradecimiento a todos los que participaron de este acontecimiento, ella sabe que fueron muchos y si no menciona nombres es porque a alguno lo pudiera olvidar. Muy satisfecha de la atención brindada por el sistema de Salud, pero denota que pudiera ser mayor, no solo con un caso como de trillizas, sino de otros que a veces tienen que estar hasta cuatro meses o más ingresadas.
De la sala MF dice prodigios “es una de las mejores del hospital en limpieza, atención, su personal es maravilloso”.
Yimia y Andy Miguel / Foto del autor
Jóvenes y muy valientes
Realmente ella y su esposo son optimistas y muy valientes, si tienen en cuenta que enfrentan una gran tarea de forma a tres nuevos seres y con una economía menguada.
Él tiene un bajo salario y ella, aunque recibía un subsidio de 840 pesos como estudiante (por ser trabajadora que pasó a estudiante) desde el momento que en sus estudios tuvo que solicitar licencia, concluyó temporalmente ese beneficio monetario y carece de Licencia de maternidad.
No obstante, eso no los amedrantan, saben que encontrarán soluciones. Ella concluirá sus dos rotaciones médicas pendientes, se titulará y se incorporará al digno pequeño ejército de batas blancas, para hacer con otras, lo que hicieron por ella.
Es una labor de dedicación y amor, con la leche de la mamá y el apoyo del Banco, se gana la vida / Foto del autor
Sobre el Autor
Ramón Brizuela Roque
Licenciado en Periodismo Universidad de La Habana 1977. Premio Provincial por la Obra de la vida, 2013.Fue redactor reportero en Juventud Rebelde y Trabajadores; colaborador asiduo en Radio Guamá y TelePinar.